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¿Qué pasa con el Atlético?

Escrito el: 25 Enero 2010 02:24 | Autor: Néstor Cebrián | Archivado en: General | Sin comentarios »

Interesante el reportaje de ‘Informe Robinson’. Entre varios temas, uno, sobre el Atlético de Madrid, su historia reciente con pinceladas sobre su época dorada. Y tras verlo, piensas, maldita sea, ¿Qué pasa con el Atlético de Madrid? Nadie duda de la grandeza histórica de ése conjunto. Pero a día de hoy, en términos prácticos, no está entre los tres más importantes. Como siempre proclaman. De hecho ese honorífico “tercer equipo de la Liga” que para mi gusto no existe, se difumina entre Valencia, Sevilla, Bilbao, y el propio “pupas”. Los dos primeros en la práctica, los segundos en el romanticismo.

Pero este Atlético convulso fue el segundo club del país hace no mucho tiempo, por encima del Barcelona. Disputó una final de Copa de Europa. Perdida de manera traumática. Hasta los años 70 tuteaba al Real Madrid. Pero a tal punto llegó la decadencia, futbolística y económica, que con una intervención judicial previa, el que fuera “segundo club de España”, acabaría perdiendo en Maspalomas frente al Universidad de Las Palmas. Quizá el momento más crítico de su trayectoria.

Su primer año en el “infierno” se saldó con una frustrante cuarta plaza. Así que se quedaron con Belcevú otra temporada. El equipo ascendió, y su entrenador Luis Aragonés comentaba que se necesitarían cinco años para volver a reverdecer los viejos madroños del Manzanares. Se quedó corto. Sevilla, Villareal, Valencia, y por supuesto Real Madrid, y Barcelona, han absorbido mucho del espacio rojiblanco, lo que afecta a la hora de competir por jugadores. Personalmente cuando pienso en el Atlético me viene a la mente, bipolaridad. Euforia/ Depresión. Fichan buenos jugadores, y muchos se pierden por el camino. Cualquier jugador va ser objeto de críticas. Encima, la dualidad Gil/ Propietario, Cerezo/Presidente, imagino desde fuera que no debe ayudar.  

Curiosamente tras dos años consecutivos en Champions, el Calderón parece que siempre está punto de saltar por los aires. Uno no sabe si construyen, consolidan o deconstruyen (como diría Ferrán Adrià). Y quizá sea ése el problema, prácticamente se vive al año. Da la sensación de que quieren atajar, y acortar plazos de tiempo a base de cambios bruscos en el timón para satisfacer al público. Un dato. En los últimos 15 años, a la plantilla, la han entrenado 16 entrenadores distintos. De ellos tres fueron capaces de hacerlo al menos dos temporadas consecutivas enteras. Antic, Aragonés, y Aguirre.

Muestra de lo inestable del Atlético es lo siguiente, desde el año previo al descenso hasta la conclusión de la primera temporada en Segunda (tres temporadas)  el club despidió a nueve técnicos. Sin embargo, el secreto y casi única seña de identidad, reside en lo pasional de una grada insatisfecha, y la tremenda presión que ejerce sobre el eslabón más débil. Porque esa afición tiene en sus cromosomas el recuerdo de aquel esplendor pasado. Y ahora, extraños tiempos, en el que los jóvenes festejan entrar en Champions, mientras los mayores resoplan.

Desde fuera parece un caso de “sencillo”  diagnóstico. Osadamente podemos pensar que es un gigante con pies de barro y miras demasiado altas. Incluso se pueden intuir algún tratamiento. Un apartamento en Villa Paciencia con vistas al largo plazo.

Pero ¿No les suena la historia a algo? Aunque sea remotamente, no se parece a la UD. Mientras veía el reportaje del Atlético, pensaba que podría haber estar viendo a Las Palmas sin que hubiera diferido mucho, si no era Las Palmas debía ser Telde. Observaba su historia reciente y lejana, y a otro nivel, pero podría haber estado observando la nuestra. Escuchaba las opiniones de jugadores atléticos como Kiko y Gárate, y podría haber estado oyendo a Orlando y Castellano. Pero extrañamente, los rojiblancos parecían que estuvieran un poco más adelantados/degenerados que nosotros. Porque cuando hablaban  del presente colchonero yo imaginaba un posible pero evitable futuro amarillo. No un presente.

