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Barras de bar

Escrito el: 17 Febrero 2010 17:09 | Autor: Francisco Mayor | Archivado en: General | Sin comentarios »

La verdad es que cuando empezó el año y, con ello, las dos primeras victorias, le di mucho valor a aquel dicho que dice que “Año nuevo, vida nueva”. Incluso me lo aplico, tratando de buscar aspectos que mejoren la capacidad de uno, o simplemente la idea de ser más feliz. Creo que es interesante disfrutar las victorias y relativizar las derrotas porque es la única manera de seguir con esta relación amorosa que uno tiene con los colores amarillos.
Esas dos victorias tuvieron un efecto milagroso, y puestos a buscar las claves de esa mejora, era evidente señalar la vuelta del gran timonel amarillo, el “Moco” González, como lo llamarían en Argentina. Ya se ha hablado hasta la extenuación de los efectos positivos que provocan en el juego de la UD los pases, recortes y distribución del juego que ejerce Don David. Por eso, a pesar de tantas bajas por lesión, había cierto optimismo por remontar en la tabla clasificatoria y soñar con estar en el lado de los buenos.

Pero en veinte minutos del partido contra el Murcia se nos evaporó la ilusión, incluido de la afición que llegó muy ilusionada al comienzo y se mostró resignada al descanso. A pesar de contar con David, los equipos contrarios ya contrarrestaban su presencia con un fuerte pressing, incluso provocando el retraso posicional del jugador. A esa jugada táctica aun no ha puesto remedio el míster, dejando todo a la improvisación de un jugador que, a pesar de todo y de su calidad, impide la buena distribución.
Desde entonces, cinco partidos en los que ha habido tres derrotas y dos empates. El juego fuera de casa es irregular, con una defensa muy vulnerable, y un medio campo alegre. Pero en casa es tal el bloqueo mental que les recomendaría la visita a un psicólogo (lo digo totalmente en serio) para encontrar respuestas a una situación sin salida.
La afición está dividida en su juicio: unos atizan a Kresic, otros, a una plantilla que cada vez tiene menos crédito. Nada nuevo bajo el sol.

Pero la noticia que lanzó el equipo de Cadena SER Deportivos, que venía a decir que ya se tenía a Juanito en la recámara para sustituir al técnico croata, algo que ya se rumoreaba de hace tiempo, ha enfadado a mucha gente, que ya no soporta tantos comentarios de barras de bar en el entorno amarillo. No sólo molesta que se piense en la posibilidad, sino que también se rumoree con esta idea a través de los medios informativos que, por otra parte, hacen su papel.

Se entiende que Ramírez esté desilusionado con los resultados del equipo, pero no debería dejar que se frivolizara con esta idea. Ni siquiera debiera Juanito, aunque se lo pidieran de rodillas, volver al equipo. Estos rumores, convenientemente alimentados desde varios frentes, quitan credibilidad a esta directiva, que soporta muy mal las críticas de su aficionado, y que amaga con buscar una salida digna.

Ramírez debiera tener las espaldas más anchas, y no estar pendiente de las críticas ante los malos resultados. Lo que debe hacer es autocrítica. Preguntarse por qué cada vez hay menos gente que va al estadio, por qué deja la duda de que Juanito esté detrás de todo todavía, por qué permite que la emisora corporativa critique a sus empleados en función de sus simpatías, por qué habla con frivolidad de la cantera, primero para criticarla, y luego para proponerla como alternativa a lo que hay.

Ramírez debería ser más claro con estas cuestiones, porque estas contradicciones duelen más que los malos resultados.


¿Cantera? ¿Qué cantera?

Escrito el: 03 Febrero 2010 15:56 | Autor: Francisco Mayor | Archivado en: General | Sin comentarios »

A lo largo de la semana pasada, después de una serie de declaraciones y acontecimientos que ha dado lugar a un debate muy manido por la afición, ha entrado un tema que cobra especial relevancia en tiempos de crisis y que es fácilmente manipulable. El eterno debate del papel de la cantera en la UD.

Ione Jiménez, defensa central, y que cuando la ocasión lo requería actuaba de lateral en la UD Las Palmas, habló el otro día en el programa Area.net y dedicó unas duras palabras al trato con el que fue ofrecido en el equipo amarillo. Sencillamente, comentó que nadie del equipo le comentó absolutamente nada el día que se terminaba contrato. Él tenía decidido irse, más que nada por jugar al fútbol, pero ese hecho de sentirse ninguneado le dolió muchísimo y pensaba que no se lo merecía, en un equipo donde lo dio todo: lo bueno y lo malo como futbolista, pero lo dio todo; sin embargo, no hubo ni una palmada en la espalda, ni unas míseras gracias por sus servicios prestados.

