Deivid como Busquets; Vitolo como Iniesta, por Carlos TORRENT

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El abismo que hay entre las dos entidades y sus protagonistas obliga a que las comparaciones no se ajusten a la calidad, sino meramente a su semejanza táctica. Pero si algo hemos podido sacar en claro de esta primera fase de la pretemporada y de sus encuentros amistosos, principalmente en el de este viernes ante el San Pedro Mártir, es que nadie se equivocaba cuando pensaba que Lobera le imprimiría el ‘estilo Barça’ al juego de nuestra Unión Deportiva. El 4-3-3 ofrece infinidad de variantes, y en él han destacado dos figuras pulidas en la isla que, aún siendo ante rivales de menor calibre y en partidos sin exigencia, ya han comenzado a asimilar el nuevo dibujo y sus roles en él.

El primero de ellos es Deivid. Estamos en el mes de julio, pero me aventuro a decir que va a ser de lo mejor que veamos vestido de amarillo esta temporada. En sus apariciones como central ha despuntado en la anticipación (tanto de cabeza como por abajo) y en la salida de balón, pero ante el San Pedro Mártir, ante la ausencia por lesión en los isquiotibiales de Javi Castellano, asumió la función de mediocentro con una calificación de sobresaliente. Para que tengamos una referencia de su rol, Lobera le colocó ‘de Busquets‘, siendo tercer central en la construcción y asumiendo la responsabilidad de que cada jugada naciese de sus botas. Moviendo el balón en corto de lado a lado hasta encontrar el hombre libre; buscando un cambio de orientación perfecto cuando la presión impedía tocar al compañero más cercano. Virtud que permite que, al abrirse los dos centrales, los laterales inicien el ataque desde una posición más adelantada y crear superioridad en la zona de creación.

El otro actor principal en este nuevo esquema está siendo Vitolo. Formó junto a Sergio Suárez una pareja de volantes con movilidad incesante, dejando la línea de tres en la vanguardia para Christian HerreraMomo y Francis en la primera parte. Acostumbrados a ver al 7 amarillo galopando pegado a la línea de cal o como punta de lanza, esta vez le tocó una posición más retrasada pero que le concedió mayor protagonismo en la elaboración de las jugadas. Y ahí Vitolo brilló. Puede que Lobera haya descubierto a un excelente volante, alejándolo del extremo para que sea un apoyo en la posesión y un llegador constante desde la segunda línea. Es decir, esa labor con la que con tanta elegancia nos ha conquistado Andrés Iniesta. No cabe duda de que, como dijo el presidente, conseguir que no emigrase lo ha convertido en el mejor fichaje de la temporada. Y haber potenciado su versatilidad lo certifica.

 

por Carlos Torrent

 @ctorrent 

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