Canteranos y Rondones, por Miguel HERNÁNDEZ

Miguel Hernández | 05 agosto, 2012 | 23:16 |  

La Unión Deportiva Las Palmas se ha convertido en los últimos tiempos en una máquina de hacer dinero, precisamente en la exportación de activos futbolísticos. «Canteranos y Rondones» es un eslogan adecuado, más si cabe, con la consumación de la venta del venezolano al Rubin Kazan ruso. Diez millones de euros que ingresará el Málaga, de los cuáles uno de ellos pertenece al representativo canario. Básicamente, en vigor de una cláusula que compensa el riesgo que supuso reclutar al joven Salomón desde un desconocido equipo llamado Aragua. Una operación que en total ha supuesto tres millones de euros para las temblorosas arcas de Pío XII. En un símil vital, puro oxígeno.

Desde la llegada de Miguel Ángel Ramírez la entidad ha estado fiscalizada con rigurosidad. En el plano deportivo, en cómputo general, existen más sombras que luces. Sin embargo, lo que es intachable es la labor en los despachos: las distintas gestiones de venta de los últimos tiempos permiten la subsistencia de la Unión Deportiva. En un marco global de crisis económica hay que buscar soluciones. Ahí Ramírez ha sabido fomentar con atino las bases, cada día más sólidas, del Club. En total, entre canteranos y apuestas foráneas, Las Palmas ha vendido jugadores por un montante cercano a los 11 millones de euros en los últimos siete años. Una cantidad inalcanzable para el resto de equipos que compiten con asiduidad en la categoría de plata.

Hoy el mensaje debe reafirmarse. La potenciación de la base —en la que destaca la figura paternal, diría, de Tonono Rodríguez— y el acierto en la contratación de jugadores desconocidos como Colunga, Cejudo o Salomón Rondón ayudan a consolidar la idea de apuesta por el producto grancanario y por jóvenes promesas nacidas allende los mares. El camino es el adecuado y el representativo del Archipiélago lleva años sembrando en el huerto correcto. En un mundo plenamente competitivo, quien siembra antes recoge mejores frutos. Los tiempos en los que saboreábamos las mieles del éxito están próximos a regresar.

por Miguel Hernández
 @mhernandez
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