No hay que esforzarse mucho para recordar a Ione en la promoción que nos llevó al ascenso a segunda división, cómo le arrebató el puesto de titular a Aythami, el hoy defensa central del Xerez de primera división. Entonces si era importante para nuestro equipo; por otro lado, nunca quiso hacerse destacar comentando alguna oferta ni pidiendo subidas de sueldo ni queriendo irse antes de tiempo: es decir, no se recuerda ni una mala acción que diera pie a semejante afrenta.

Otros jugadores que abandonaban el equipo, unos canarios otros no, el pasado verano si tuvieron oportunidad de despedirse, ya fuera en el campo de juego, ya en los medios informativos. Ione, sin embargo, fue tratado con el peor de los desprecios que era la ignorancia.

Aún no había terminado de digerir esa mala sensación cuando los medios informativos apuntan a la salida de Armiche y Pedro Vega en el mercado invernal, en busca de minutos que aquí se le niegan. Esta medida es muy antipopular, sobre todo en el caso de Armiche, que hasta ahora se ha ganado el respeto de su afición con la entrega y esa actitud de no arrugarse ante nada, a pesar de su juventud. La afición ha recibido con desagrado esta noticia que viene a poner en solfa el papel de la cantera en nuestro equipo.

En el caso de Pedro Vega, parece no haber aprovechado las mínimas ocasiones que el míster le ha dejado para reivindicarse. Parece definitivamente que Pedrito no entra en la cuadratura de Kresic, un entrenador que busca especialistas, pero que no ve en Vega una opción real para jugar en el equipo. Qué pena.

La última perla de la semana ha sido el titular que ha sacado La Provincia a unas declaraciones del presidente Ramírez en la que éste manifestaba, más o menos, que a los jugadores canarios les faltaba coraje y valor, digámoslo así, frente a otros jugadores venidos de fuera. Apuntaba que los jugadores canarios no están acostumbrados a ese sobreesfuerzo hasta el límite, como pide la alta competición, y así puede darse casos, que se ve con mucha frecuencia, de ocupar un puesto en el esquema táctico pero no defenderlo como si de ello dependiera la victoria.

Sin poner nombres propios a lo comentado por Ramírez, que considero es cierto, tanto como que la culpa de todo eso es de la propia entidad, que hace tiempo sabe las carencias que existe en la cantera a la hora de llegar al primer equipo, pero que no parece, a simple vista, que trate de arreglarlo. Pero, además, deja entrever que el papel de la cantera no está sirviendo como debe. Se nos llena la boca con los jugadores canarios, cuando son jóvenes los encumbramos antes de tiempo y cuando son veteranos no le pasamos ni un error. Cosas nuestras.

Este tema seguirá latiendo , sobre todo cuando perdamos, porque cuando se pierde, es necesario buscar aspectos que ayuden a entender la situación y, sobre todo, echar las culpas a alguien, como si ganar, empatar o perder no fuera lo más natural del mundo.


Fichajes de invierno

Escrito el: 23 Enero 2010 12:38 | Autor: Francisco Mayor | Archivado en: General | Sin comentarios »

Parece que este año la afición no parece determinada a pedir con insistencia algún fichaje para la segunda vuelta. En años anteriores, con plantillas más cortas y más baratas se hacía necesario traer jugadores que ayudaran a conseguir el objetivo que no era otro que la permanencia. Pero este año, con una plantilla más cara, con muchos lesionados, unos resultados por debajo de lo esperado, y con una nueva sensación de fracaso en el subconsciente colectivo amarillo, una insatisfacción que se alarga en el tiempo y que precisa de buenos resultados a corto plazo para ilusionarse y una sola derrota para volver a ese pesimismo latente que habita entre nosotros desde siempre, es necesario mirar al mercado o a nuestra propia cantera, algo que parece más improbable.

Además, la trayectoria del equipo ha venido determinada por la presencia o ausencia de jugadores específicos. Así, mientras el equipo ha jugado con David González, el eterno recurrente este año, ha obtenido mejores resultados. Sin embargo, con su ausencia, somos carne de pura supervivencia en la categoría. Un equipo de obreros caros que precisa de un ingeniero que resulta muy barato para funcionar. Parece que es la tecla sensible, el punto a cuidar de forma prioritaria.

Hace poco comentaba con mis compañeros de grada que quizá sea el punto que la UD debe mejorar. Los equipos contrarios ya saben de la magia del Moco, y no tardarán mucho tiempo en lesionarlo de nuevo. Recibe bastantes marcajes agresivos, se le ahoga en la presión y, además, hay ocasiones en la que su juego no es efectivo,como la semana pasada (no ibamos a tener nosotros a Maradona durante 7 años en el banquillo). Ante la diferencia de rendimiento en el equipo con su presencia, es previsible suponer que si no cubrimos bien ese puesto de organizador, lo pasaremos muy mal en la segunda vuelta.

