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Cuando la pelota es lo de menos

Escrito el: 13 Febrero 2010 21:22 | Autor: Néstor Cebrián | Archivado en: General | Sin comentarios »

Hoy ha muerto DON Luis Molowny. Hoy Las Palmas es menos amarilla que ayer. Hoy el cielo brilla más que ayer.  Que en paz descanse.

Un saludo muy triste.


El día que el fútbol murió

Escrito el: 08 Febrero 2010 14:47 | Autor: Néstor Cebrián | Archivado en: General | Sin comentarios »

     Nuestro querido deporte falleció. Mil maldiciones gitanas caigan sobre nosotros. Lo asesinaron a la salida de un partido, en la puerta cero. Con todos nosotros de testigo. A cara descubierta, lo acuchillaron, y tiraron la navaja a la primera basura que vieron. Saben bien, que la policía no iba a investigar al futbolicida. A nadie le importa ese viejo trovador. Sólo tenemos ojos para ese malencarado y maleducado que explica con palabras de no más de tres sílabas que el árbitro, que debía ser el taquillero, se convirtió en el principal actor de la función. La mala suerte, en la co-protagonista.  Y las filias fobias, en sus directores.

     A nadie (menos a José Carlos Álamo) le preocupa el juego, las fortalezas y debilidades de los conjuntos, sus variantes tácticas. Cómo juegan en casa y cómo fuera. Cómo lo hacen con el resultado a favor, en contra, o mientras se va empatando. Cómo atacan a la contra, cómo en estático. La importancia de los laterales. Los intercambios de posición. O de cómo se gestiona un club, los entresijos de ese mundo tan opaco. Las fichas de los jugadores, o sus historias personales de superación. Esas cosas de las que no tenemos ni idea y nos gustaría conocer un poco.

     Faltamos el respeto al rival, silbamos su himno, sólo nos importa su aniquilación ‘deportiva’. No nos gusta este deporte. No nos engañemos. Nos gusta que nuestro equipo gane. Ya está. Que nuestro héroe de turno marque gol, si no lo despellejamos antes. Que nuestro villano sea abatido por nuestros centrales. Y es que el fútbol empezó a morir el día en el que la picaresca se convirtió en la forma más bella de ganar. El día que elegimos ganar de penalti injusto en el minuto 90.

Un saludo.