Canario_exiliado escribió: ↑Vie Jul 24, 2026 11:13 am
A los que están aquí defendiendo al charlatán de De la Barrera son los mismos que criticaban a los que decíamos desde la pretemporada pasada que Luis García no sirve, era un paquete. Al final acabaron la temporada pasada diciendo que Luis García se tenía que haber ido antes. Esta temporada les daré 2 meses como mucho a estos defensores de entrenadores mediocres, para empezar a rajar de De la Barrera cuando se den cuenta que el equipo va a estar peleando por no bajar a primera RFEF, pero mientras salen a defender al entrenador y criticando a todos los que consideramos que este charlatán no tiene la categoría para dirigir a un club como nuestra UD Las Palmas.
Claro. El problema de muchos usuarios de este foro y otras redes sociales es siempre el mismo. Pretender que cualquier opinión o crítica es solo negativa o destructiva porque prima el argumento de que o no está cerrada la plantilla o no se sabe qué va a hacer el entrenador porque la temporada no ha empezado, pero es más, siempre se solicitan de 5 a 10 partidos para que las conclusiones sean admitidas. Algo que podría tener sentido desde esa perspectiva.
Sin embargo, sí es posible analizar desde otros parámetros, que van a mostrar posibles tendencias, y sabiendo que esto es fútbol y muchas veces las previsiones por muy científicas que sean, se van por el sumidero de una supuesta lógica.
Lo que se puede plantear a dia de hoy es la trayectoria y el curriculum de este entrenador, una evidente y más que clarísima apuesta de riesgo sin posible discusión. Es una trayectoria mediocre, preocupante y sin el debido prestigio que una entidad como la UD demanda, convirtiéndose en una apuesta personal e intransferible de un solo ejecutivo, que se asienta en aciertos pasados como Setién o Pimienta y de ese crédito agotado es al que continúa agarrado, sin que sus errores más que evidentes le pasen factura. Antes al contrario, en vez asumir responsabilidades que conllevarían una ruptura por su clara inoperancia, es premiado de manera sorprendente en una monarquía absolutista de ordeno y mando a manos de un dueño sospechoso en argumentos y turbio en su reino de mentiras, embustes y agresividad retadora.
De la Barrera genera debate debido al contraste entre sus planteamientos tácticos ideológicos y los resultados tangibles que arrastra en su trayectoria. Eso es impepinable. Su historial carece de estabilidad a largo plazo y está salpicado de destituciones y salidas prematuras, con un par de ascensos en categorías muy alejadas de la élite.
No ha logrado asentarse en proyectos de máxima exigencia. Vivió un descenso de categoría con la Cultural Leonesa, pasó de forma efímera por el fútbol internacional (FC Vizela en Portugal, la Selección de El Salvador o Rumanía) sin consolidar sus proyectos, y recientemente cerró una segunda etapa en León donde la directiva optó por no renovarlo al estimar que no existía el "match" idóneo para un proyecto estable. Su promedio de permanencia por equipo en el cargo es llamativamente bajo.
Es un entrenador metodológico, obsesionado con la posesión, la presión asfixiante en campo contrario y un bloque con la línea de defensa extremadamente adelantada. Y aquí ya empezarían los problemas si la pretensión es la que ha mostrado hasta ahora.
Tradicionalmente, la UD Las Palmas destaca por el talento asociativo, la pausa y el trato estético del balón. Sin embargo, un sistema de repliegue veloz y defensa adelantada requiere centrales con gran punta de velocidad para corregir a la espalda y un rigor físico superlativo. Si la plantilla carece de esos perfiles, el equipo se expone a transiciones letales de los rivales, un defecto que ya le costó ceses al técnico en el pasado.
En el primer bolo de verano tan inútil para tantos aficionados ya se han dejado ver unas pocas pinceladas de lo que podría suponer una catástrofe táctica de la que ya somos catedráticos con las enseñanzas que tuvimos con Paco Jémez, en parte con Setién y sin duda con Carrión.
¿ Por qué debemos pensar que después de más de 20 años de carrera RDLB puede optimizar un esquema que hasta ahora no ha hecho?
Ese sería el debate, los que piensan que si y otorgan el beneficio de la duda argumentando que la pretemporada es para experimentar y consideran que su gusto por el fútbol ofensivo encaja bien con la idiosincrasia del club y los que, me temo, la estadística y la previsión científica le conceden como poco, dudas más que razonables ante su alta tasa de destituciones previas que genera una enorme desconfianza.
Por un lado, la dirección deportiva busca replicar el éxito de entrenadores de perfil joven, conceptual y moderno (como en su día lo fueron Quique Setién o García Pimienta ). Por otro lado, su falta de regularidad y la insistencia en un libreto táctico innegociable —incluso cuando los jugadores no se adaptan a él— le otorgan un margen de error muy estrecho. Si los resultados no acompañan desde las primeras jornadas, el pasado inestable del técnico jugará rápidamente en su contra.
Es decir, se puede analizar, se puede y se debe argumentar y es posible ofrecer opiniones más allá de una semana de preparación o un bolo insustancial o estar aparentemente a ciegas con el mando de un proyecto en construcción pero ya con déficits inquietantes.
No parece probable, pero a lo mejor RDLB de repente construye una naranja mecánica, o un plátano en este caso.