Además, esta semana se ha lesionado el medio centro titular del equipo, Miguel García. Aunque su juego no es de los que más agraden a la grada, si es necesario para el engranaje defensivo. Otros jugadores, como Darino, son demasiado viscerales para mantener la posición táctica en el campo. Josico es un jugador de cristal y ya ni los más optimistas esperamos que vuelva a jugar en nuestro equipo de forma regular. Y Adrián Pollo no cuenta para el técnico. La variante de Samuel, utilizada en varios partidos, puede servir como parche puntual pero no parece la solución y menos para un técnico que le gusta los jugadores especialistas en puestos específicos.

Mejorar esos dos puestos se antoja prioritario pero no para ningún objetivo concreto. Si el equipo consigue el equilibrio en el juego puede estar en los ocho primeros de la categoría. Sin embargo, si a ese desequilibrio que hemos vivido durante más de diez jornadas le añadimos un desequilibrio en el engranaje defensivo, las cosas se pueden poner muy mal. Y esta valoración ha de hacerse al margen de un resultado concreto.


El fútbol es un estado de ánimo

Escrito el: 07 Enero 2010 12:59 | Autor: Francisco Mayor | Archivado en: General | Sin comentarios »

Decía Valdano que el fútbol es un estado de ánimo. Y esta frase sirve para explicar cómo muchas veces hay equipos que entran en dinámicas ganadoras o perdedoras por una cuestión meramente anímica.
En esa fase negativa estaba la UD Las Palmas el pasado fin de semana. Casi dos meses después de su última victoria, la UD ofrecía su último concierto de despropósito, hasta que algo pasó en el descanso del último partido. El Elche ganaba 2-1 a los amarillos, y algo sucedió, realmente mágico, para que nuestro equipo consiguiera una ristra de goles que hace mucho no sucedía. Así, a vuelapluma, recuerdo 5 goles al Sporting en el Insular en media hora, a finales de los 80.

El partido se planteó tan fácil para el Elche que es probable que los jugadores pensaran que ésto estaba chupado. También puede ser que Kresic sacara el hacha en el vestuario: todo son meras hipótesis. Lo único realmente cierto e incontestable es que tras el descanso salió David González, el único jugador de esta plantilla que ofrece estadísiticas positivas. Antes de los diez minutos de juego, la UD había marcado tres goles y había dado la vuelta al marcador. A los 25 minutos de la segunda parte, David hubo de ser cambiado tras recibir un patadón en la cabeza que lo dejó aturdido.

Eso si que son estadísticas: 25 minutos, parcial de 0-4, y una patada en la cabeza. ¿Alguien puede ofrecernos algo mejor en esta plantilla?

Rotundamente, no. David tiene una habilidad impropia con el balón, pero este año ha sumado esa facilidad para distribuir en el juego. Aunque si nos fijamos en el resumen del partido en vídeo que apenas se le ve en las jugadas de los goles, si es cierto que en esas jugadas los jugadores llegan lanzados y cogiendo las espalda a sus defensores. Eso si es consecuencia de una buena distribución del juego. Los jugadores se desplazan sin balón y con confianza, convencidos de que el balón les llegará si encuentran el hueco y David los ve.

Ya hemos comentado que las características de David no son como las de cualquier jugador. Como bien dijo Kresic, y ya habíamos apuntado aquí, David hace mejor al resto de la plantilla y el juego sin balón empieza a cobrar sentido, algo imprescindible para marcar las diferencias.

Se habla de que debe haber muchos fichajes en diciembre para mejorar las prestaciones de este equipo. No estoy de acuerdo. Si David está en condiciones, hay muy poco que mejorar. Pero si David no está, hay que buscar a uno que haga lo que él es capaz de hacer. Sin más.

No hay que lanzar las campanas al vuelo. Demasiadas contradicciones hemos vivido ya esta temporada, y aún no ha concluido la primera vuelta, para creernos que se puede ganar a cualquiera. Claro que se puede, pero cualquiera también nos puede ganar. La diferencia entre la victoria y la derrota son detalles imperceptibles que escapan a la vista de los espectadores. Por ello, el papel del aficionado debe ir en reflexionar de qué manera puede mejorar al equipo para que éste saque todas sus virtudes. Si lo conseguimos,algo que dudo mucho, si creo que este año sería mágico para los intereses de los amarillos.


¿Dónde vas, UD?

