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32 minutos

Escrito el: 26 Abril 2010 00:27 | Autor: Néstor Cebrián | Archivado en: General | Sin comentarios »

Desagradable encuentro de fútbol el de Castalia. Daba la sensación de que el partido se decidiría en la suerte de alguna jugada aislada. No jugó bien Las Palmas durante la primera media hora que fue lo que duró la historia. El juego estaba deslavazado. Nunca supo imponerlo, básicamente porque nunca lo propuso. Demasiado directo y frontal. Pocas combinaciones que acercaran la pelota con criterio al área rival. La mano de un nuevo entrenador necesita tiempo para cambiar automatismos, asimilar nuevas jugadas, desmarques, presión. Lástima que no se disponga.

Los blanquinegros tampoco ligaban jugadas. Ni buscaban hacerlo. Tuvieron alguna ocasión, como también la UD. Y lo que se intuía al principio, se confirmó en el minuto 32. El partido se decide en dos jugadas aisladas, sobretodo la primera. Expulsión de Pignol en las tierras baldías del centro campo. Cambio de Javi Guerrero por Lamas. Cinco minutos después, Lamas comete penalti y ‘destino: la caseta’. Casi nada. Aunque Las Palmas ya estaba malherida con la primera roja, el partido acaba ahí. Poco importaba que Ulloa fallara. Tarde o temprano llegarían las ocasiones entre tanto desbarajuste. La única opción amarilla era llegar imbatido al descanso, reordenarse, y épica. Malo cuando una hora de juego por delante. Peor cuando se recibe el primero antes del minuto 45.

A pesar de ser un partido estigmatizado, se pueden sacar varias lecturas. No carburó durante los primeros 32 minutos. Faltaron asociaciones. Las que consiguen jugar un 3 para 3 sin porterías. Pequeños ronditos que dan aire, y permiten la llegada de compañeros con nuevas líneas de pase. Se abusó del balón vertical a la delantera. Rondón se convirtió en un tanquecito de excesivo choque, y Javi Guerrero en un pescador en aguas turbulentas. Puede dar más el venezolano. Como hizo en la jugada que arrancó por la banda derecha  y llegó hasta la línea de fondo para forzar un córner. Ahí hace daño su potencia, cuando se pone al servicio de la pelota. En el fútbol, además de luchar, hay que jugar.

Una pena que durara 32 minutos el partido. Esa hora que faltó le hubiera venido muy bien a Jémez para ir afilando su modelo. Ha entrado en un momento agitado. Demasiado. Necesita acertar en estos primeros partidos para crear una dinámica que cambie la atmósfera que rodea al club.

Un saludo.


Más madera

Escrito el: 13 Abril 2010 12:50 | Autor: Néstor Cebrián | Archivado en: General | Sin comentarios »

Llegué tan alto porque me subí a los hombros de los gigantes de los que me precedían. Eso decía Newton. No seré yo, uno de letras, quien le corrija. Porque además estoy de acuerdo. Para que Usain Bolt exista, primero tuvieron que correr por el tartán Carl Lewis, o Maurice Green.

Que sería de UD sin sus gigantes… Pues temo que a día de hoy estaríamos igual. Ya no hay referentes o ‘ideario de club’. Las Palmas se asemeja al restaurante que el padre deja en herencia a sus hijos. Y con éstos ya no es lo mismo. Se empeñan, pero no consiguen que sea igual, la comida, el servicio, la especialidad de la casa, hasta la forma de poner la servilleta. Poco a poco van perdiéndose los orígenes, hasta que llega el momento en el que sólo queda el nombre.

Otra vez. Otro entrenador. Otro año. Y van… Quizá sea la apatía que genera en esta época la UD, pero no creo que estemos tan mal como para despedir al entrenador. Claro que yo no decido. Ni tengo informaciones del interior del vestuario, o de los despachos. Ni criterio futbolístico, vamos. Aunque un cese me duele siempre. Hago memoria y no recuerdo un entrenador que me disgustara 100%, bueno… Stambouli… pero no intimamos tanto. Y lo que le hicieron más que una cama fue la fábrica de Pikolín. La autoridad de un entrenador viene determinada por la confianza de la entidad en el técnico, pero en definitiva el fútbol es de los jugadores. Valga el ejemplo de la transición del Barça del último año de Rijkaard al de Guardiola.

