Para aquellos de los 90, por Edu LÓPEZ

Edu López | 21 febrero, 2013 | 21:00 |  

Es probablemente la Unión Deportiva Las Palmas más alegre que recuerdo. Al menos con total nitidez. Por primera vez en mucho tiempo, siento que este sí puede ser el año. El año donde se dé un puñetazo en la mesa y se escriba otra nueva página brillante en la historia de la UD. Empatados con el Villareal a 40 puntos, próximo rival y sexto clasificado, puntuar en El Madrigal se antoja vital para seguir dando pasos de gigante en esta larguísima Segunda División.

Probablemente es un sentimiento que inunde también a aquellos que como yo nacieron a principios de los 90. Entonces aquella Unión Deportiva Las Palmas jugaba en Segunda B, probando el albero de campos infames mientras salvaba su primer infarto, la conversión en Sociedad Anónima Deportiva.

Cuatro años en el ostracismo del fútbol amateur para alcanzar la categoría de plata y otros cuatro para abandonarla. Mucho se había sufrido hasta que llegó el clímax con el ascenso a Primera en El Insular. Se iniciaba el último gran ciclo de Las Palmas, con momentos mágicos como la ovación de San Mamés o el 4-2 al Real Madrid en el recinto capitalino. Dos años. Sólo dos años para disfrutar y toparnos de nuevo con la cruenta Segunda División. A los de mi quinta, todo nos pasó de largo sin saborear el gusto de la élite, sin ser plenamente conscientes de lo que ocurría, cuando ni siquiera habíamos alcanzado los dos dígitos en la cifra de nuestra edad.

Mi generación, por desgracia, creció en las gradas y los sofás viendo a un equipo vagar sin pena ni gloria por las categorías de plata y bronce del fútbol español. Envidiando a todos los que pudieron ver a aquella UD subcampeona de Liga, finalista de la Copa del Rey y temida durante todos los ochenta. Enamorándonos de la clase de Tonono, la magia de Guedes, los goles de Morete y las fintas de Contreras a través de las palabras. Queríamos participar y ser testigos de aquella brillante historia y poner junto a la UD otra nueva baldosa. No obstante, nos ha tocado vivir acostumbrados a las mañanas de domingo con el sol en la frente, a las decepciones y a la mediocridad, con un ascenso a Segunda como el éxito más presente.

Ahora, aquellos que acabamos de alcanzar la veintena podemos ver con todas nuestras facultades que quizás estemos ante nuestro primer gran momento como amarillos. Ilusión comedida que tiene su próxima parada en Villareal. Es nuestro turno. A todos los veinteañeros, la Unión Deportiva Las Palmas nos debe una.

por Edu López
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