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Esto sí que es un pedazo de afición

Escrito el: 20 junio 2010 01:23 | Autor: | Archivado en: General | 1 comentario »

29.132 espectadores se dieron cita hoy en el  estadio de Gran Canaria para demostrar que si la Unión Deportiva somos nosotros, hay una afición latente aunque no siempre presente, y que sigue siendo un referente sociológico en esta provincia. Un auténtico lujo  para esta entidad que, por otra parte, no ha cumplido las expectativas de la gran mayoría de aficionados.

Después de cuatro años manteniéndose a duras penas en la categoría, este equipo se veía aún en la tesitura de luchar en la última jornada por sobrevivir desde los puestos de descenso. El cuadro dibujaba a un presidente que parecía estaba en un funeral tal era el rictus que su cara ofrecía; una afición fantástica, que ha sabido ejercer su papel; un grupo de jugadores que vivían entre las prisas por ganar y los nervios de dudar en exceso y no rematar el resultado;  …y  un entrenador que dirigía al equipo  con un rosario en la mano.

Una vez acabado el partido, le faltó tiempo a Ramírez para querer convencer de  un cambio de rumbo, anunciando la renovación de Jémez, la salida de ocho o diez jugadores, casi todos con finalización de contrato o cesión, más algunos, como probablemente Josico y Guayre, a los que las lesiones han mermado considerablemente, y han acabado con la paciencia del cuadro técnico.

Con un presupuesto ajustado a nuestras limitaciones económicas: el fracasado intento de mejorar una plantilla a lo largo de esta temporada le ha costado a Ramírez dinero de su bolsillo, y eso le ha “legitimado” para volver a traer al hombre menos valorado de los últimos años: el flamante nuevo asesor, Juanito; un grupo del núcleo duro del vestuario que aportan muy poco pero además cargan con muchas críticas; una dudosa política de comunicación del club; la política de fichajes de los últimos años, de marcas blancas estilo Carrefour, un proyecto que pierde rápidamente su objetivo inicial, y sobre todo, la carencia de una identidad claramente definida, hace que uno se apunte al carro de los pesimistas.

Parece mentira que la novena ciudad de España no sea capaz de generar una entidad deportiva de primer nivel, que una institución como el Cabildo de Gran Canaria no haya cuidado las instalaciones como debían, sumados a nuestros malditos problemas estructurales ( este estadio nuevo y esas pistas  de atletismo), unos empresarios que huyen despavoridos de cualquier responsabilidad, un entorno que degrada rápidamente cualquier proyecto, una prensa que intenta hacer su papel pero no lo consigue salvo honrosas excepciones. Una mediocridad que habita en todos los estratos relacionados con el club, de una u otra manera.

Todo menos la afición. Tenemos una afición maravillosa: pero no por ir hoy en masa al estadio, no. Es maravillosa porque en días como hoy uno ha visto reír, llorar, saltar, abrazar, a muchos aficionados que no saben explicar de forma racional y sosegada su pasión. Estos, como diría Bretch, son los imprescindibles.

Esa afición que criticaba mucho, según algunos. Que parecía no tener paciencia con la mediocridad (ni que fuéramos el Olimpique de Marsella), la misma que se ha revolucionado esta semana, merece un respeto. Un respeto porque es el capital básico, que diría Punset, de nuestro equipo. Hoy lo volvió a demostrar y es lo que realmente nos alegró: estamos vivos, a pesar de todo.


No lo olvidemos

Escrito el: 17 junio 2010 14:07 | Autor: | Archivado en: General | Sin comentarios »

Nuestro equipo se juega la vida este fin de semana, y la afición está dando muestras evidentes de que no va a dejar solo al equipo hasta el último aliento de apoyo. Las arengas que se ven plasmadas en las redes sociales y en los foros de opinión amarillos dan una idea del amor idealizado que sentimos mucha gente por estos colores. Todos son conscientes de lo que nos jugamos, y hemos entendido cuál es nuestro lugar para el próximo sábado.