Escrito el: 21 Diciembre 2009 15:01 | Autor: Francisco Mayor | Archivado en: General | Sin comentarios »

¿Dónde vas, triste de ti? ¿Qué está pasando contigo? Tienes a todo el mundo desilusionado. Hay un ambiente de flagelación colectiva causada por tus derrotas. El sábado, sin ir más lejos, te abandonaron a tu suerte, a modo de enfado, para ver si reaccionabas o, a lo peor, para no verte más.
Todos sabemos que tú no eres tú. Bueno, si, pero yo también soy tú, y todos los que van a verte también. Porque las derrotas las vivimos como un fracaso personal; es capaz de cambiar el estado de ánimo de cualquiera que te sienta. Como yo te conozco y te sigo desde hace mucho tiempo, conozco los síntomas de tu malestar: lo has tenido desde siempre. Te pasó con muchos jugadores, muchos entrenadores y presidentes, y en casi todas las temporadas. Es más, ya parece un virus que nos ataca cada invierno. Bajos resultados, cese del entrenador, otro nuevo, se gana, luego se empata, luego se pierde…y vuelta a empezar. ¡Cómo si esto no lo viviéramos siempre!

Desde que no estás en el Insular, todo es más difícil si cabe. Se escucha menos los apoyos, aunque los enfados si se perciben Pero no debe convertirse en excusa. A veces, quién te representa, esté donde esté, no lo hace bien. No te mereces que te hagan pasar por esto.

Seguro que el presidente ha fallado. A pesar de haber confeccionado un equipo de trabajo en distintos frentes, a veces da la sensación de que desde dentro se permiten determinados debates que muchas veces contibuyen a enrarecer el entorno. En el ámbito deportivo, él prometió traer buenos jugadores, pidió ilusión para un nuevo proyecto. Nos invitó a soñar con la ilusión de un aficionado pero dicho proyecto no ha cumplido las espectativas. Confió en alguien para confeccionar una plantilla, y los resultados han sido malos.Y le ha costado un montón de dinero. A estas alturas de la temporada se puede ver cómo las lesiones han lastrado al equipo, pero también las limitaciones de otros jugadores, que han jugado más de lo que en principio tocaba. Hay descompensación por líneas, pero en principio ha de pensarse como hacer un buen centro del campo, la línea más floja de la plantilla.

El entrenador, Sergio Kresic también tiene parte de culpa. A pesar de las lesiones, y del equipo que se presenta cada semana, creo que el equipo ha perdido identidad en el juego. Las aportaciones al juego de ataque son pírricas. Ni por el centro ni por las bandas parece el equipo mostrar esa rabia que hace falta para ganar, ganar y ganar. No tiene instinto asesino. Encima, a pesar de que es de los equipos menos goleados, se ve que no está nada cómodo sin la posesión. Son facilmente desbordables, sin coberturas ni apoyos debidos en muchas ocasiones.

Los jugadores no podían faltar a esta autocrítica. En verano, negociando sus representantes, nos venden motos. Luego, en el campo, es un triciclo lo que vemos. Muchos de los refuerzos traidos este año no dan el mínimo: Josico, por lesión, (o retiro dorado que dice mi amigo Juan), Javi Guerrero, Beranger, Cejudo, Guayre no suman lo que deben mientras que los veteranos restan más que el año pasado: Marcos busca la varita del mister; Miguel García hace bueno a cualquier contrario; Dani López, como Juampa, siguen en su línea;David González ya está pero aún no está, Jorge vive una crisis de identidad, etc.

En definitiva, UD, estamos en lo de todos los años. Una afición muy enfadada, que no es capaz de soportar cómo te humillan. Seguro que no muestran su amor de la mejor manera. Es exigente, puede ser hasta cruel….pero contigo, UD, siempre ha sido justa. No tolera ni permite que nadie haga deshonor a tu escudo.

Se fragua algo. Es probable que el mister sea cesado. El mes próximo, en febrero o en marzo. Al menos, las semillas del cese han sido plantadas, y convenientemente regadas cada cierto tiempo para que al final parezca una decisión inevitable. Todos queremos remar en una misma dirección, pero hay demasiados intereses, personalismos y al final, mandarán los resultados. Pero si ésto ocurre, será el mayor error de la temporada. No creo que los jugadores hagan la cama a nadie, confío en su profesionalidad, pero por si acaso, pensando en un “hipotético”pulso, apoyo total al entrenador. A ver si aprendemos de una vez.


