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Caprichos de virtuosos

Escrito el: 02 febrero 2010 01:59 | Autor: | Archivado en: General | Etiquetas: , , , | 1 comentario »

Escribo esta entrada sumado en un escepticismo amplísimo. Las dudas me asaltan ante una muestra –otra más- de algún virtuoso consumado que cree ver en la plantilla de la Unión Deportiva Las Palmas futbolistas con sobradas capacidades para lograr el objetivo marcado en esta temporada, que no es otro que volver a la categoría que merece cobijarnos. En la que merecemos cobijarnos.

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Armiche y Pedro Vega se marchan cedidos. El caso del futbolista de San Mateo parecía cantado: Sergio Kresic no cuenta con el extremo grancanario y su relación, siendo generosos, no alcanza unas cuotas mínimas que hiciesen especular que el caso de Pedrito se revirtiese. Por lo cual, cesión y adiós muy buenas.

Pero el caso de Armiche, por más que trato de socavar alguna conclusión positiva, no logro entenderlo. Es un expediente más en la incongruencia y excelsa variabilidad en la que se ha consumado un proyecto deportivo precipitado, inconexo y excesivamente mediatizado. No sólo no hemos sido capaces de contentar a la lógica deportiva –tras las dos victorias de visitante, ¿quién se esperaba que el colista nos machara en el Gran Canaria?-, sino que cuando la pelota está en el tejado de Pío XII, cuando la lógica se debe emplear en los despachos, manejamos la situación desde una esfera, cuanto menos, surrealista.

Sergio Kresic decidió que Armiche no era digno para estar con los grandes a principios de la temporada. Demasiado inexperto, pensaría. Se le negó la ficha con el primer equipo –como se le había prometido- y en muchas ocasiones tampoco se le permitió entrenar. Sobraba, literalmente.

Pero de repente, al técnico hispano-croata, en un momento de lucidez –la misma que acostumbra a proyectar en los cambios de los últimos partidos- decidió darle una oportunidad al grancanario. Cuatro partidos consecutivos como titular, y con la misma rapidez que reapareció volvió al ostracismo. Su cesión al Benidorm, bajo el beneplácito de Kresic, es una incongruencia supina. Otra más.

Y es una disparate porque con un equipo cuya enfermería siempre tiene los mismos pacientes, se antoja atrevido, incluso pintoresco, que se le de tan fácil salida a futbolistas válidos y en plena forma. Guayre, Josico, Javi Guerrero, jugadores con sueldos estrella, presuntos protagonistas en este hábil proyecto construido por Óscar Arias, quienes, a riesgo de parecer un ‘hijoputa’ –Aguirre dixit- son la viva reencarnación de Mr. Potato, tienen menos opciones de rendir que los recientemente etiquetados como cedidos, bajo el consentimiento, caprichoso y personal, del Señor Kresic.

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Pero si querían caldo, prepárense porque hay dos tazas. Miguel García, titularísimo en el eje medular hasta la fecha –sé que esta afirmación despeja bastantes dudas de nuestra actual situación-, será baja durante más de dos meses. Al inédito Pollo se le ha reiterado desde el club que tienen confianza en su papel –el viernes se lo comunicaron, pero no fue incluido en los expedicionarios hacia San Sebastián, a pesar de las numerosas bajas en su posición-, pero ni con esas va a contar para el técnico hispano-croata.

Quedan pues, en el puesto de mediocentro, dos nombres: Josico y Siro Darino. El manchego, renqueante desde los albores de la temporada por un problema en el gemelo, no augura buenas sensaciones que vaticinen una participación constante en el equipo. El italo-argentino, por su parte, posee una actitud de guerrero, disposición que el aficionado agradece, pero no dispone de capacidad para organizar el juego de un equipo con aspiraciones en la Liga Adelante. La conclusión, por lo cual, no podría ser más firme: la Unión Deportiva cojea, de manera alarmante, en la zona medular.

La baja de Pedro Vega, con ficha entre los veinticinco, abría la opción de reforzar al equipo en el mercado de invierno, posibilidad rechazada desde la propia Dirección Deportiva, quien no ve debilidades ni puestos a mejorar en el plantel. A lo hecho, pecho, decía el refrán. Lo cierto es que, en el papel de cualquier entrenador rival, los puntos débiles amarillos son tan evidentes que parpadean de forma cegadora. Hacerse con la medular y atacar por sus frágiles bandas es una hoja de ruta segura hacia el éxito contra los grancanarios. Unas posiciones capitales que los dirigentes de Pío XII parecen no querer solucionar.

La realidad, una vez traspasado el primer tramo de la competición, nos turba: estamos en la posición decimotercera a diez puntos de la zona noble y a cuatro del descenso. Pretendemos recortar distancia con los puestos altos de la tabla dando bajas por capricho, y teniendo la posibilidad de reforzar al equipo no la aprovechamos. ¿Alguien puede explicar, con coherencia y argumentos, si estas acciones disponen de una postura a defender? ¿Creen que estos son pasos para superarse en la tabla clasificatoria?  ¿Han tirado los virtuosos ya la toalla?