La impaciencia y la mala gestión cortoplacista (provocada por la ansiedad) nos podrían llevar a ambientes muy cercanos al del Atlético actual, a nuestro nivel, en pocas temporadas. El reto de este club (UD), se verá en cómo da o encaja los golpes, y en cómo aprende de ello. No hablo solo a nivel de jugadores y entrenador. Comprobaremos si este proyecto a Primera fue una apuesta a una carta. O a un palo. Yo sigo creyendo que hay margen de mejora en esta plantilla, que no dará para un ascenso en 2010, pero si que mejore la posición de salida para el 2011.

Un saludo.


¡Quietas las vacas ahí!

Escrito el: 03 Enero 2010 21:30 | Autor: Néstor Cebrián | Archivado en: General | Sin comentarios »

Temporada 2003/2004. El Real Madrid caminaba hacia un año glorioso con Carlos Queiroz al frente. Cuando se abre el plazo de fichajes, el FC Barcelona de los neófitos Laporta y Rosell ficha al medio centro Edgar Davids. En un partido agónico en casa del Sevilla de Caparrós, el conjunto catalán entrenado por un cuestionadísimo (y cesadísimo) Frank Rijkaard se impuso con mucha fortuna tras un solitario gol de Kluivert. Gracias en gran parte a la rabia/raza del holandés, pero sobretodo porque su incorporación liberó a Xavi de la posición de seis, acercándolo al área. Clave en lo que vendría después, a nivel de su club, selección y personal. Lo que le permitió influir (positivamente) mucho más en el juego de su equipo. Aquella suertuda chispa evitó un nuevo colapso blaugrana. Y fue la primera piedra del título que obtendría ese club la siguiente temporada. Aquel partido marcó una tendencia.

Así, existen muchos ejemplos de cambios de dinámicas. Por ejemplo, uno  mucho más cercano, la llegada de Juan Manuel Rodríguez y el encuentro ante el CD Tenerife. Allí observamos un renovado Trashorras, junto a  la irrupción de los Colunga, Santamaría, Samuel, Christian, los gemelos Suárez. A final de temporada se acabó en una excelente posición para el año siguiente, de haber mantenido los jugadores clave del bloque formado. Pero ni aquel Barcelona, ni aquella UD, consigueron el éxito al llegar Junio. El primero lo hizo a partir de la siguiente temporada, el segundo se deshizo en verano sin poder ver su potencial con 42 jornadas por delante.

Ante el Elche, bendita camiseta blanca con franja verde, se consiguió una buena victoria, importante, motivadora, y un par de adjetivos más que podríamos añadir. Pero por si misma, no deja de ser una victoria, tras una serie de resultados decepcionantes. Cierto que llega en un momento simbólico, primer partido de 2010. Cierto que lo hizo con muchas bajas, nueve. Cierto que nos enfrentamos a un mes complicado, tres partidos de cuatro fuera de casa. Pero no deja de ser una victoria, tres puntos. Si alguno piensa que ahora todo irá a mejor sin más, se equivoca. Si la UD mejora lo hará porque ha habido trabajo detrás, y cambios. Y no me refiero a nivel de alineación (sólo). En aquel Barcelona los hubo, en aquella UD que acabó séptima tras estar desahuciada, también.

Sigo pensando que hablar de luchas por el ascenso a día de hoy, por desgracia, se acerca a lo irreal. A lo pretencioso y a lo injusto. El discurso, y las aspiraciones, deben encaminarse hacia la formación de un bloque, de un estilo, de una ambición ganadora, de la creación de jugadores clave y su impacto en el juego del colectivo (los nuevos Trashorras, Colunga, Christian…). Porque esas cualidades traerán aspiraciones reales . Y a partir de ahí, retomar el objetivo. Sólo a partir de ahí. La semana que viene frente el Girona, si me apuran por encima de los resultados, resulta vital consolidar el juego de la segunda parte. Demostrando que el tercer equipo que recibe menos goles(junto a Cartagena y Nástic) puede marcar más de lo que ha venido haciendo.

Un saludo.