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Defensa adelantada, riesgo que se asume

Escrito el: 25 noviembre 2010 13:59 | Autor: | Archivado en: General | Sin comentarios »

El debate esta semana se centra en preguntarnos qué pasa con este equipo que cada vez es más vulnerable. De ser de los equipos menos batidos  a principios de temporada, estamos dando un salto enorme y, tras los últimos resultados, nos hemos convertido en uno de los más goleados de la categoría. No cabe duda de que todo gira en torno al sistema de juego que se estaba convirtiendo en nuestro gran aliado, pero que ahora es nuestra perdición.

Basta echar una mirada al recuerdo para ver equipos que han triunfado con este sistema de juego. Desde el Ajax de Michels, el Milan de Sacchi, el Tenerife de Valdano en los 90 (que cambió el destino de este equipo durante un tiempo); Menotti y Cappa hacían teoría y predicamento sobre este sistema basado en “el achique de espacios”, Menotti dixit. Es la esencia del fútbol total, donde todos atacan y todos defienden. Una especie de inteligencia colectiva que se mueve al compás, que adelanta la defensa para presionar con más facilidad al contrario, un portero atento a su defensa, ágil con los pies, una defensa con un líder que manda (Baresi se convirtió en el mejor líbero del mundo siendo jefe del Milan y manejó este sistema de forma ejemplar) y, sobre todo, inteligencia táctica.

En este sistema, en el que la presión de un compañero de la delantera te obliga a ir tomando posiciones en el campo, la concentración es esencial y los riesgos que se asumen son enormes. Cappa decía que era el sistema perfecto contra un equipo que distribuía mal su juego, por la presión que conlleva, pero nosotros estamos viendo en nuestro equipo que la herida de nuestras carencias  es cada vez más grande. Baste recordar que los cuatro goles de la UD Salamanca son jugadas  al contragolpe, después de provocarnos lo que en baloncesto se llama “un aclarado”.

Cuando hablamos de juego colectivo se entiende que todos deben ejercer de forma milimétrica la presión en defensa. Sin embargo, vemos que los jugadores de ataque ya no presionan como antes. Esto ha producido que en partidos como el Elche o el propio Salamanca, la UD no tuviera la posesión del balón y se pasaran muchísimos agobios en defensa; por otro lado, vemos que nuestros rivales nos tienen bien estudiados y se permiten el lujo de estar perdiendo y agazapados atrás, esperando nuestra confiada locura de salir al ataque sin control para acribillarnos al contragolpe; es fundamental ofrecer variantes tácticas que sorprendan al rival, pero éstas no se han producido con el éxito esperado.

No es cuestión de morir con una idea, como se ha leido por ahí, sino de ser prácticos en el juego. Si bien hay que reconocer que este entramado de juego nos ha ilusionado mucho, si en ocasiones ha de cambiarse  en función de mantener un resultado, éste ha de hacerse y no convertirnos en los quijotes de la categoría.

Confiar en la calidad de nuestros jugadores es fantástico, porque devuelven la confianza con intereses. Pero este sistema obliga a un entramado colectivo que, quizá, por carencias de tipo táctico, nos viene un poco grande en algunos aspectos. Los defensas se ven vendidos en muchas ocasiones, sacando a flote sus debilidades. Tan solo Samuel ( dejando de lado las samueladas) parece ofrecer una buena versión de sí mismo. Sin embargo, David García ( que no es Baresi, pero tampoco es ningún paquete) ha dado muestras de falta de concentración, tanto en jugadas defensivas como a balón parado.

La UD ya  practicó este sistema tanto con Vidales como Juanito, pero el éxito de su misión fue tan pequeño que solo sirvió para constatar quién sabe y quién no en esto del fútbol.  Esperemos que Jémez encuentre el punto de equilibrio.

Es curioso constatar que si los partidos fueran de 70 minutos estaríamos en zona de ascenso directo. Sin embargo, si la clasificación tomara en cuenta los últimos veinte minutos de juego, estaríamos compartiendo farolillo rojo con nuestros hermanos canarios. Es un dato que no se puede obviar.


Roberto el frío pagará los platos rotos

Escrito el: 11 noviembre 2010 12:49 | Autor: | Archivado en: General | 1 comentario »

Pocas veces encuentra uno tanta unanimidad como en la lectura que se ha hecho del doble desplazamiento realizado estas últimas semanas por parte de la UD. Nuestro equipo mostró ramalazos de efectividad más que de buen juego aderezado todo ello con unas carencias defensivas motivadas por este forma de jugar  con una defensa tan adelantada.  Estas carencias  (contundencia, velocidad, juego al límite…) nos pusieron donde estamos con la sensación de haber sido unos pardillos. Es como desvestir a un santo. Si queremos la pelota, hay que arriesgar adelantando la defensa. Si adelantamos la defensa, asumimos riesgos. Silogismo: jugamos como nunca, nos marcan como siempre.

El debate y la crítica de los aficionados viene determinada por esos errores que anulan la eficacia creativa, con un Jonathan demoledor aunque toque dos bolas en un partido sin olvidarnos lo poco que necesita este equipò para crear ocasiones. Es de destacar que la UD es uno de los equipos más goleadores de la categoría. No suma muchos goles a balón parado, como otros equipos, por lo que también se ha de valer esa contundencia en el juego de ataque (los goles con el “balón rodando”…), donde a nivel colectivo somos, sin duda, los mejores de la categoría.

Pero en ese juego ofensivo participan activamente desde la primera línea defensiva. Por ello, se ve que la réplica de los equipos rivales consiste en colocar extremos que ayuden a desgastar las bandas.  Es un riesgo que Jémez lo sabe y asume. Pero es un problema que se necesita tiempo para corregir. Al contrario que en otras temporadas, donde un problema sin corregir se convertía en nuestra tumba, en esta temporada ocurre lo contrario, y el entrenador debe seleccionar mejor el sistema de juego mirando las circunstancias del marcador. Que te pille la Ponferradina al contragolpe y ganando el partido, e s para hacérnoslo ver. Que el Elche te marque de rebote en el último minuto, también.

Este equipo necesita ajustes en su balance defensivo, con ayudas en todo el entramado: bascular mejor, jugar con más seguridad, y, sobre todo, no arriesgar con el marcador a favor. Quizá algún cambio de hombres no sería malo. Al contrario que otros años, es mucho mayor la calidad que las carencias de este equipo.

Mientras tanto, este sábado viene un amigo: Roberto el frío nos visita. El peor profesional que ha tenido este club, el hombre con cabeza de niño, el que renovó tres veces con nosotros pero no podía vivir con nosotros. En fín, un impresentable al que quizá su mejor desprecio sería ignorarlo, pero con ello no recordamos nuestra historia. Aquel cúmulo de mentiras que esta semana se recuerdan en el foro de esta página son el mejor reflejo de semejante profesional.

Entre la necesidad de romper esta mala racha de resultados y la presencia de nuestro amigo, creo que nunca se nos ha puesto mejor una circunstancia para matar dos pájaros de un tiro.