"Vivimos un presente que invita a la ilusión"
Publicado: Mar Jul 08, 2008 1:16 pm
Hoy se cumplen tres años desde que asumió la presidencia del club. Tres años en los que los resultados económicos y deportivos han sido sobresalientes. ¿Mejor imposible?
Estoy muy satisfecho de todo lo que se ha logrado en este ciclo de tres años. Creo que si comparamos la situación en la que cogimos el club a la actual, las conclusiones deben ser obligatoriamente positivas. Ayudado por este Consejo de Administración y por el apoyo de la afición hemos sacado a la Unión Deportiva de la Segunda B y nos hemos convertido en una entidad saneada, con futbolistas muy cotizados y que está desarrollando un proyecto de futuro ilusionante. Por si fuera poco, después de casi dos décadas, nuestro filial está en categoría nacional, algo que, sin duda, ayudará a nuestra cantera.
¿Pensaba que iba a alcanzar este tiempo? En el comienzo de su vinculación con la entidad parecía que esto no tenía ningún futuro...
Siempre fui optimista. Y puedo decir que nunca perdí la certeza de que saldríamos adelante. Hay que agradecer la salvación a muchísima gente y creo que en muchas ocasiones se ha aplaudido el gesto que tuvieron, pero la Unión Deportiva está por encima de todos los nombres. Sabía que saldríamos de ese infierno y también tengo el convencimiento de que volveremos a Primera División. Hasta que llegue ese momento soñado, no pararemos.
¿Sigue siendo su obsesión el alcanzar la máxima categoría?
Obsesión, obsesión... No usaría esa palabra. Es un objetivo que se merece el club por la dimensión que siempre ha tenido y por la ciudad. Si cuando volvimos a Segunda se vivió una explosión de alegría tremenda en la Isla y nuestros seguidores, imaginen lo que sucederá cuando seamos de Primera tras tantos años fuera. Pero para eso hay que trabajar muchísimo y en eso están tanto Juanito, como el Consejo de Administración y como yo.
¿Con qué momento se queda de este tramo recorrido? ¿Qué experiencia rescata de todas las vividas en el plano positivo?
El ascenso a Segunda fue algo impresionante. El partido frente al Linares, con nuestro estadio casi lleno, no se me olvidará nunca. Era fundamental lograr ese ascenso por todo lo que nos jugábamos y los futbolistas respondieron impulsados por la afición. Eso ha permitido que hoy estemos consolidados en Segunda e ilusionados por volver a Primera en cuanto podamos.
También hay alguna amargura que, seguro, tampoco ha olvidado...
El comienzo de la temporada pasada con la dimisión de Juanito y el momento de tensión que se vivió fue desagradable pero forma parte del fútbol. Supimos gestionar la crisis correctamente y pasamos de estar hundidos y, para muchos, descendidos, a reaccionar y acabar la temporada de manera brillantísima.
En el capítulo de retos pendientes, al margen de la esfera competitiva, se juntan la Ciudad Deportiva, el cerramiento del estadio, la culminación formal del proceso judicial...
Quedan frentes y no nos olvidamos de ninguno. En la Ciudad Deportiva que queremos construir llevamos muchísimo tiempo trabajando y estamos pendientes de que quede desbloqueada una situación con unos informes acerca de los terrenos sobre los que se edificarán los campos, gradas e instalaciones. Nos costará esfuerzo pero esperamos que dentro de no mucho tiempo podamos disfrutar de esa Ciudad Deportiva tan necesaria. Lo del estadio va más lento y ahora estamos centrados en negociar la posibilidad de obtener beneficios por su explotación en eventos lúdicos y deportivos, que es algo que ahora no tenemos. Y del proceso concursal, como he apuntado cada vez que me han preguntado, todo va perfectamente y el juez nos ha transmitido total tranquilidad. Estamos a la espera sabiendo que hemos cumplido con todo lo que debíamos hacer.
¿En qué ha cambiado en Miguel Ángel Ramírez en todo este tiempo? ¿Nota la erosión del cargo?
Sigo siendo el mismo en casi todo, aunque la experiencia te hace mejorar en muchas cosas. Pero el modelo de gestión no ha cambiado: ha costado una barbaridad llegar hasta aquí, con riesgo de desaparición de por medio, y no vamos a cambiar. Esa política de compromiso con nuestros socios para devolver a la Unión Deportiva al lugar que merece no sólo se demuestra en fichar o traspasar. También en llevar una administración seria, rigurosa y profesional, comprometida con todo lo que significa este escudo para Gran Canaria y el Archipiélago.
Se ha ceñido a aspectos públicos. ¿Y en su vida privada? ¿Hay un Miguel Ángel Ramírez antes y después de entrar en el club?
