OPINIÓN | Soy un iluso, salí contento el sábado del estadio. No lo hice por el criterio futbolístico desplegado, ni por la fogosidad de los amarillos. Salí con una sonrisa porque se ganó, así de simple y básico soy. No me mortificaba si había Apoñodependencia, si no hay el juego no acaba de despegar, si son galgos o podencos. Todos esos desvelos, lógicos y justificables y más si vamos una semana atrás. Sin embargo a mí me preocupaba empatar o perder ante el que era segundo de segunda. Me inquietaba un estadio que no llega ni a un tercio del aforo completo gritando a todo y a todos. Los abucheos con las gradas desérticas son descorazonadoras. Temía una recaída. Se necesitaba ganar para dejar atrás Lugo y se ganó, sin embargo aquella imagen va a permanecer un tiempo al menos. Igual es bueno recordar la visión del demonio cada tanto para saber que existe.
Cierto es que Barbosa tuvo grandes paradas pero es preferible esto al runrún cuando se acerca la pelota al área propia. Casillas al que llaman, o llamaban, el santo y dio media Copa del Mundo con una parada con el pie. Valdés ha salvado esta temporada algún partido al Barcelona del actual cuádruple balón de oro, del capitán de Brasil y de la columna de la actual selección campeona del mundo y doble de Europa. Tenemos portero desde hace cuatro temporadas, felicitémonos por ello, aunque se lleve los titulares de cuando con sus majestuosas estiradas. Las merece.
Desde que la plantilla se cerró y empezó a competir se ha ganado cuatro de cinco partidos. Se han marcado siete goles y se han encajado cuatro. Tres veces se dejó la portería a cero, las tres veces se ganó. Y a pesar de eso, Ángel y Aranda no han completado ni tres partidos, Aythami Artiles se perdió el último, Nauzet se está readaptando a la posición y aún así dio una asistencia el otro día, Apoño está cogiendo la forma, aunque de galones va sobrado, Valerón todavía no ha encajado y Hernán se reincopora esta semana.
Estas semanas, reconozco que mientras me pueda llevar a la boca avances en el juego o en los puntos, me iré con cierto alivio a casa. Porque, a riesgo de equivocarme, estoy convencido que el juego llegará y esperemos que el tren de cabeza no se haya marchado cuando eso suceda, el año pasado se pudo pagar el esfuerzo para alcanzarlo. Solo se han visto chispazos de lo que puede ser este equipo y ha valido para conseguir nueve de los últimos doce puntos y pasar fuera de casa una ronda de Copa del Rey. Veremos lo que ocurra cuando se enchufe el bombillo.
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Este artículo se modificó el 10/10/2013 17:03 17:03