Ha nacido un héroe
Publicado: Dom Feb 24, 2008 2:25 pm
Valentín De Félix | 24/02/2008
Juan Manuel Rodríguez se permitió un experimento con Roberto Santamaría. El portero navarro fue la gran novedad del once inicial tras el varapalo en San Sebastián. Cumplió con seguridad durante todo el partido, tapó una ocasión nítida de Jesús Perera y despachó con solvencia el acoso celtiña. Pero el nivel de exigencia se multiplicó por mil cuando el árbitro se inventó un penalti en el minuto 95. Entonces, el navarro acrecentó su figura, se erigió en guardián de la morada y salió a hombros del Gran Canaria. Tocó el Olimpo de los dioses el día de su debut en la Liga profesional y se consagró ante un público entregado. Canobbio le recordará durante una buena temporada. El interior uruguayo erró el penalti en el momento decisivo, pero antes había enviado dos balones a los palos. Una calamidad.
Un partido de fútbol es una gran ecuación que no siempre se despeja hasta el final. Aquí hubo que esperar hasta el noventa y ocho. Entre agitaciones nerviosas y tensión, Santamaría se convirtió en héroe y el árbitro vasco, Gardeazábal Gómez, en villano. Un libre indirecto dentro del área lo convirtió el trencilla por arte de magia en penalti. Sergio Suárez levantó el pie a la altura de la cabeza de Vitolo y el colegiado se fue disparado hacia el punto fatídico. Un error gordo que levantó la inquina de la grada. Cuando Canobbio ya había alojado el balón en la red, el árbitro volvió a la escena: mandó repetir el lanzamiento. El meta retorció el cuerpo en el aire y remendó el error arbitral con una parada celestial.
La justicia de este partido se mide por barrios. En la acera celeste dirán que fueron superiores, que mandaron un balón al travesaño y otro al palo y, además, que el portero rival fue el mejor del partido. La gente de casa puede alegar que hubo una mano de Quincy dentro del área, que Adrián y Márquez se plantaron solos ante Esteban, que no fue penalti y que fueron ellos los únicos que marcaron un gol.
Un gallego de Lugo, Trashorras, fue el primer protagonista del choque. El mediapunta rompió la resistencia viguesa antes de los diez minutos de juego. El regalo de Rubén, un despropósito durante toda la tarde, puso la ventaja decisiva en el casillero amarillo. Después, los hombres de López Caro jugaron en la periferia del área contraria. Dominaron el balón pero no tuvieron determinación para doblegar la defensa local y su repertorio se agotó en vanas intenciones. Mientras, Las Palmas esperaba agazapada una puñalada barnizada con cianuro para cerrar el partido.
El revoltoso final enmascaró un partido tibio y de escasa calidad. La exhibición de Santamaría en la última acción alivió el empinado camino de la Unión Deportiva. El número 26 ya es un nuevo ídolo al que adorar.
El crack
Santamaría AS adelantó en exclusiva su debut. Lo impredecible fue su parada en el penalti. Puro éxtasis amarillo.
¡Vaya día!
Canobbio El fallo en el penalti fue el corolario a una tarde nefasta. Además tiró dos balones a los palos.
El dandy
Trashorras Su gol pone más cerca la salvación a Las Palmas. Quiso imponer el orden y se le vio muy motivado.
El duro
Lequi Placó con el codo a Samuel en un córner. Si lo hubiera visto el árbitro no se salva de la tarjeta roja.
información obtenida en as.com
Juan Manuel Rodríguez se permitió un experimento con Roberto Santamaría. El portero navarro fue la gran novedad del once inicial tras el varapalo en San Sebastián. Cumplió con seguridad durante todo el partido, tapó una ocasión nítida de Jesús Perera y despachó con solvencia el acoso celtiña. Pero el nivel de exigencia se multiplicó por mil cuando el árbitro se inventó un penalti en el minuto 95. Entonces, el navarro acrecentó su figura, se erigió en guardián de la morada y salió a hombros del Gran Canaria. Tocó el Olimpo de los dioses el día de su debut en la Liga profesional y se consagró ante un público entregado. Canobbio le recordará durante una buena temporada. El interior uruguayo erró el penalti en el momento decisivo, pero antes había enviado dos balones a los palos. Una calamidad.
Un partido de fútbol es una gran ecuación que no siempre se despeja hasta el final. Aquí hubo que esperar hasta el noventa y ocho. Entre agitaciones nerviosas y tensión, Santamaría se convirtió en héroe y el árbitro vasco, Gardeazábal Gómez, en villano. Un libre indirecto dentro del área lo convirtió el trencilla por arte de magia en penalti. Sergio Suárez levantó el pie a la altura de la cabeza de Vitolo y el colegiado se fue disparado hacia el punto fatídico. Un error gordo que levantó la inquina de la grada. Cuando Canobbio ya había alojado el balón en la red, el árbitro volvió a la escena: mandó repetir el lanzamiento. El meta retorció el cuerpo en el aire y remendó el error arbitral con una parada celestial.
La justicia de este partido se mide por barrios. En la acera celeste dirán que fueron superiores, que mandaron un balón al travesaño y otro al palo y, además, que el portero rival fue el mejor del partido. La gente de casa puede alegar que hubo una mano de Quincy dentro del área, que Adrián y Márquez se plantaron solos ante Esteban, que no fue penalti y que fueron ellos los únicos que marcaron un gol.
Un gallego de Lugo, Trashorras, fue el primer protagonista del choque. El mediapunta rompió la resistencia viguesa antes de los diez minutos de juego. El regalo de Rubén, un despropósito durante toda la tarde, puso la ventaja decisiva en el casillero amarillo. Después, los hombres de López Caro jugaron en la periferia del área contraria. Dominaron el balón pero no tuvieron determinación para doblegar la defensa local y su repertorio se agotó en vanas intenciones. Mientras, Las Palmas esperaba agazapada una puñalada barnizada con cianuro para cerrar el partido.
El revoltoso final enmascaró un partido tibio y de escasa calidad. La exhibición de Santamaría en la última acción alivió el empinado camino de la Unión Deportiva. El número 26 ya es un nuevo ídolo al que adorar.
El crack
Santamaría AS adelantó en exclusiva su debut. Lo impredecible fue su parada en el penalti. Puro éxtasis amarillo.
¡Vaya día!
Canobbio El fallo en el penalti fue el corolario a una tarde nefasta. Además tiró dos balones a los palos.
El dandy
Trashorras Su gol pone más cerca la salvación a Las Palmas. Quiso imponer el orden y se le vio muy motivado.
El duro
Lequi Placó con el codo a Samuel en un córner. Si lo hubiera visto el árbitro no se salva de la tarjeta roja.
información obtenida en as.com