Publicado: Sab Abr 25, 2009 11:09 am
Efectivamente Chele, hablaste conmigo. De echo con las ganas que tenía de sacar a mi hermano de allí sobretodo ni me acordaba que aún llevaba la camisa amarilla puesta.chele escribió:Pues si no eres tú, será mucha casualidad, pero recuerdo perfectamente que hablé con alguien en una situación idéntica a la tuya, tenía el coche en la puerta, iba con el hermano y, creo, de esto si que no estoy totalmente seguro, que se había desplazado, y volvía, a Madrid. Recuerdo también que le aconsejé que se quitara la camiseta de la UD para que no tuviera problemas con ninguno de aquellos "individuos" a la salida.riki raka escribió:Puedo prometer y prometo, que yo estuve en Linares viendo, perdón "intentando" ver el partido. Que aquello si que fué una encerrona en toda regla. Lamentable como nos lanzaban piedras de fuera del campo, como la seguridad y policía del estadio permite que la zona más radical de Linares se venga a nuestra grada en la segunda parte y como nos encerraron allí despues del partido.Edu escribió:En el Hinodoro lo único q se oyen son las bocinas... Estoy de acuerdo con Marcos, lo de Linares por lo q se ha visto y se ha contado sí q era una encerrona
Imagínate como fue la fiesta, que para poder salir de allí con mi hermano tuvimos que hacernos pasar por gente del Linares y nos pusimos a imitar su acento siguiendo a un jugador del Linares a la salida, y todo porque teníamos el coche justo en frente del estadio y detrás de toda la gente que nos esperaba y nos insultaba diciéndonos que nos iban a matar.
Lamentable sin lugar a dudas lo vivido allí. Yo estaba rezando por si no había dejado en el coche a la vista de esos locos algun signo amarillo en el coche, de haberlo visto me lo hubieran destrozado no lo dudo.
Saludos y a por el Tenerife.
Y mi novia y mis padres llamándome al móvil porque les llegaban noticias de que estaba sucediendo algo, pero no sabían muy bien el qué exactamente. Y yo mintiéndoles para que no se preocuparan, diciéndoles que tan sólo habían sido cuatro niñatillos que habían montado un pequeño follón.
Y los que nos volvíamos en guagua a Madrid para coger el vuelo de regreso acuclillados o sentados en el pasillo de la guagua por consejo de la policía, que nos tuvo que escoltar ni sé cuantos kilómetros cuando por fin conseguimos arrancar tampoco sé cuanto tiempo después de que acabara el partido, para que si tiraban piedras a las lunas de la guagua no hubiera más heridos.
Cuantos recuerdos y que "agradables".
Desde entonces no había vuelto a desplazarme con el equipo a ningún otro campo. Reconozco que le cogí respeto a las burradas que se pueden hacer, y sufrir, en un estadio de fútbol. Pero mañana (hoy ya realmente) estaré en Tenerife. Y me llevo a mi padre. Y va conmigo un amigo. Y espero no arrepentirme, no por lo que pueda pasar en el terreno de juego, ya que una derrota sería dolorosa, pero en una o dos semanas ya se habrá superado, sino por lo que pueda suceder en los aledaños.
Imagínate si hago todo el numerito ese, y con la camisa amarilla aún encima.
Ahora me río, pero en ese momento tú sabes muy bien como nos habían echo la encerrona y como ya al final del partido algunos de los nuestros hartos ya de tanto maltrato ya perdieron los nervios y empezaron a respondar a las provocaciones. Aún recuerdo a esa pobre señora con la cabeza abierta y llena de sangre y tapándosela con la bufanda.
Sin duda ha sido el desplazamiento más difícil de los que he vivido hasta la fecha y espero que no viva ninguno más así porque fue muy desagradable.
Espero que disfrutes de tu desplazamiento, y que regreses feliz por la victoria.
Un abrazo.