El plan para salvar a la UD benefició a tres empresarios
Publicado: Vie Feb 15, 2008 12:25 pm
- El plan para salvar a la UD Las Palmas benefició a tres empresarios
José Mujica
Las Palmas de Gran Canaria
El acuerdo político-económico diseñado hace seis años para evitar la liquidación de la Unión Deportiva Las Palmas, acaba de revelar que los empresarios Germán Suárez, Alfredo Morales y Manuel García Navarro ocuparon posiciones de preferencia en la liquidación de sus deudas con el club amarillo a costa del crédito de salvación de La Caja de Canarias. El más beneficiado de todos fue el operador portuario Germán Suárez.
La operación entre estos tres empresarios, La Caja y la UD se saldó en menos de 24 horas, según ha podido saber Canarias7.es. Todo se precipitó en el mediodía del 30 de julio, la víspera en la que UD iba a ser desahuciada por el proceso concursal incoado en el Juzgado de lo Mercantil y por la imposibilidad de saldar el pasivo más prioritario, de casi 8 millones de euros (unos 1.500 millones de las antiguas pesetas).
En esa reunión del día 30 participaron entre cuatro y cinco personas, aunque, por ahora, sólo han trascendido los nombres de tres: Germán Suárez, el ex consejero de Deportes del Cabildo de Gran Canaria, Gonzalo Angulo, y el entonces presidente de la UD, Luis González.
El encuentro se celebró en la inmediaciones de Triana con un único punto en el orden del debate: zanjar previamente las deudas que la UD tenía contraídas con La Caja antes de firmar la concesión del préstamo de 1.600 millones de pesetas que la entidad iba a otorgar con ocho empresarios a razón de 200 millones cada uno.
De esa reunión no tuvieron constancia alguna los otros firmantes del acuerdo y, al conocerse ayer jueves, el informe jurídico presentado por La Caja al Juzgado de lo Mercantil han saltado las chispas.
Durante la vista de la denuncia por impago presentada por los grupos Freiremar y Boluda, a los que la UD les adeuda unos 410 millones de pesetas (el juicio fue aplazado a julio por la inasistencia de una testigo), los demandantes conocieron los mecanimos que emplearon al menos tres empresarios para beneficiarse, de forma anticipada, de los créditos de La Caja.
Tal y como publica en su edición de hoy CANARIAS7, Germán Suárez fue el que más rentabilidad sacó de la operación. A través de su empresa Viñedos de Maspalomas, el operador portuario logró cancelar pólizas y pagarés que le adeudaba Las Palmas, además de afrontar el finiquito del ex director técnico del club, Sabino López (70 millones), al que le une una amistad personal. En total, del préstamo que La Caja concedió a Suárez por 200 millones, la Unión Deportiva sólo percibió 47.000 pesetas. El resto hasta 200 millones se destinó a otros fines que no figuraban en los acuerdos y documentos notariales que firmaron los ocho empresarios salvadores de la UD.
Los otros dos empresarios que tampoco ingresaron los 200 millones acordados fueron el hotelero y empresario aeronáutico Alfredo Morales (163 millones) y Manuel García Navarro (130 millones). Los que suscribieron los créditos en su totalidad fueron, junto a Freiremar y Boluda, la constructora Matías Marrero y el constructor y exportador platanero Félix Santiago. Con posterioridad, Marrero y Santiago condonaron sus respectivas deudas a la UD.
Al parecer, los responsables de la UD, Germán Suárez y los políticos que auspiciaron la operación (Román Rodríguez, Luis Hernández, Carmelo Ramírez y Gonzalo Angulo), pudieron ocultar deliberadamente a Freiremar y a Boluda los acuerdos “bajo mesa” que permitieron zanjar las deudas del equipo de fútbol con la entidad financiera desde los préstamos personales de 200 millones y no desde los 1.600 millones que, teóricamente, debían ingresarse en su totalidad en la cuenta de Las Palmas.
Una fuente directa que participó en aquellos acontecimientos asegura que “daba igual” de donde se detraía el dinero porque La Caja “iba a cobrar de todas maneras”. Como se recordará, La Caja estaba cumpliendo de forma rigurosa su papel financiero, ya que la operación fue consultada al Banco de España, que valoró el riesgo si no se satisfacía primero las deudas que aún arrastraba la Unión Deportiva, en torno a 300 millones.
La negociación llegó a un punto extremo el día 30 de julio y Germán Suárez, Gonzalo Angulo (que compaginaba en ese momento la Consejería de Deportes con la presidencia de la comisión de control de La Caja) y Luis González se reunieron en las inmediaciones de la calle Triana de la capital grancanaria con responsables de la entidad de ahorro para llegar a un acuerdo inmediato.
Los otros empresarios no fueron convocados y tampoco se les informó del acuerdo. La Caja habilitaba ese mismo día una “cuenta puente” antes de transferir el dinero al club y eso sí, liquidando anticipadamente las deudas. Al final, la entidad traspasó unos 1.300 millones, el club evitó la disolución y pagó a sus acreedores más urgentes, como las fichas federativas, agencias de viajes y recibos de agua, luz y teléfono.
Al final, las conclusiones son varias. En primer lugar, se valora el esfuerzo de los empresarios, que fue meritorio para que el equipo encauzara su futuro y evitara la desaparición. En un segundo nivel, los empresarios demandantes se sienten engañados en su buena fe. Y en tercer lugar (y quizá, es el que resuelve el enigma de la discordia), Germán Suárez no consultó la operación a los otros empresarios por miedo a que no saliera. ¿Por qué? Las informaciones recopiladas por Canarias7.es apuntan a una dirección: si no se saldaban las deuda no había crédito y la UD se habría disuelto, lo que habría desembocado en un juicio, según la Ley Concursal, y en ese proceso, la normativa prevé posibles responsabilidades para los gestores de la empresa-club, incluidos, los dueños de Gerencia Deportiva, entre los que figuró Germán Suárez, que llegó incluso a presidir la UD Las Palmas.
http://www.canarias7.es/articulo.cfm?id=84503