Jo…qué guerra

Escrito el: 09 Diciembre 2009 19:35 | Autor: Francisco Mayor | Archivado en: General | 1 comentario »

Como aquella película de Samperi, director de cine fallecido hace poco, la UD parece caricaturizar el papel de una guerra, a la que fuimos invitados todos a principios de temporada. Cuando Sergio Kresic gritó, en aquella mágica arenga, el día de la presentación del equipo, lejos estábamos de adivinar que las fuerzas y la ilusión se iban a disipar antes de la llegada de Navidad.
Tanto es asi, que a raiz de los últimos resultados ha quedado en entredicho este proyecto por parte de muchos. Las crónicas del pasado lunes en los digitales pretendían hacer un pequeño repaso de los últimos meses, y llegaban a la conclusión de que se estaba muy lejos de lo que, en principio, se presuponía. Por otro lado, desde el propio equipo, a través sus medios de comunicación, se muestra un negativismo, (o realismo, da igual…), que parece abonar la idea de que al cuadro técnico le quedan un par de afeitadas.
Los resultados están siendo una decepción. Kresic no encuentra con la tecla que de equilibrio al juego del equipo. Algunos futbolistas no rinden lo esperado, otros salen de titular después de haber estado en la grada en la jornada anterior, en la búsqueda de recuperar una inercia positiva, como aquella que se atisbó en las cuatro primeras jorandas. Pero nada.
A estas alturas, y después de quince partidos, muchos han perdido la fe e incluso dudan de la implicación de los jugadores. Parece reflejar cierto pasotismo en algunos jugadores; dudan, e incluso se burlan de las cualidades técnicas de otros.
En el fondo de todo, se pone en solfa el papel de Arias. La plantilla parece buena, pero las lesiones de muchas de las incorporaciones han lastrado las posibilidades del equipo. Por otro lado, hay carencias de buenos jugadores en algunos puestos específicos.

En el terreno de juego, parece que la ausencia de David González ha provocado una crisis en el sistema de juego, que afectó muchísimo a los resultados. Con David el equipo juega con soltura, y la defensa contraria prefiere guardarse que presionar. El Moco hace mejores a sus propios compañeros y, a estas alturas, es el único que aguanta la pelota al ritmo que crea conveniente porque, entre otras cosas, su presencia siempre cuenta con la admiración del respetable; Guayre es una realidad, juega y desborda con facilidad, pero le falta esa puesta a punto que lo haga imparable y aún no ha tenido tiempo de demostralo; Josico, la hora que jugó, mejoró las prestaciones del equipo. Presionaba veinte metros por delante, remató algún balón de cabeza y cortó balones. Se le notó corto de forma pero aún así se notó su presencia; y Beranger, ese lateral izquierdo que era una garantía, está lesionado y parece que aún tardará en estar disponible.
Probablemente, si hubiéramos contado en todos los partidos con estos jugadores, el rendimiento del equipo habría ido distinto. O no. Pero no cabe duda de que estas bajas han minado el proyecto de Kresic.

Hace nueve años el mister se vio en una parecida, y supo resolverla de forma increible, http://www.udlaspalmas.net/blogs/detantosufrir/2009/05/15/aquella-carta-de-kresic/ . Pero eran otros los motivos, ahora los problemas están perfectamente diseminados: debe hacer frente a las limitaciones de la plantilla, a las dudas evidentes del entorno amarillo. Tiene que encontrar esa varita mágica que dice que no tiene. Ya la encontró hace nueve años y aquello acabó con el ascenso a primera división.

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    Navegando en la indefinición

    Escrito el: 22 Noviembre 2009 12:42 | Autor: Francisco Mayor | Archivado en: General | Sin comentarios »

    La Unión Deportiva jugó en esta última jornada uno de los partidos más extraños de la temporada, navegando por una indefinición que dejó tocada a la afición. Si observáramos la evolución en el el juego del equipo, podríamos observar cómo el equipo aumenta de forma paulatina sus estadísticas en el ataque, pero, de forma incomprensible, una cierta autosuficiencia defensiva, como si fuéramos el Real Madrid en el Bernabéu, permite al colista hacerse, en fases del partido, con el balón en el medio campo, en una especie de rebumbio en el que salimos claramente perjudicados.
    A pesar de todo, de esas carencias a la hora de ajustar la marca en el entramado defensivo, cualquier latigazo podía darnos los tres puntos. Los amarillos jugaron un primer cuarto de partido muy interesante. Armiche cogió su fusil el día de su reaparición, y como un soldado en el fragor de la batalla, cada vez que recibía, encaraba con cierta timidez pero autoridad, y dio varios pases de gol que se fallaron de forma clamorosa. La soltura de Javi Guerrero, antes de que se cansara, permitía cierta elasticidad en el juego de ataque que no se culminaba por culpa de unos errores en el remate incomprensibles. Al final, lamentablemente, lo acabamos pagando.
    Tras ese comienzo eléctrico, se permite al colista que juegue hasta que nos empata, no sin antes recibir varios sustos: el empate se veía venir ya que se observaba desajustes en la defensa, donde parecía que nadie sabía exactamente cómo parar al colista en el juego cada vez que simplemente un jugador del Castellón tenía el balón en el medio campo. ¿Se había tomado el día libre el entramado defensivo?