Me duele especialmente cómo se marchan Juan Manuel Rodríguez, por su sapiencia de la idiosincrasia amarilla, y Sergio Kresic, historia viva del club. El primero debería ser un Luis Molowny, pero el del Real Madrid, alguien que recordara las esencias en las oficinas, que manejara los informes, que coordinara la relación con la cantera de toda la isla, capaz de coger las riendas en momentos críticos, repito, momentos críticos, vale demasiado como para arder en la pira del banquillo. El segundo bajo mi criterio merecía terminar la temporada. No seré quien ponga piedras en el camino al nuevo entrenador. Además, no tengo poder alguno. Pero creo, que la salvación no está más cerca con él que con el croata. Vale que vino para estar arriba, pero el viento viró. ¿Acaso no está preparado para ésto? En definitiva no me gusta el cambio, no por el nuevo míster Paco Jémez, sino por el tiempo de adaptación que éste tendrá. Esperemos que Las Palmas se imponga al Real Unión, y gane un semana de tranquilidad.

Pero hay algo más grave detrás, como ven casi todos. Esta junta directiva se come al menos un entrenador por año desde la refundación del club. Le durá más a King Kong un chupachups Kojak que a nosotros un técnico. Lo que más me sorprende es hasta dónde se ha llegado con semejantes desbarajustes anuales. No se puede crecer en el clima que vive UD. Es imposible. Cada final de temporada, peor ambiente que el anterior. No se puede formar un espíritu pidiendo dimisiones a diestro y siniestro. Y cesando, menos.  No se puede minar la confianza de los jugadores desde los primeros partidos de liga. El gran pecado del croata, y habitual en la grada. Porque todos serán importantes a lo largo de 42 jornadas (+1/2 partidos de copa). Todo bajo un estado de ansiedad crónica. Sin aprender que esto es un juego, no cuestión de honor. Y se puede ganar, perder o empatar. Lo que se ‘exige’ es competir cada minuto. Y eso les toca a los jugadores. Señalados por el club en la nota de prensa.

La causa de todo esto, a grandes rasgos, bajo mi modesto/degenerado/desinformado punto de vista, no saber qué queremos, cómo lo que queremos, y tener paciencia. Veremos en qué queda la temporada. Mucha suerte Paco Jémez. Real Unión y Castellón, marcarán el nivel de compromiso de la plantilla con la situación, con el club, con la afición. Teniendo en cuenta, que aún ganando o perdiendo, esos puntos no serán vitales. Si lo serán, la intensidad, la colectividad, y la regularidad en el juego en lo que resta de campeonato. Seis puntos de seis, no suponen nada, si luego se sacan dos de los siguientes doce.

Un saludo.


Juan Manuel Gozalo

Escrito el: 12 Abril 2010 13:09 | Autor: Néstor Cebrián | Archivado en: General | Sin comentarios »

Poco puedo hablar de Juan Manuel Gozalo. En mi memoria se graba desde niño su voz característica, y su sintonía, la de la comedia británica  ‘Monjas a la carrera’ con el magnífico Eric Idle, de los Monty Python.

Ha fallecido el periodista español más importante en cuanto a información polideportiva se refiere. Él fue el deporte en RNE. Dirigió los espacios de ‘Radiogaceta de los deportes’, y ‘Tablero deportivo’. Repasando su trayectoria profesional, uno se queda asombrado (y con envidia sana). Entre ellos, diez JJOO, diez mundiales de fútbol, 14 vueltas a España, ‘Tours’ de Francia. Seguimientos de los mundiales de balonmano, baloncesto. Grandes ‘Slam’ de tenis…. Además ayudó de sobremanera en la promoción del futbol sala en España. Con un 3% de lo que él ha retransmitido, cualquier periodista tendría la experiencia necesaria para ser Ministro de Deportes. Sobretodo destilaba amor a su trabajo, y devoción por el deporte.

