Publicado: Lun Oct 08, 2007 1:26 pm
A nadie se le esconde que el fútbol que practica Las Palmas en estos momentos es demasiado rácano y poco vistoso de la cara a la galería, aunque bien es cierto que dadas las circunstancias se me antoja muy dificil jugar bien con la presión de los resultados.
Supongo que la idea del entrenador y de los jugadores es ser resultadista, algo que por supuesto no se está logrando pero que sí lconseguieron otros entrenadores que también fueron discutidos por muchos (Roque Olsen y Sergio Kresic).
De cualquier forma la UD Las Palmas con sus armas tuteó al líder en su casa y lo puso contra las cuerdas. Dos circunstancias determinaron que el partido se fuera al traste: los despistes defensivos que nos cuestan caro y que echan por tierra todo el trabajo de una primera parte, y, cómo no, la repetición de un error arbitral que nos priva de un claro penalti sobre Roberto Trashorras en el primer tiempo.
Si a esto añadimos que nuevamente nos vimos abocados a jugar con 10 jugadores el tramo final del partido, considero que hay demasiadas circunstancias que están incidiendo en estos malos resultados.
Hay que solucionar los errores defensivos de la manera que sea. Al que falle al banquillo o a dar 20 vueltas al Gran Canaria. La pelota hay que sacarla jugando y no al patadón. Si Merino no sirve que me pongan a Sergio Suárez pero no podemos jugar con un tío que camina sobre el terreno de juego.
Y por último, espero que de una puñetera vez los árbitros se equivoquen a nuestro favor porque jornada sí y jornada también nos tenemos que lamentar de errores escandalosos en nuestra contra mientras seguimos esperando que alguna vez nos den lo que a menudo nos quitan.
Supongo que la idea del entrenador y de los jugadores es ser resultadista, algo que por supuesto no se está logrando pero que sí lconseguieron otros entrenadores que también fueron discutidos por muchos (Roque Olsen y Sergio Kresic).
De cualquier forma la UD Las Palmas con sus armas tuteó al líder en su casa y lo puso contra las cuerdas. Dos circunstancias determinaron que el partido se fuera al traste: los despistes defensivos que nos cuestan caro y que echan por tierra todo el trabajo de una primera parte, y, cómo no, la repetición de un error arbitral que nos priva de un claro penalti sobre Roberto Trashorras en el primer tiempo.
Si a esto añadimos que nuevamente nos vimos abocados a jugar con 10 jugadores el tramo final del partido, considero que hay demasiadas circunstancias que están incidiendo en estos malos resultados.
Hay que solucionar los errores defensivos de la manera que sea. Al que falle al banquillo o a dar 20 vueltas al Gran Canaria. La pelota hay que sacarla jugando y no al patadón. Si Merino no sirve que me pongan a Sergio Suárez pero no podemos jugar con un tío que camina sobre el terreno de juego.
Y por último, espero que de una puñetera vez los árbitros se equivoquen a nuestro favor porque jornada sí y jornada también nos tenemos que lamentar de errores escandalosos en nuestra contra mientras seguimos esperando que alguna vez nos den lo que a menudo nos quitan.