¿Que por qué soy amarillo?

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Rafael León es periodista de Cadena Ser Las Palmas.

Desde que era pequeño mi padre empezó a llevarme a los partidos de Las Palmas Atlético para ir fogueándome con el equipo representativo de nuestra isla y de Canarias, el cual, desde ese mismo instante, pasó a ser el equipo de mis amores. Como dice un amigo: ¡Ni Barca ni Madrid, mi equipo es el de aquí!

La verdad es que los filiales de aquella época era cosa fina, puesto que ver a los que luego fueron grandes jugadores del primer equipo, casos de Sergio Marrero, Alexis Trujillo, Carlos, Narciso, Félix Oramas, los hermanos Hernández, Javier y Francis, Onofre, Pedro Luis, Chinea, Verona, Orlando, Manolo López, entre otros muchos más. Posteriormente llegarían otras grandes camadas de futbolistas, pero esos fueron con los que yo empecé a crecer como persona y como aficionado fiel.

Cuando me hice ‘mayor’ ya empecé a ver los partidos de los ‘grandes’ en mi querida e inolvidable Grada Curva del más queridísimo aún Estadio Insular. Grandes jornadas viví y disfruté contra los todos poderosos de España y otras jornadas no tan alegres como descensos a Segunda y Segunda B. Pero eso daba igual, lo importante era estar siempre al lado del equipo perdiera o ganara.

Antes de irme a estudiar a Madrid recuerdo con agrado, aunque no el final, la temporada de Álvaro Pérez al frente de la nave amarilla con el tractor amarillo en pleno rendimiento. Fue una temporada que siempre me gusta recordar puesto que disfruté como un enano con el juego del tridente mágico compuesto por Toni Robaina, Orlando Suárez y Juan Carlos Socorro. No subimos, cierto, pero el año fue maravilloso en cuanto juego y resultados. La pena, la lesión de socorrito y encontrarnos a un Salamanca superior.

En la capital de España viví muchos partidos de mi equipo. Incluso me desplacé a muchas zonas más alejadas gracias a las múltiples oportunidades y facilidades existentes. Con el tiempo me di cuenta que el estar fuera de mi añorada Gran Canaria me sirvió para ser aún más canarión y más de mi Unión Deportiva Las Palmas.

Allí empecé a realizar mis primeros pinitos en los medios de comunicación. Comencé en Canal 28 Onda Cero gracias a Lucas Segura en un partido entre el Club Deportivo Colonia Moscardó de Movilla y Tellez, entre otros, con Las Palmas. Con el paso del tiempo alterné en diferentes medios como Radio Tamarán, Radio Club Gran Canaria y LP Radio hasta mi llegada a Onda Isleña, donde tuve el gran placer de estar junto al gran maestro Segundo Almeida, con el que aprendí todo y más. Ya en mi último año en Madrid recibí una oferta, a pesar de cursar mis estudios de Marketing y Dirección de Empresas, de Segundo para formar parte de su proyecto radiofónico. Fueron años maravillosos en donde viví en mayor profundidad todos los entresijos del equipillo amarillo hasta mi actual salto a Cadena Ser Las Palmas.

Los viajes y las vivencias son miles, y eso que no viajo habitualmente con el equipo, ya que en Onda Isleña lo hacía Ruymán Almeida y Ser Las Palmas lo hace Francis Matas, dos de los mejores narradores con los que he tenido y tengo el placer de trabajar. Uno no es más amarillo que nadie, pero tampoco menos.
Lo que uno tiene claro es que la mejor manera de defender al equipo de tus amores es diciendo tu verdad para que las cosas mejoren. No es criticar, es ‘denunciar’ e ‘informar’ sobre lo malo y lo bueno. Prefiero no callar y decir lo que pienso aún a sabiendas de que a mucha gente no le gustará lo que digo y opino. A ellos les diría: para mi sería más fácil no decir nada cuando veo algo incorrecto y no complicarme la vida por nada ni por nadie. Viviría mejor, no tendría problemas, ni llamadas para hacerme cambiar de idea ‘por el bien del club’, como me dicen algunos, y nadie me odiaría ni hablaría mal de mi. Pero entonces no sería yo. Estoy convencido que este club no lo quiere más que yo el que todo se calla y manipula. La verdad es subjetiva, pero ocultarla es mentir. Prefiero ser un sujetivo toca narices que un mentiroso compulsivo.

En fin, que me he enrollado y desviado de mi mensaje inicial. Que todos queremos que nuestro equipillo gane y suba a Primera, aunque preferimos que lo haga deleitándonos con buen fútbol, que en esta tierra lo hay, y mucho. Que recordar nuestro pasado significa nombrar a peloteros y ganadores que salieron de los diferentes campos de tierra de nuestra isla. ¡Porque no puede ser eso posible otra vez! Recordando el título de este artículo, ¿Que por qué soy amarillo?, la respuesta es sencilla: porque estos colores lo han defendido peloteros maravillosos que me hicieron vibrar y llorar, y uno nunca olvida. Quien no sabe de donde viene, nunca sabría a donde va.

Saludos a todos, incluso a los que no están para nada conforme conmigo, que les respeto, deseándoles que más pronto que tarde podamos vivir otras de esas inmensas alegrías que suponen un ascenso.

cadena_ser1Rafael León es periodista de Cadena Ser Las Palmas.

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