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La banda de los “Pindariquez”

Escrito el: 03 Mayo 2010 15:32 | Autor: Esteban Suárez | Archivado en: General | 1 comentario »

PRIMERA PARTE: La Banda de los Pindariquez

Corría la temporada 05-06 de nuestra era moderna.

Aquel verano, llegaron tres forasteros a la ciudad provenientes del Norte, allén de los mares.

Fueron contratados por el entonces Terrateniente de los festejos que mayor número de conciudadanos citaban cada dos semanas.

Esos festejos llevaban celebrándose más de cinco décadas, con mejores o peores resultados, con mayores y menores alegrías, pero siempre rodeados de tradición, sentimiento e ilusión.

La tradición de acudir a los festejos se transmitía de padres a hijos; de estos hijos a sus hijos; de los hijos de los hijos a sus hij@s.

El sentimiento era uno.

La llegada de los tres forasteros que nos ocupan, coincidió con la llegada al poder del Terrateniente.

El nuevo Terrateniente ilusionaba con sus palabras y con sus hechos a los conciudadanos del lugar y los tres forasteros, junto con otros recién llegados, tenían la misión de subir en un escalafón superior el nivel de los festejos.

Al principio todo iba bien. La gente acudía con ánimos renovados, los festejos daban alegrías y se atisbaba en el horizonte que una nueva era esperaba a los que acudían a los festejos y a los que, no acudiendo, recibían las buenas nuevas que se transmitían de boca a boca y a través de los noticieros.

Al poco, los tres forasteros, empezaron a urdir un plan. Empezaron a darse cuenta que podían tomar las riendas de los festejos; empezaron a darse cuenta que su llegada a la ciudad coincidiendo con la llegada al poder del nuevo Terrateniente les daría un plus de sintonía con él y que, si jugaban bien sus cartas, cualquier cosa que hicieran contaría con el respaldo y apoyo del Terrateniente; empezaron a darse cuenta que el proyecto de renovación del Terrateniente pasaba por el éxito en los festejos de ellos tres y que, con esa baza, lo tendrían en la mano.

Así surgió La Banda de los Pindariquez.

Su primera víctima fue el capataz Josip, hombre serio, seco, proveniente de los Balcanes y cuyos métodos de otros Lares comenzaron a no serles de su agrado.

Y esperaron el momento oportuno. Avanzada la temporada de festejos y próxima a terminar, a punto de conseguir el objetivo del Terrateniente y de los conciudadanos del lugar, comenzaron a mover sus hilos.

¿Cómo podían acabar con el capataz Josip? Fácil, al convertirse en los favoritos de los conciudadanos y del Terrateniente sólo tenían que imponer su ley entre el resto de los empleados del Terrateniente.

Lo tuvieron fácil. El resto de empleados no tenían ni carácter ni carisma. Cada uno iba a lo suyo, cumplían y nada más. No había nadie fuerte en el grupo humano, no había nadie que manejara el destino de todos y nadie daba un paso adelantes en pos de convertirse en el líder del barracón. Huérfanos de un líder, de alguien que manejara la llave del Código Secreto de un barracón, los PinDariQuez tomaron el poder juntos.

La suerte del capataz Josip estaba echada.

FIN del capítulo 1.