    Márquez parecía el mismo que esa sombra que lucha por encontrar a su dueño, justo hasta que encontró la jugada que todos sueñan para reivindicarse. Un buen control y mejor remate permiten una renta merecida y también que el propio Marcos se quitara la mochila llena de cargas emocionales. Y mi amigo Langue me miraba sonriendo.Durante varios minutos pareció que se rehabilitaba, en varias jugadas espectaculares, dejando cierto respiro en un ambiente claramente irrespirable. Todo en un suspiro, hasta que Lamas nos quitó lo que nos dió el otro día. Un gravísimo error, probablemente ayudado por el césped (cuyo color parece mejorar, pero ciertos botes lo desmienten) colocaron las tablas con la desesperación del respetable.

    A partir de ahí, querer y no poder. La inseguridad se plantó y no se fue. Y el público, soberano, fue el mejor aliado de los castellonenses. Cualquier balón que caía en las botas amarillas era perseguido por un rumor desesperante, transmitiendo una inseguridad aplastante. El cabreo colectivo iba cada vez a más. La afición no podía ni admitía este resultado ante el colista.

    Otra vez esas fuerzas negativas que siempre nos han acompañado nos echó una mano al cuello. Luchamos pero no ganamos contra nosotros mismos. Como el boxeador que persigue a puñetazos a su propia sombra. El sábado escribimos otro capítulo más de nuestras propias contradicciones, y, sinceramente, creo que todos pusimos de nuestra parte.


    Kresic y Pedro Vega, difícil asociación

    Escrito el: 16 Noviembre 2009 19:21 | Autor: Francisco Mayor | Archivado en: General | 1 comentario »

    Hace una década, cuando Pedro era Pedrito Vega y una promesa amarilla que despuntaba en el filial amarillo, ya tuvo sus primeras dificultades para mantenerse en el primer equipo. Llamaba la atención aquel muchacho pequeño de estatura, el balón parecía que le llegaba a la rodilla, y que presentaba unas estadísticas envidiables.

    Cuando Pedro jugaba en el filial era delantero. Y su primera gran dificultad tiene que ver precisamente con el puesto que desempeñaba. Kresic, entrenador con el que coincide en el equipo amarillo, le recomienda que cambie su posición. El de San Mateo manejaba muy bien la pierna izquierda, tenía buen disparo y, sobre todo, tenía mucho arrojo y no se lo pensaba dos veces para rematar a puerta. Aunaba muchas características que los aficionados valoramos en un canterano, pero según la teoría del técnico croata, su incursión en el fútbol profesional no iba a ser muy larga en ese puesto ya que su estatura era un obstáculo insalvable para moverse entre el centro de la defensa de cualquier equipo profesional. Así que fue el croata quién intenta convencer no sin ciertas reticiencias del canterano, que no terminaba de verlo.
    Creo que fue en Granada donde es cedido y empieza su particular reconversión, que pronto da sus frutos. Justo cuando la UD comienza la caida de primera división y se produce la gran desbandada, llega Pedrito en su nuevo puesto y se convierte, el año de Uribe, en una gran realidad.

    Pero la progresión del jugador era inversamente proporcional a la dirección que tomaba nuestro equipo. La irrupción de Momo le deja en el banquillo, justo cuando había firmado su primer gran contrato con la UD, y entre la gestión deportiva lamentable y la configuración de un equipo elaborada sin criterios futbolísticos lógicos, provoca el descenso amarillo a 2ª B y la fuga de Pedrito a la península a ganarse la vida.
    Varios años después, los destinos de Kresic, Pedro Vega y la UD vuelven a cruzarse. Parecía Pedro feliz con su llegada y su cara reflejaba una especie de mueca que mostraba una alegría interior: volvía a su equipo , diez años después,y, además, como un especialista de la banda izquierda. Como el alumno que espera que su profe le pida los ejercicios para entregárselos.
    Sin embargo, desde el principio de la temporada, la entrada de Pedro Vega ha sido anecdótica. Aunque nunca ha sido titular indiscutible en ningún equipo, tampoco se había vito en ésta. El destino cruel le deparaba la falta de oportunidades debido a un criterio profesional del entrenador que. estemos de acuerdo o no con su opinión, es el que sabe y manda en el equipo.