No es una actitud triunfalista y verbenera. Tan claro tenemos el apoyo que se va a dar al equipo como la respuesta que la afición dará una vez terminado el partido y conseguido el objetivo (si se gana, claro).

Para los más veteranos no es una situación nueva. Hace poco recordaba una situación parecida, de jugarnos todo a una carta en la última jornada, que nos mandó a Segunda División. En aquella temporada, 87/88, se preparó un ambiente muy especial, lleno de banderas y afición volcada. Recuerdo llevar entonces a mi hermano menor, entonces un niño, para que viviera la fiesta, y al final lo que conseguimos fue bebernos las lágrimas del desconsuelo.

Hoy, más de veinte años después, se prepara este partido de la salvación con mucho esmero y muchos de los de entonces seguimos estando ahí, o en cualquier lugar del mundo como este hermano antes mencionado, que estará siguiendo el partido desde Australia (Feliz cumpleaños, “Hippy”, que sé que me lees). Los años nos van cambiando, pero el sentimiento amarillo sigue latente como aquella primera vez que pisamos el Insular y nos enamoramos perdidamente de este equipo.

La diferencia, bastante importante, respecto a aquella ocasión es que el equipo rival esta vez no se juega nada, por lo que todos esperamos que eso acabe influyendo en los ánimos de los nuestros y en la relajación de los visitantes. Pero no debemos olvidar que este ambiente que se prepara puede acabar en un descenso, por lo que nuestro papel no debe confundirse ni un solo segundo.

Nunca habrá agradecimiento suficiente a los aficionados por todo. La UD somos todos nosotros, pero el papel de gente como Ultra Naciente, de los miembros del foro del www.udlaspalmas.net , de los aficionados que hacen radio, como Mítica Fedora o Área.net será eternamente agradecido. Como ellos no viven de la UD sino para ella, no sacarán noticias maliciosas y malintencionadas esta semana. Los otros, “los profesionales”, entre los que hay mucho “meapilas”, no estarán nunca a la altura porque viven condicionados de lo que se vende para poder llevar el dinero a casa. Es la diferencia entre amar desinteresadamente y por interés, y por eso uno nunca ha de tomarlos en serio, salvo contadas excepciones.

Y cuando finalice el partido, si la megafonía nos lo permite, haremos un balance de la temporada. Entonces, sacaremos nuestra frustración. Pero después de que pite el árbitro.

Arriba d’ellos


Saber jugar el partido

Escrito el: 14 junio 2010 06:42 | Autor: | Archivado en: General | Sin comentarios »

Con el desánimo por bandera, afronta uno estas horas con la convicción de que ésto es algo que, sencillamente, no merecemos. Ni lo merece esta ciudad, ni esta comunidad, ni mucho menos esta afición. Pero en lugar de lamernos las heridas o de hacernos la pregunta retórica de qué hemos hecho para merecer esto, quizá debiéramos todos empezar a jugar este partido.

Marquemos bien los tiempos. Esta semana toca animar a los jugadores que nos han colocado en el disparadero. No queda otra. Guardemos los reproches para dentro de una semana. Los pitos, pañuelos, aplausos…para después del final del partido contra el Nástic. Incluso, los reproches y autocrítica. Ya me cansa sobremanera esta descomposición que entra al equipo a final de temporada. Pero ahora, recuperemos el espíritu del Estadio Insular, aquel en el que el aficionado tenía un papel estelar. Aun a sabiendas de dejar guardado más de un reproche, no es el momento de exponerlo hasta que no se garantice la permanencia.

No podemos olvidar nuestra historia para no repetirla. Para la próxima temporada está previsto un cambio de timón en la forma de confeccionar el equipo: no por convicción, sino por falta de dinero. Pero, sea como sea, como la naturaleza es sabia, ya tenemos una hornada de canteranos que hace soñar a muchos. Abanderados por J. Viera y por otros, parece que el futuro está garantizado. Pero sería una pena terrible que estos tuvieran que hacerlo en 2ª B.

