| Blogs

Parafraseando a Kresic (I)

Escrito el: 09 Octubre 2009 13:29 | Autor: Esteban Suárez | Archivado en: General | Sin comentarios »

Comienza la guerra. Y a la guerra debemos ir todos, jugadores, técnicos, directivos, medios y afición.

Estamos asistiendo a la deserción de algunas patrullas de este ejército, que somos todos, con tan sólo 6 semanas de batalla.

Qué valentía ¿no?

Los que viven de la Unión Deportiva (léase medios) comienzan a renegar de la tropa. Algunos, no todos. Una cosa es decir lo que no les convence del Estado Mayor y la otra es dinamitar todo lo que venga del Cuartel General.

Pero a estos los dejaré para un posterior capítulo de esta guerra.

Vayamos por el primero que ha girado los cañones contra su propia tierra:

El Cabildo Insular de Gran Canaria.

¿Se enorgullece el Cabildo de poner al equipo representativo de su isla una MIEEEERDA de campo de juego?

No entro en si el estadio en sí parece más propio de Sarajevo en la guerra de Los Balcanes que de una ciudad moderna y en paz como es la de Las Palmas de Gran Canaria. Entro en lo que más nos influye en esta guerra: Un campo de batalla en condiciones que favorezca la estrategia y las cualidades de la tropa del lugar.

Nuestro General ha pedido lo mínimo que se requiere. Un césped sin minas, ni cráteres que hieran a los soldados de casa y un campo donde las bolas de cañón se deslice rápida y suave, sin desviarse de la trayectoria milimétrica capaz de producir nuestros ingenieros, nuestra retaguardia y la vanguardia.

La desidia, el pasotismo y la negligencia de “El del pelo blanco” y sus adláteres, no sólo no han gestionado el desastre presupuestario y ejecutivo de la obra del Gran Canaria sino que lo han dejado de la mano de Dios, ninguneándolo y dejándolo al abandono tal Estadio Insular cualquiera.

El Cabildo de Gran Canaria es el adalid del Perro del Hortelano.

El Perro Cabildo Hortelano de Gran Canaria ni come ni deja comer.

La U.D. para el Cabildo Hortelano es como un soldado al que mandar a la guerra con un fusil oxidado y sin la más mínima protección.

Cabildo traicionero…

Metáfora: fusil oxidado = campo con hoyos y quemado; mínima protección = sin ceder la explotación, administración y gestión para quién se creó, de un edificio carísimo y al que el Cabildo ha abandonado, por no dejárselo a quién va destinado, a la Unión Deportiva Las Palmas.

¿O es que el Cabildo piensa todavía en que alguien más puede darle vida a ese mamotreto?