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Cuando el diablo mata moscas con el rabo

Escrito el: 23 Abril 2012 23:20 | Autor: Néstor Cebrián | Archivado en: General | Sin comentarios »

¿De qué podemos hablar cuando no hay mucho de lo que hablar? Sin ser muy redundante. Pues podemos comentar que por primera vez, parece, que el entrenador que se sentó en la apertura del torneo, será el que, según se intuye, dirija el último encuentro. Desde los tiempos de Yosu Uribe eso no ocurría. Es decir, el frío estadio de Gran Canaria ha sido un auténtico triturador. A ver si podemos seguir con esta bonita tradición anglosajona.

Y hablando del Estadio, las pistas de atletismo ya no afectan tanto a los resultados. Solo dos equipos han vencido, Deportivo y Córdoba. Lástima que sigan afectando a la visión y a los constipados. Y ahora que estamos con el tartán… ¿alguien sabe algo del Cabildo? ¿Aparte de las bienvenidas buenas palabras? ¿han oído algo nuevo de la torre? ¿y de la ciudad deportiva? Me estoy oliendo que no hay un duro y que realmente había cosas más importantes que resolver.

Y hablando de dinero, ¿El año que viene subirán los abonos o bajarán? Desde hace un poco tiempo a esta parte nos han llegado informaciones sobre la política de precios de las localidades que se ha llevado a cabo en Alemania donde tienen uno de los ratios más alto de asistencia a los templos balompédicos.¿Seguiremos los españoles tirándole cacas a la cara de la ley de la oferta y la demanda? Curiosamente, resulta que en la tierra de dónde sale el crédito para nuestros bancos cuesta menos dinero asistir al Bayer Leverkusen – FC Barcelona del torneíllo ese que llaman Champions League que a un partido del Oviedo en Segunda B. Algo no cuadra. Habrá que preguntárselo a la prima de riesgo.

Y hablando de Segunda B… Vamos Vecindario.

PD: Con tres puntos más el diablo estaría entretenido con otra cosa. Una lástima.

PD2: Y con tres menos, ni te digo. Menos mal que no.


Redemption Road

Escrito el: 09 Abril 2012 22:08 | Autor: Néstor Cebrián | Archivado en: General | Sin comentarios »

Hay historias de héroes nacidos estrella. Emblemas desde que levantan dos palmos del suelo. Sin embargo, hay otros que llegan al corazón cogiendo otras carreteras, tomando el desvío equivocado, transitando por serpenteantes carreteras. Aquellos que se redimen durante el camino. Capaces de alcanzar la gloria en la madurez, saboreándola con la veteranía y la perspectiva temporal como compañeras.

Pudieran perderse por diversos motivos, pero todos los que regresaron se les distingue por la enjundia, por la cara de disfrute mientras desempeñan su labor, por la enseñanza del viaje. Por el merecimiento ganado a pulso de cada una de los aplausos recibidos. Por ello una de las mejores noticias que nos deja esta temporada, inacaba aún, es la confirmación de David González. Debutó el año sangriento de la temporada 03/04 en plena decadencia, debacle y posterior implosión. A priori, destinado al proceso habitual en el canterano amarillo de esta era debut/asombro/traspaso, a excepción del Gran Capitán.

A pesar de lo que podía intuirse en las categorías inferiores, de lo que los estadounidenses llaman “highlights”, de su calidad innegable, no llego a cuajar. Nada nuevo en el fútbol, nada nuevo en Canarias, talento y éxito, no viajan de la mano, que se lo pregunten al Barranco de La Ballena. A caballo entre la UD y la Segunda B canaria, ni era lo uno, ni merecía ser lo otro. Parecía condenado a formar parte del Club Social Poetas Balompédicos Malditos de Canarias.

Hasta que llegó un señor balcánico con bigote y lo colocó en el centro del juego, en el centro del fútbol, el último pase no sería su misión, ahora le tocaría la fragua de la creación, menos vistosa, más vital. Y el condenado pasó a ser juez estrella. Por ello, uno debe alegrarse de tener en sus filas a esta clase de jugadores, héroes que se reencuentran, héroes redimidos a los que dejar las llaves del estadio, a los que confiar el buen tino de la construcción del juego porque, básicamente, ellos son la asociación, la previsible imprevisibilidad, el quiebre con ojos en la nuca. El fútbol.