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Han caído… y se levantarán

Escrito el: 14 diciembre 2010 22:56 | Autor: José Mendoza | Archivado en: Sin categoría | 2 Comentarios »

Llegó el momento. Ha tardado mucho más de lo que esperaba. La UD ha encajado su segunda derrota consecutiva, la primera en Gran Canaria, y se sitúa a un partido de distancia de la posibilidad de ascender. Seguramente, es el peor momento de la temporada… pero somos duodécimos. El spot de captación de abonados rezaba sobre la campaña que se avecinaba, basada en la cantera, que “caerán y se levantarán”. Es el momento de recordarlo. Han caído y, ni yo, ni nadie, tenemos dudas de que se levantarán. Al fin y al cabo, la UD Las Palmas sólo está a tres puntos del ascenso, ha empatado con el Betis y le ha ganado al Rayo Vallecano, los dos primeros de la categoría. Y sólo en tres partidos, Valladolid, Celta y Xerez, el equipo ha sido inferior a su rival. Ha perdido más partidos, pero siempre dando la cara.

No hay que caer en el análisis simplón de las dos últimas fechas, sino hacer balance de toda la temporada para enjuiciar. Y esto es lo que yo veo que tenemos. Para empezar, un porterazo como la copa de un pino. En el centro del campo, la baja de Josico duele, pero ha provocado la aparición de Vicente Gómez. Y arriba, el equipo sufre la baja de Vitolo y las continuas molestias de Guayre y Javi Guerrero. Pero está por llegar la aportación de Edixon Perea, de Quiroga y de Quero, y tenemos calidad a raudales con el trío David González, Cejudo y Jonathan Viera, lo mejor de esta temporada junto a la portería.

La defensa sin duda es la peor línea. Pero hay que ser optimista. Ha habido muchas bajas a lo largo de la temporada y Juanpe, pese al error del sábado, empieza a dar muestras de gran central. El problema es que, por su demarcación, sus fallos se notan más que los que pueda tener Jonathan Viera, por ejemplo. A Juanpe se le unen Aythami y Ruymán, tres chicos que están debutando en la categoría y juegan con regularidad. Hay que tener mucha paciencia, ya que mejorarán a cada paso que den.

En resumen, tenemos un equipo muy joven, en el que a muchas de sus piezas clave aún no les ha salido barba. Que, pese a ser el segundo equipo más goleado de la categoría y a no tener un delantero entre los máximos goleadores, es duodécimo y nos ha dado muchas más alegrías que tristezas. Ahora pasamos por un momento malo, pero conocemos los puntos débiles. Han caído, y seguro que se levantarán.