Lo que sí ha cambiado un poco es que ahora estoy el doble de ocupado de antes. Pero lo hago con cariño y por convicción. Este club me ha costado dinero y mucho tiempo aunque no presumo de ello. Entré sabiendo a lo que me exponía y, pasados tres años, no me arrepiento de haber dado ese paso.
¿Se siente querido por la afición?
Muchísimo. Por la calle, por el estadio, cuando viajo... Eso compensa muchísimo todo el trabajo que he desarrollado junto a la gente del club, que conforma una auténtica familia. A ellos también deben dirigirse todos los reconocimientos. El Consejo en general y gente como Nicolás Ortega, Inmaculada Íñigo o Patricio Viñayo, con los que trato a diario en la parcela institucional, y Juanito y Vidales, hombres de club y que se están dejando todo en hacer la plantilla.
Juanito sigue siendo la bandera de su proyecto pese a las heridas de guerra.
Y lo seguirá siendo. Juanito ha sabido ganar y ha sabido perder. Cuando decidió dejar el banquillo, a los diez minutos ya estaba hablando con Juan Manuel Rodríguez. Eso demuestra que siempre antepuso la entidad a su persona. Muchos en su lugar, con el cargo que ostenta, se han lucrado. Juanito me regatea cada euro y en todas las operaciones que hace respeta de manera sagrada el presupuesto. Mientras esté aquí, él seguirá. Le quedan dos años de contrato y creo que, con el prestigio que ha ganado, luego se irá. Este año ya rechazó una oferta para entrenar con la que podía haber ganado el doble.
Hable de la temporada que viene, la cuarta en su hoja de servicios. ¿Hay motivos para ilusionarse tras dos años convulsos en Segunda?
Vivimos un presente a todos los niveles que invita a la ilusión. Estamos conformando una plantilla joven y con ganas de hacer las cosas bien. Paso a paso, sin pensar a largo plazo. No vamos a renunciar a nada. Y con los Márquez, Adrián, Santamaría, los gemelos Suárez, David García y los que vengan no pondré límites.
-Juan Manuel Rodríguez. ¿Habrá, por fin, estabilidad en el banquillo?
-Eso queremos. Mejoramos su contrato y queremos que siga triunfando. Juan Manuel realizó un magnífico trabajo y esperamos que siga igual.
Con el entusiasmo que transmite, hay presidente para muchos años más...
Mi dedicación nunca ha bajado. Y seguiré igual. Luchando y trabajando por y para el club.
Fuente: As.com
Estoy muy satisfecho de todo lo que se ha logrado en este ciclo de tres años. Creo que si comparamos la situación en la que cogimos el club a la actual, las conclusiones deben ser obligatoriamente positivas. Ayudado por este Consejo de Administración y por el apoyo de la afición hemos sacado a la Unión Deportiva de la Segunda B y nos hemos convertido en una entidad saneada, con futbolistas muy cotizados y que está desarrollando un proyecto de futuro ilusionante. Por si fuera poco, después de casi dos décadas, nuestro filial está en categoría nacional, algo que, sin duda, ayudará a nuestra cantera.
¿Pensaba que iba a alcanzar este tiempo? En el comienzo de su vinculación con la entidad parecía que esto no tenía ningún futuro...
Siempre fui optimista. Y puedo decir que nunca perdí la certeza de que saldríamos adelante. Hay que agradecer la salvación a muchísima gente y creo que en muchas ocasiones se ha aplaudido el gesto que tuvieron, pero la Unión Deportiva está por encima de todos los nombres. Sabía que saldríamos de ese infierno y también tengo el convencimiento de que volveremos a Primera División. Hasta que llegue ese momento soñado, no pararemos.
¿Sigue siendo su obsesión el alcanzar la máxima categoría?
Obsesión, obsesión... No usaría esa palabra. Es un objetivo que se merece el club por la dimensión que siempre ha tenido y por la ciudad. Si cuando volvimos a Segunda se vivió una explosión de alegría tremenda en la Isla y nuestros seguidores, imaginen lo que sucederá cuando seamos de Primera tras tantos años fuera. Pero para eso hay que trabajar muchísimo y en eso están tanto Juanito, como el Consejo de Administración y como yo.
¿Con qué momento se queda de este tramo recorrido? ¿Qué experiencia rescata de todas las vividas en el plano positivo?
El ascenso a Segunda fue algo impresionante. El partido frente al Linares, con nuestro estadio casi lleno, no se me olvidará nunca. Era fundamental lograr ese ascenso por todo lo que nos jugábamos y los futbolistas respondieron impulsados por la afición. Eso ha permitido que hoy estemos consolidados en Segunda e ilusionados por volver a Primera en cuanto podamos.
