«No volvería al banquillo si a Juan Manuel le fuese mal»
Publicado: Lun May 26, 2008 11:22 am
- «No volvería al banquillo si a Juan Manuel le fuese mal»
Con la salvación matemática a un paso tras el triunfo de Alicante, el director deportivo de Las Palmas mira hacia atrás para corregir errores y comienza a desvelar secretos del nuevo proyecto con Juan Manuel Rodríguez en el banquillo, lugar al donde no espera volver.
— Las comparaciones son odiosas. ¿El éxito en el tramo final con Juan Manuel Rodríguez acrecienta aún más su fracaso en el banquillo las diez primeras jornadas?
— No se pueden comparar las dos trayectorias porque yo estuve sólo diez jornadas y Juan Manuel ha tenido más tiempo, ha trabajado con toda la confianza del mundo. Ha hecho las cosas bien, para eso le fiché. La intención era conseguir el objetivo antes de finalizar la temporada y lo consiguió. A mí me tocó vivir una época con muchas complicaciones entre sanciones, lesiones, errores... Se juntó todo en un principio de temporada que no esperaba nadie.
— ¿Hubiese cambiado algo visto el resultado posterior?
— Como no puedes cambiarlo no me lo planteo ahora. Me tocó vivir esa situación mala, y de ella aprendo. Los palos te enseñan a no cometer los mismos errores. Yo en diez jornadas, en las que puntuamos en tres, no puedo ser el peor entrenador del mundo. Me dijeron cosas muy malas, incluso creo que hubo persecuciones, que trascendió más allá de lo profesional. Me quisieron borrar del mapa.
— El presidente le exculpa de lo que sucedió al comienzo del curso, ¿hasta que punto tiene razón?
— La verdad es que cualquier entrenador o director deportivo desearían tener un presidente como Miguel. Confía en su gente, aunque es cierto que con nuestro trabajo hemos cumplido con todo lo que se nos ha pedido y dentro de ese camino hay bache, algunos más grandes que otros. Él ha sabido gestionar en los momentos malos y ha confiado en mí, incluso en una situación que me afectaba como fue la del cambio de banquillo. Se acertó en ese momento y él debe estar muy satisfecho.
— ¿Pero le llegó a recomendar que no se fichase más, que se atreviese con jugadores de la cantera?
— Él no se mete a decidir, a pesar de que hablamos de fútbol y le tenemos que dar explicaciones al jefe. Le explico todas la posibilidades que tenemos dentro de las circunstancias, pero yo al final decidí seguir apostando por gente de aquí a pesar de que tenía la posibilidad de traerme a Christian y a Samuel al principio de la temporada. Apostamos mal, pero luego rectificamos en enero y salió bien.
— Aunque los resultado han sido luego muy positivos, ¿es consciente de que la imagen del presidente pudo haberse dañado mucho por defenderlo tanto a usted?
— Depende del punto de vista que se vea. Él sabe en todo momento lo que hace, piensa con frialdad todo lo que hace a pesar de que tiene corazón. En diez partidos la imagen de alguien no se daña, no se trata de toda una temporada. Pero a pesar de eso yo le había dicho hacía mucho tiempo, tras el partido ante el Celta en Balaídos, que había que buscar una solución por el bien de la entidad. Por eso tampoco abandoné después mi faceta en la dirección deportiva.
— ¿Qué virtudes ha tenido Juan Manuel Rodríguez para lograr alcanzar el objetivo?
— Sobre todo el hecho de haber dicho que sí a una situación muy complicada. No era fácil coger al equipo entonces, pero una vez llegó le enseñamos cómo trabajamos. Ha tenido toda la predisposición y libertad, y eso lo ha aplicado en el día a día con los jugadores. Cuando hay un cambio de entrenador, no es que el nuevo sea mucho mejor que el que estaba, sino que aplica una idea nueva, que es lo que necesitan los jugadores.
— ¿Al final los resultados le han redimido como director deportivo del mal comienzo liguero como entrenador?
— Sí. Vine como director deportivo en un proyecto de dos años y se ascendió en el primero. Ahora tenemos cuatro años para subir a Primera y nos quedan dos temporadas más, y en esa trayectoria se bajó y cogí al equipo cuando las cosas fueron mal. En ocasiones ha salido bien y otras mal, pero en mi labor como director deportivo se ha cumplido muy bien dentro de nuestras posibilidades económicas. Así es más fácil equivocarse, pero cuando se acierta como lo hamos hecho, es más gratificante. Me siento reconocido por el consejo de administración.
— ¿Y por la afición, que en un momento solicitó su marcha?
— La afición ha tenido con Juanito momentos buenos, malos y regulares, todas ellas marcadas por las circunstancias de los resultados. Es normal que quisieran un cambio cuando las cosas no iban bien, por eso son soberanos. Como director deportivo se le ha demostrado a la afición que hay un potencial enorme, que los objetivos se están cumpliendo, y que vamos a más. La afición tiene que estar tranquila y contenta porque Las Palmas tiene profesionales que están implicados al 3.000 por cien.
— ¿Qué tiene que suceder para que usted vuelva a los banquillos?
— Para yo volver al de Las Palmas tengo que irme fuera de aquí y luego volver. No me gustaría cerrar una puerta a ningún sitio, y mucho menos a mi casa. Pero actualmente tendría que pasar una cosa muy rara para volver al banquillo, vendrían entrenadores antes. Si nos pasa una desgracia el año que viene, que a Juan Manuel no le vayan bien las cosas, que no lo deseo, y tiene que haber un cambio, Juanito no va a volver al banquillo por respeto a la afición. Tengo que ser inteligente y no puedo crear esa incertidumbre si no salen bien las cosas al principio. Por capacidad no es, pero lo más inteligente es que Juanito no baje al banquillo.
— ¿Corta con cualquier especulación porque es consciente de que se le acusa de interferir en el trabajo de los entrenadores?
— Soy consciente de que se me ha tachado de eso, pero yo estoy centrado en mi trabajo de director deportivo y dentro de esa faceta tengo que asumir unas responsabilidades cuando las cosas van mal. Doy mi opinión al Consejo porque me las piden. Cuando veo que una cosa no va bien tomo decisiones para cambiar, lo hice con Juanito en el banquillo. A mí me gusta entrenar, pero no por eso Juan Manuel tiene que estar temblando porque Juanito le va a perjudicar. «El día que Juanito vuelva a estar en el banquillo de Las Palmas no será director deportivo, seguro.»
— ¿Cómo es su relación con Juan Manuel?
— Muy buena. Tenemos nuestros tirones de oreja y nuestros momentos de risa, pero sabiendo cada uno donde estamos y con respeto. En casa con la pareja o con la familia también se discute, y de eso también se sacan cosas positivas.
Lea la entrevista íntegra en la edición de hoy de CANARIAS7.
http://canarias7.es/articulo.cfm?id=97520