Roque, Llorente y el arte de recuperar la posesión

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En La Liga Santander proliferan los jugadores que aúnan talento y calidad con habilidades de creación y distribución de juego. Sergio Busquets, Asier Illarramendi o Steven N’Zonzi son pilares fundamentales en sus equipos. El domingo tendrá lugar un enfrentamiento entre dos de esos jugadores: Roque Mesa y Marcos Llorente.

No marcan goles, no suelen dar el último pase antes de que el balón acabe en el fondo de la portería y ni siquiera suelen pisar área o intentar el disparo a puerta, pero se trata de jugadores cuya participación en el juego incide de manera muy notoria tanto en ataque como en defensa.

Su función a simple vista parece sencilla: recuperar el balón cuando lo tenga el rival y distribuirlo a sus compañeros, pero requiere de una gran inteligencia y de una visión de juego al alcance de pocos. Roque y Llorente, según sus números, son los mejores en esta faceta del juego.

El centrocampista de Telde se destapó como pivote con la llegada de Quique Setién al banquillo amarillo. El jugador tuvo que ponerse al mando del equipo debido a las lesiones de algunos de sus compañeros y desde entonces no lo ha vuelto a soltar. Este es su segundo año como mediocentro y ha sido el de su consagración.

Sus números son inapelables, ya que se trata del futbolista que más balones ha conseguido para los suyos en lo que va de campeonato, con un total del 256 recuperaciones. Un dato que sorprende teniendo en cuenta la condición física del jugador, ya que Roque no cumple los estereotipos del mediocentro defensivo por antonomasia. Se trata de un jugador de baja estatura y sin demasiada envergadura, de ahí que en los duelos aéreos y cuerpo a cuerpo le cueste salir victorioso. Sólo logra ganar el 48% de los duelos cuerpo a cuerpo y el 32% de los aéreos. Tampoco se trata de un jugador que vaya al corte ni ataque al rival cuando tiene la posesión.

A donde no llega la capacidad física de Roque Mesa, llega su inteligencia. El jugador compensa sus limitaciones físicas con el juego de posición y en la distribución de balón, donde también es el rey: 1989 pases buenos dados a sus compañeros, un 91% de acierto. Ha logrado coronarse como uno de los mejores.

Marcos Llorente, un portento físico

Marcos Llorente posee números similares a los de su homólogo grancanario. Se trata del segundo máximo recuperador de LaLiga, sólo con una recuperación menos que Roque: 255. No obstante, su estilo difiere con el del teldense, ya que se trata de un jugador poderoso en lo físico y que busca el contacto con el rival.

Ha realizado casi 120 entradas o bloqueos a sus rivales en lo que va de campeonato, ganando un alto porcentaje de ellas. En los duelos también es un jugador solvente: cuerpo a cuerpo gana el 61% de los que disputa, mientras que en los duelos aéreos se impone a su rival en el 57% de las ocasiones, unos números mucho más satisfactorios que los de Roque Mesa. Por otro lado, no se trata de un jugador que destaque a la hora de distribuir el balón: ha intentado 600 pases menos que el grancanario y su porcentaje de acierto también es menor: 86%.

Cabe resaltar que el madrileño es un jugador joven -tiene 22 años-, aunque juega como si se tratase de un veterano. Además, tiene una larga carrera por delante para convertirse en uno de los mejores en su posición. El madrileño está cedido por el Real Madrid en el Alavés y está llamado a volver a la entidad blanca para convertirse en la referencia en el centro del campo del mejor club del siglo XX.

El domingo habrá choque de trenes en el Gran Canaria, un duelo de poder a poder por la posesión de balón. El físico prodigioso de Marcos Llorente contra la inteligencia de Roque Mesa.