También hay alguna amargura que, seguro, tampoco ha olvidado...
El comienzo de la temporada pasada con la dimisión de Juanito y el momento de tensión que se vivió fue desagradable pero forma parte del fútbol. Supimos gestionar la crisis correctamente y pasamos de estar hundidos y, para muchos, descendidos, a reaccionar y acabar la temporada de manera brillantísima.
En el capítulo de retos pendientes, al margen de la esfera competitiva, se juntan la Ciudad Deportiva, el cerramiento del estadio, la culminación formal del proceso judicial...
Quedan frentes y no nos olvidamos de ninguno. En la Ciudad Deportiva que queremos construir llevamos muchísimo tiempo trabajando y estamos pendientes de que quede desbloqueada una situación con unos informes acerca de los terrenos sobre los que se edificarán los campos, gradas e instalaciones. Nos costará esfuerzo pero esperamos que dentro de no mucho tiempo podamos disfrutar de esa Ciudad Deportiva tan necesaria. Lo del estadio va más lento y ahora estamos centrados en negociar la posibilidad de obtener beneficios por su explotación en eventos lúdicos y deportivos, que es algo que ahora no tenemos. Y del proceso concursal, como he apuntado cada vez que me han preguntado, todo va perfectamente y el juez nos ha transmitido total tranquilidad. Estamos a la espera sabiendo que hemos cumplido con todo lo que debíamos hacer.
¿En qué ha cambiado en Miguel Ángel Ramírez en todo este tiempo? ¿Nota la erosión del cargo?
Sigo siendo el mismo en casi todo, aunque la experiencia te hace mejorar en muchas cosas. Pero el modelo de gestión no ha cambiado: ha costado una barbaridad llegar hasta aquí, con riesgo de desaparición de por medio, y no vamos a cambiar. Esa política de compromiso con nuestros socios para devolver a la Unión Deportiva al lugar que merece no sólo se demuestra en fichar o traspasar. También en llevar una administración seria, rigurosa y profesional, comprometida con todo lo que significa este escudo para Gran Canaria y el Archipiélago.
Se ha ceñido a aspectos públicos. ¿Y en su vida privada? ¿Hay un Miguel Ángel Ramírez antes y después de entrar en el club?
Lo que sí ha cambiado un poco es que ahora estoy el doble de ocupado de antes. Pero lo hago con cariño y por convicción. Este club me ha costado dinero y mucho tiempo aunque no presumo de ello. Entré sabiendo a lo que me exponía y, pasados tres años, no me arrepiento de haber dado ese paso.
¿Se siente querido por la afición?
Muchísimo. Por la calle, por el estadio, cuando viajo... Eso compensa muchísimo todo el trabajo que he desarrollado junto a la gente del club, que conforma una auténtica familia. A ellos también deben dirigirse todos los reconocimientos. El Consejo en general y gente como Nicolás Ortega, Inmaculada Íñigo o Patricio Viñayo, con los que trato a diario en la parcela institucional, y Juanito y Vidales, hombres de club y que se están dejando todo en hacer la plantilla.
Juanito sigue siendo la bandera de su proyecto pese a las heridas de guerra.
Y lo seguirá siendo. Juanito ha sabido ganar y ha sabido perder. Cuando decidió dejar el banquillo, a los diez minutos ya estaba hablando con Juan Manuel Rodríguez. Eso demuestra que siempre antepuso la entidad a su persona. Muchos en su lugar, con el cargo que ostenta, se han lucrado. Juanito me regatea cada euro y en todas las operaciones que hace respeta de manera sagrada el presupuesto. Mientras esté aquí, él seguirá. Le quedan dos años de contrato y creo que, con el prestigio que ha ganado, luego se irá. Este año ya rechazó una oferta para entrenar con la que podía haber ganado el doble.
Hable de la temporada que viene, la cuarta en su hoja de servicios. ¿Hay motivos para ilusionarse tras dos años convulsos en Segunda?
Vivimos un presente a todos los niveles que invita a la ilusión. Estamos conformando una plantilla joven y con ganas de hacer las cosas bien. Paso a paso, sin pensar a largo plazo. No vamos a renunciar a nada. Y con los Márquez, Adrián, Santamaría, los gemelos Suárez, David García y los que vengan no pondré límites.
-Juan Manuel Rodríguez. ¿Habrá, por fin, estabilidad en el banquillo?
-Eso queremos. Mejoramos su contrato y queremos que siga triunfando. Juan Manuel realizó un magnífico trabajo y esperamos que siga igual.
Con el entusiasmo que transmite, hay presidente para muchos años más...
Mi dedicación nunca ha bajado. Y seguiré igual. Luchando y trabajando por y para el club.
Fuente: As.com