Ya nos ocurrió hace casi 20 años. Una de las mejores generaciones de canteranos vio truncada su evolución natural porque explotaron con el equipo en la categoría de bronce, y los convertimos en buques insignias casi antes de que les saliera el bigote. Una vez más, como dice el compañero bloguero Esteban Suárez, la UD parece que llega a contrapie al devenir de la historia: las mejores promociones, en el peor de los momentos.

Conviene recordar esto para decir que estamos a tiempo. A noventa minutos de cambiar un destino aparentemente inexorable. A partir de ahí, conviene hacer un análisis frío en el que entramos todos. Quizá, como miembros de esta sociedad y su manera de vivir este fenómeno hay algo de responsabilidad a la hora de evaluar el por qué de esta descomposición, cada vez más frecuente.

Pero eso es lo de menos en estos momentos, al menos esta semana. Ahora toca buscar la manera de decirle a estos jugadores lo que significa este escudo para esta sociedad, pero sin reproches, tratando de revertir el ánimo de unos jugadores que los necesitamos porque portan nuestro escudo en sus corazones.

Nosotros, los aficionados, también jugamos este partido. No lo olvides.


Año nuevo, la misma historia de siempre

Escrito el: 10 junio 2010 14:46 | Autor: | Archivado en: General | Sin comentarios »

Dice el director de cine Milos Forman, creador de películas tan grandes como Amadeus, Man on the Moon o Alguien voló sobre el nido del cuco, que el hombre siempre repite la misma historia pero jamás aprende de su experiencia. Y uno tiene siempre la manía de reproducir ese pensamiento en la realidad que le rodea y, cómo no, me encuentro con nuestro equipo del alma, nuestra querida Unión Deportiva, que en estos años parece que está sujeta a la voluntad (o a la falta de ella) de algunos profesionales del fútbol que, a falta de calidad tampoco aciertan con la voluntad necesaria para salir de este atolladero clasificatorio.

Y es que han sido varias las ocasiones en las que uno ha tenido la sensación de que el equipo salía más relajado de la cuenta. Recuerdo el partido del Murcia en la primera vuelta( 0-3 en los primeros veinte minutos) y algunos otros, de los que el último ejemplo fue el patético Girona, que se llevan un premio sin haber siquiera comprado un décimo de lotería.

En años anteriores, se hablaba de conjura y de unirse ante la adversidad. A pesar de que nos hemos visto fuera de competición del fútbol profesional durante varios años, pese a que todos sabemos lo que significaría el descenso, no existe el ánimo suficiente para apoyar ciegamente a estos jugadores. No hay una palabra de cariño que no venga acompañada de algún calificativo contra estos profesionales que defienden nuestro escudo de forma tan irregular.

Pasado ya el efecto “Paco Jémez”, el equipo debe aprovechar, pese a la encerrona que le pueda esperar, esta oportunidad de jugar ante el peor conjunto de la categoría en su propio estadio. Y digo esto porque después nos visita el mejor equipo visitante de la categoría, con lo que la tensión no sería nada recomendable.

Tampoco hay que mirar de estadísticas para motivarse o asustarse. Baste recordar que este equipo ha ganado ante aspirantes de lujo como al Hércules en Alicante, o empatado en Anoeta, o en el Ciutat de Valencia, mereciendo ganar, sin duda. Por otro lado, apenas ha ganado en casa a cualquiera de los colistas: ni al Castellón, ni al Cádiz, ni al Murcia, ni al Huesca…sólo al Real Unión, y en el último minuto, y al Albacete. Somos los mejores contra los buenos, y los peores contra los malos.

Nuestro equipo se enfrenta a la misma sensación de todos los años, desde hace cuatro. Los dirigentes no parecen acertar en cómo dar sentido a este club para que resurja de las cenizas. Demasiados errores de gestión, un equipo descompensado, un cuadro técnico más descompensado aún, si cabe: mucha gente para hacer un trabajo que nadie sabe realizar con solvencia.

Como todos estos años atrás, de ello y de sus responsables, hablaremos a final de temporada. Pero antes deben dejar el trabajo bien realizado. Al fin y al cabo, se trata de mantenerse en una categoría en la que al principio pensábamos ser una de sus vedettes.