    De la calidad profesional de Pedro pocos dudan y menos aún de su calidad humana: Pedro es un ejemplo para muchos por su actitud generosa demostrada alguna vez. Pero, en esta sociedad que siempre busca los culpables a situaciones como éstas y más cuando los resultados no acompañan, muchos ven en la opinión del entrenador un simple capricho. Los que no llegan a entender los criterios son los que después ponen en duda incluso la capacidad de quién decide. Como la titularidad de Dani López o Márquez, eternamente discutidos esta temporada, que muchos cuestionamos sin dar crédito al curriculum del croata.
    La UD se enfrentó en Irún con medio equipo titular, o de los presumibles titulares, de baja. Pero esa coartada no sirve, ni que el Real Unión fue el equipo que eliminó al mismísimo Real Madrid en la Copa el año pasado, ni que juegue en un campo de especialistas para el fútbbol que ellos practican, o simplemente que es un equipo de nuestra categoría. La UD no ganó, se vió desarbolado y los titulares de la prensa y los comentarios de la radio reflejan una vez más las carencias que una Isla como la nuestra presenta. Pero es igual, eso ya se sabía. Ya le pasó a Kresic hace 10 años y lo supo resolver. Esperemos que una vez más, lo vuelva a demostrar.


    Contra el Rayo

    Escrito el: 05 Noviembre 2009 22:00 | Autor: Francisco Mayor | Archivado en: General | Sin comentarios »

    Pues nada, que nos visita el Rayo Vallecano. Estaba mirando los resultados de los enfrentamientos directos que nos ofrece gentilmente Nauzet, y creo recordar, por diferentes anécdotas, muchas imágenes, retenidas en mi mente, sucedidas en los enfrentamientos con ellos.

    Recuerdo, maldita sea, aquel partido, último del campeonato, que perdimos 1-2 y salvó a los madrileños del descenso y nos dejó a nosotros sin conseguir puesto para jugar la UEFA. Menudo rebote se cogió la afición. Puestos a especular, se habló de que el Madrid era el que le había dado los maletines a los canarios ya que el Rayo era un equipo pobre y se argumentaba dicha teoría en que a los blancos les interesaba el Rayo en primera división. La teoría, la verdad, no parece consistente.Sea lo que fuera, aquel día perdimos la oportunidad de jugar competición europea y no despedimos como se debía a dos grandes que jugaron con la UD su último partido antes de partir a su país: Carnevalli y Brindisi.

    Y como olvidar el día de la goleada infausta. Aquel 0-6, producto de un equipo agotado psiquicamente al haber consumido unas semanas antes sus escasas opciones de ascenso. Lo peor vino desde la isla de enfrente. Acusaciones de dejarse perder para que el CD Tenerife no subiera a la máxima categoría. El Tete, que llevaba una fenomenal campaña, se había desinflado y ocupaba puestos de promoción, tal y como acabó. Pretendían que nosotros le ganáramos al Rayo, algo normal, para que ellos subieran. Pero la derrota sirvió para alimentar ese odio descerebrado, el pensamiento plano, la envidia corroída. Un capítulo más de la sinrazón que nos toca vivir muchas veces a esta altura del paralelo.

    Un par de años más tarde, ganamos 3-0 a los vallecanos. Fue el último partido de don Roque Olsen. Había llegado ocho jornadas antes, gravemente enfermo, y había logrado la mayor racha que yo haya visto nunca en el equipo. De ir últimos, tras diez partidos, pasamos a mitad de tabla tras conseguir siete victorias en ocho partidos. La última, este partido con el Rayo, se jugó y ya algunos sabíamos que a Olsen apenas le quedaba tiempo por vivir. Se despidió con un 3-0. Tras ese partido, La UD volvío a coger la dinámica de la derrota, y acabó bajando de categoría, con la sensación de los aficionados de que no era normal lo que había pasado. Olsen falleció un mes después de su despedida.

    De vuelta a primera, recordar aquel 1-0 en la última jornada, en primera división: el partido de las jeringuillas.Eufemiano Fuentes y su pesada fama llegaron a la UD y provocó aquel día un triste capítulo. Tras acabar el partido, algunos medios nacionales se hicieron eco de unas jeringuillas que vieron algunos jugadores rayistas, supuestamente usadas por los jugadores amarillos. Fue aquella temporada de los pasaportes falsos, donde nadie nos respetaba y todos nos endilgaban todo tipo de sospechas.Peor fue la temporada siguiente: el partido contra el Rayo fue uno de los varios “match ball” que necesitabamos ganar para confirmar la permanencia, pero lo perdió en los últimos minutos. Varias jornadas después, se consumó nuestro último descenso de la máxima categoría.

    Dicho lo dicho, comprenderán los que hayan tenido el valor de leerme hasta aquí, las ganas de reirme que me dieron hace varias semanas cuando saltó la noticia de un presunto amaño del último partido con los rayistas. Es que me lo creo con cualquier otro equipo, pero ¿contra el Rayo?. Esto es el destino. No cabe duda.