Del cántabro se valora de sobremanera su conocimiento y tratamiento de muchas disciplinas deportivas, y del servicio social de la radio pública. Un servicio encaminado a apoyar a esos atletas de deportes minoritarios. Hoy en día, todo lo que no sea Barça y Madrid. Que tan bien realizó Don Juan Manuel. Algo que debe ser cosa del pasado, ahora no se le da importancia a lo que no sea Concha Espina, o  Blaugrana. No sea que no demos cuenta del cuento chino que se ha convertido el balompié patrio.

Por encima de todo, él era olímpico. Y es que a pesar de todos los chanchullos de las alturas más altas del COI, esas semanas cada cuatro años ejemplifican la importancia y la belleza del deporte. Se reía del fútbol cuando veía a esos deportistas que trabajaban durante cuatro años para esa cita. Ganando en un año, lo que cualquiera Messi y Cristiano en un día. Sin embargo, eso es el deporte. Y es en los JJOO donde  se escribe las hazañas. Como la del ascensorista Jesse Owens.

Aprendamos de él. No pongamos todos los huevos de nuestro entretenimiento deportivo en la misma huevera. Hay por ahí grandes épicas que merecen ser radiadas por periodistas como Gozalo y oídas/viste/leídas por nosotros. Que en paz descanse.

Recomiendo poner en el buscador de noticias de google ‘gozalo’ y disfrutar de lo que escriben sus  compañeros, y alumnos en muchos casos.

Un saludo.


La dictadura de las imprecisiones

Escrito el: 03 Abril 2010 23:44 | Autor: Néstor Cebrián | Archivado en: General | Sin comentarios »

Movió bien la pelota la UD durante la primera parte. Basculaba el equipo, tocando en el centro del campo con cierta soltura y alegría. Presionaba arriba, incitada en parte por la forma de sacar la pelota desde atrás del equipo cartagenero. El balón corría y llegaba a los laterales francos para centrar.  Sin embargo no terminó de hacer ‘click’ por el centro. Abrió el campo y la defensa contraria, pero sin hacer daño por las alas, éste debe producirse por dentro. Y ahí la conexión entre la medular y la delantera falló. Ese último cuarto de campo se le atragantó.

No se vieron superados los jugadores de Las Palmas por los blanquinegros. Éstos, sólo necesitaron de un saque de esquina y de un penalti para imponerse. Poco arreó el equipo después, llevados momentáneamente por la inercia del jaleo que en la grada produce un penalti. La agresividad menguó pasado el calentón. Pudiera ser el cansancio, pero la fluidez inocua de la primera parte también se perdió. La presión cerca del área contrario se cortó en el momento que el portero sacaba en largo. A contrarreloj. Los jugadores querían recortarle medio segundo a cada acción, apresurados, comenzaron a fallar pases sencillos. Los controles se quedaban un poco largos, lo suficiente para no perderla, pero si para que las posteriores combinaciones entre los amarillos acabaran en las vallas publicitarias. Positivo, eso si, David González. Quien supo mantener el temple en la segunda parte. Pocos controles largos, pocos pases a destiempo. Bravo por él.

Las imprecisiones son puñeteras. Enfadan al propio jugador, le restan confianza, desconectan el juego y destensan a la grada. Y sin juego y sin el apoyo de la grada la remontada se refugia en la suerte del pelotazo y el convencimiento de la épica. Y así se acabó, pero sin lo último. No juega al pelotazo igual un equipo inglés (o vasco) que Las Palmas. Poco eficiente históricamente (salvo gloriosas excepciones) en estas lides. Poco convencido.

El resultado nos traerá de nuevo a territorio de trincheras. El próximo partido contra el Rayo se vivirá la realidad, la lucha por la permanencia. Ante un rival directo.

Un saludo.