Ensayo de la despedida
Publicado: Mar Jul 29, 2008 1:08 am
Ensayo de la despedida
28-07-2008
Los jugadores de la UD desplazados a La Palma disfrutaron de un día libre que no entraba en sus previsiones. Las partidas de cartas y la piscina relevaron al balón y las carreras.
PABLO CHECA - ENVIADO ESPECIAL/BREÑA BAJA-LA PALMA
Eran las 8.30 horas y toda transcurría con normalidad. Suena el despertador: comienza un nuevo día y hay que desayunar. Hasta ahí todo normal. Los jugadores de Las Palmas se desperezan y abandonan sus habitaciones rumbo al comedor. No son ni las 9.00 y el equipo se encuentra ya ante la leche y el café.
Todos contaban ayer con que les que esperaba una nueva sesión de trabajo en la playa de Bajamar, a la entrada de Santa Cruz de La Palma. Por la tarde tendrían tiempo libre hasta las 21.00 horas, momento en que da comienzo la cena, pero de repente le llega un papel a Marcos Márquez, primer capitán del equipo, cuyo contenido ha de leer en voz alta. La explosión de júbilo fue inmediata: ¡día libre para todos!
No había pasado ni media hora desde el siempre indeseado abandono de las sábanas y ya se había dado por finalizado el trabajo del penúltimo día de trabajo en el stage de La Palma. El entrenador, Juan Manuel Rodríguez, justifica así su decisión: "Hemos jugado partidos sábado y domingo, y quizás podíamos haber tenido más intervalo en medio, pero al no ser posible se cargan mucho más los jugadores. Es por ello que hoy [por ayer] hemos tomado el día libre, precisamente para que no ocurra ninguna situación que nos deteriore el programa de trabajo que tenemos planificado".
Cambiar la rutina.
Si hay algo que agradece un deportista profesional durante la fase de pretemporada es precisamente un cambio en la rutina de actuación diaria. La carga de trabajo se hace muy pesada, pero más todavía lo son las ganas de hacer cosas diferentes a las habituales. Y ayer las opciones eran muchas. Por un lado, Samuel y David García, entre otros, participaban en una animada partida de cartas en la cafetería del Parador de La Palma, mientras que otros, como Pindado o Saúl, demostraban sus dotes como jugadores de pádel. Cobas, por su parte, iba y venía proponiendo apuestas entre sus compañeros.
Hubo un nuevo toque de queda a las 13.30 para ir a almorzar a un restaurante cercano al lugar de concentración, y dos horas más tarde ya estaban de nuevo los futbolistas en su coqueto cuartel general. Algunos, como Darino, apostaron por una reparadora siesta, mientras que otros, como López Ramos, intentaban sin éxito darse un buen baño. "Parece que estamos en Vitoria", acertó a decir el jerezano. La piscina fue punto de encuentro durante la tarde de Dani López, Saúl o Juanpa (buena iniciativa la suya de llevarse un libro), donde tampoco se libraron del chapuzón José Merino (delegado) y Diosdado Ríos (médico), vilmente arrojados al agua por los futbolistas.
Esta despedida por sorpresa se complementará con las carreras de hoy en el aeropuerto viejo de La Palma. A las 17.00 horas despega de nuevo el avión de vuelta a Gran Canaria. Será la despedida de la isla bonita. Pero sólo hasta el año que viene.
laprovincia.es
28-07-2008
Los jugadores de la UD desplazados a La Palma disfrutaron de un día libre que no entraba en sus previsiones. Las partidas de cartas y la piscina relevaron al balón y las carreras.
PABLO CHECA - ENVIADO ESPECIAL/BREÑA BAJA-LA PALMA
Eran las 8.30 horas y toda transcurría con normalidad. Suena el despertador: comienza un nuevo día y hay que desayunar. Hasta ahí todo normal. Los jugadores de Las Palmas se desperezan y abandonan sus habitaciones rumbo al comedor. No son ni las 9.00 y el equipo se encuentra ya ante la leche y el café.
Todos contaban ayer con que les que esperaba una nueva sesión de trabajo en la playa de Bajamar, a la entrada de Santa Cruz de La Palma. Por la tarde tendrían tiempo libre hasta las 21.00 horas, momento en que da comienzo la cena, pero de repente le llega un papel a Marcos Márquez, primer capitán del equipo, cuyo contenido ha de leer en voz alta. La explosión de júbilo fue inmediata: ¡día libre para todos!
No había pasado ni media hora desde el siempre indeseado abandono de las sábanas y ya se había dado por finalizado el trabajo del penúltimo día de trabajo en el stage de La Palma. El entrenador, Juan Manuel Rodríguez, justifica así su decisión: "Hemos jugado partidos sábado y domingo, y quizás podíamos haber tenido más intervalo en medio, pero al no ser posible se cargan mucho más los jugadores. Es por ello que hoy [por ayer] hemos tomado el día libre, precisamente para que no ocurra ninguna situación que nos deteriore el programa de trabajo que tenemos planificado".
Cambiar la rutina.
Si hay algo que agradece un deportista profesional durante la fase de pretemporada es precisamente un cambio en la rutina de actuación diaria. La carga de trabajo se hace muy pesada, pero más todavía lo son las ganas de hacer cosas diferentes a las habituales. Y ayer las opciones eran muchas. Por un lado, Samuel y David García, entre otros, participaban en una animada partida de cartas en la cafetería del Parador de La Palma, mientras que otros, como Pindado o Saúl, demostraban sus dotes como jugadores de pádel. Cobas, por su parte, iba y venía proponiendo apuestas entre sus compañeros.
Hubo un nuevo toque de queda a las 13.30 para ir a almorzar a un restaurante cercano al lugar de concentración, y dos horas más tarde ya estaban de nuevo los futbolistas en su coqueto cuartel general. Algunos, como Darino, apostaron por una reparadora siesta, mientras que otros, como López Ramos, intentaban sin éxito darse un buen baño. "Parece que estamos en Vitoria", acertó a decir el jerezano. La piscina fue punto de encuentro durante la tarde de Dani López, Saúl o Juanpa (buena iniciativa la suya de llevarse un libro), donde tampoco se libraron del chapuzón José Merino (delegado) y Diosdado Ríos (médico), vilmente arrojados al agua por los futbolistas.
Esta despedida por sorpresa se complementará con las carreras de hoy en el aeropuerto viejo de La Palma. A las 17.00 horas despega de nuevo el avión de vuelta a Gran Canaria. Será la despedida de la isla bonita. Pero sólo hasta el año que viene.
laprovincia.es