    Historia de la puta mili

    Escrito el: 02 Noviembre 2009 14:28 | Autor: Francisco Mayor | Archivado en: General | 7 Comentarios »

    El sargento estaba de maniobras con una cuadrilla de soldados. Pretendía sacar de ellos el instinto asesino, esa capacidad de exponerse a morir en el intento de defender a su patria. Y ante ellos, explica un ejercicio que pretende que sus pupilos realicen:
    - “Soldados, ¿Ven ustedes al enemigo?…”, decía mientras señalaba un saco lleno de arena colgado a metro y medio del suelo. “Ese es el enemigo que va a matar a nuestra gente, violar a nuestras mujeres, matar a nuestros niños…Quiero que vayan con la bayoneta y lo maten con saña”, dijo en una durísima arenga que mantuvo firme a todo ser vivo.
    Los soldados se miraron perplejos, sin entender la rabia contenida del sargento y, de uno en uno, se prestaron a correr con la bayoneta y apuñalar el saco de tal manera que fueron trotando con el arma y clavaron, no sin mucha energía, el arma ante el imaginario enemigo.
    El sargento, al ver la apatía de sus chicos, entró en un estado de cabreo sublime pero contenido, se le enrojeció su cara y sacó de un grito la frustración que la escena le producía. Estaba hablando con profesionales, les suponía el sentido de la responsabilidad y el honor, por lo que no entendía esa ingenuidad de especular con el peligro.
    - “A ver, tú, acércate que quiero comentar algo contigo”, comenta el militar a uno de sus subordinados, elegido al azar. El soldado se acerca dubitativamente, se coloca junto a él y se le queda mirando con actitud de sumisión. El sargento le pone un brazo sobre el hombro y en tono paternalista le comenta:
    - “Canario, déjame que te haga una pregunta personal. ¿A ti te gusta el fútbol?”. El soldado le mira extrañado, como si se sintiera adivinado en su pasión.
    - “Si, señor. Aficionado al fútbol, abonado y enamorado del equipo de mi tierra”, le responde de forma enérgica y segura.
    - “Y cuál es tu equipo?, le pregunta inquisitorialmente.
    -”Hombre, mi sargento, yo soy de la Unión Deportiva Las Palmas, el equipo de mi tierra, que me ha dado muchas alegrías y tristezas pero que me aporta un sentimiento que se lleva muy dentro del corazón, como dice una de nuestras canciones. Abonado en la Grada Sur, oiga”, comenta el soldado con un orgullo que se leía en su sonrisa.
    “Bien, bien…pues fíjate lo que te voy a contar. Imagina que en la última jornada de la liga, ustedes se están jugando el ascenso, en un partido muy tenso. En una jugada del equipo visitante, el delantero se tira deliberadamente y el árbitro pita penalty”, cuenta el militar con un tono de voz bajo, pero claro, al mismo tiempo que iba cambiando la forma y el color de la cara del soldado. De una tenue sonrisa pasa a una mueca desencajada, su cara se va enrojeciendo y sus ojos, inyectándose en sangre. Su firmeza parece tambalearse ante tamaña frustración, cuando de repente, grita el sargento:
    - “Mira, ése es el árbitro”, vocifera mientras señala al saco de arena. “Ahí lo tienes. Ese es el hijo de puta que va a impedir el ascenso de tu equipo. Clávale la bayoneta, entiérrasela en su barriga, mátalo…”. El joven, presa de una ira incontenible, salta como una liebre, encañona su arma hacia el imaginario enemigo, y se dirige como una exhalación. Entierra su instrumento militar en el saco de arena, lo derriba, lo deshilacha de tantas puñaladas que bien hubiera podido pasar por crimen pasional, mientras reproduce algunas palabras ininteligibles. Al mismo tiempo, el sargento sonreía en su interior porque había conseguido sacar toda la rabia de su soldado.
    Sirva esta historia para ilustrar cuál es el efecto de la pasión futbolera, sobre todo en un lugar como el nuestro. Existe tanta pasión, tanta competitividad, que saca nuestros instintos más bajos. Vivimos la alegría de la victoria, sufrimos el amargo sabor de la derrota, buscamos culpables a quién colgar por el mal resultado, bajamos de los pedestales a nuestros ídolos en cuestión de minutos, y lo que es peor: un mal resultado nos jode una tarde.
    Pues de eso fue de lo que me libré yo. Conseguí, por una vez, que el cabreo no me invadiera. Pero, claro, todo ocurría mientras hacía el payaso en el cumpleaños de mi hija, con lo cual no me lo podía ni permitir. Para más inri, al día siguiente, por no funcionar, no funcionó ni el foro de esta web, por lo que no alimenté el cabreo, con lo cual estoy tan curado que digo que el próximo partido, estoy seguro, lo vamos a ganar.
    Arriba d’ellos