Entrevista a Jorge Larena en el C7
Publicado: Mié Oct 15, 2008 12:14 pm
"Ojalá siempre juegue mal y el equipo gane"
Abanderado del nuevo proyecto, el grancanario probó la hiel frente al Sevilla Atlético. Sustituido tras padecer la impaciencia de una afición que le venera, acepta las críticas como método de superación personal.
— ¿Cómo encaja su relevo al descanso ante el Sevilla Atlético?
— Es una situación diferente para mí. El otro día los pases no me salieron bien, hice un partido malo y me cambiaron. En cuanto a actitud y ganas no pueden reprochar nada ni a mí ni al equipo hasta ahora y espero que nunca lo hagan.
— Reconocerá que tuvo un mal día...
— Por encima de las actuaciones individuales, lo más importante es que el equipo ganó. Yo soy el primer crítico conmigo mismo, el primero que se fue triste el otro día del estadio. Pero estoy muy contento con el triunfo, ojalá yo siempre juegue mal y el equipo gane. Sé que yo puedo aportar muchas más cosas. En el plano defensivo estoy mejorando mucho, estoy corriendo bastante; y en plano ofensivo estoy contento con lo que he hecho hasta el último partido.
— ¿Es de los jugadores a los que los malos partidos les produce insomnio?
— Cuando empiezan los entrenamientos te empiezas a olvidar de todo, pero sí que es verdad que en el fin de semana le das vueltas a lo que has hecho. Quizás otro pasa, pero yo sí pienso mucho y soy crítico cuando las cosas no salen bien. Para mí no es normal fallar dos o tres pases fáciles, porque al fin y al cabo el equipo es el que sale perjudicado. Fue un partido malo y le puede pasar a cualquiera, los compañeros y el cuerpo técnico confían en mí.
— ¿Entiendes que la grada tenga tan poca paciencia con usted?
— La gente es libre de opinar. Me siento querido por la afición y eso es lo importante. Es verdad que el otro día hubo pitos hacia a mí, pero es normal cuando fallas varios pases seguidos. Eso no quiere decir que la gente no me quiera. La afición de Las Palmas es la mejor, siempre nos ayuda, y aunque a nadie le gusta que le piten, la entiendo. Lo daré siempre todo a muerte por esta camiseta, eso nadie lo puede dudar. Me gusta que me exijan en el campo, porque eso significa que esperan mucho de mí porque saben que lo puedo dar. Cuando eso no suceda me preocuparé.
— ¿Nota una carga extra de responsabilidad en usted?
— Aquí todos somos importantes, desde Roberto hasta Márquez. Estoy convencido de que puedo aportar muchas más cosas al equipo, pero estoy trabajando al máximo para que me salgan todas las cosas que esperan de mí.
— ¿Pesa mucho el recuerdo de la primera etapa de Jorge en Las Palmas?
— No. Sé que la gente tiene ese recuerdo, pero mi manera de juego ha cambiado. No soy tan ofensivo, me quedo un poco más atrás. Ahora soy más asistente que goleador. He cambiado como futbolista, pero tengo mis virtudes y las tengo que explotar. La gente debe de tener paciencia porque sé que lo voy a hacer.
— Una máxima del fútbol reza que los jugadores de calidad no deberían correr.
— En mi antigua etapa corría más bien poco y por eso quizás a veces tenía tanta frescura para llegar al ataque. Pero el fútbol ha cambiado y ahora se requiere un mayor sacrificio que yo entiendo que es necesario.
— Rodríguez ha demostrado su fe en usted. ¿Qué le ha dicho?
— No hemos hablado tras el partido, pero de su trato no me puedo quejar. Apostó mucho por mi fichaje y tengo que darle las gracias porque ha confiado en mí. Llevo siete partidos seguidos jugando, pero también me exige mucho porque sabe lo que puedo dar, porque aún tengo mucho margen de mejora.
— ¿Entendería pasar ahora a ver los partidos desde el banquillo?
— No me veo suplente por ahora, aunque está claro que puede pasar porque el entrenador es libre para decidir. El otro día me quitó en el descanso porque no me veía bien o quería un cambio en el equipo y salió perfecto, que era lo mejor que podía pasar. Yo entreno para ser titular, si me tocase estar en el banquillo lo asumiría y seguiría trabajando al máximo para jugar.
— ¿Qué valor tiene para el equipo el último triunfo?
— Esta victoria nos ha dado tranquilidad, no sólo al equipo sino al entorno, pues se había generado impaciencia. Somos conscientes de que se ha generado mucha ilusión. Es importante estar en la zona media para cuándo se rompa la clasificación estemos con el grupo de arriba.
— Ahora toca visitar al Xerez de Momo y Aythami. ¿Se logrará el primer triunfo visitante en Chapín?
— Vamos con la intención de ganar, se ha demostrado que este equipo no sabe especular. Tenemos que tener el balón, porque sin él sufrimos mucho, y jugar al ataque como sabemos. El Xerez ha comenzado bien la liga y tiene jugadores de mucha calidad como Momo y Aythami. Nos lo pondrán muy difícil.
Abanderado del nuevo proyecto, el grancanario probó la hiel frente al Sevilla Atlético. Sustituido tras padecer la impaciencia de una afición que le venera, acepta las críticas como método de superación personal.
— ¿Cómo encaja su relevo al descanso ante el Sevilla Atlético?
— Es una situación diferente para mí. El otro día los pases no me salieron bien, hice un partido malo y me cambiaron. En cuanto a actitud y ganas no pueden reprochar nada ni a mí ni al equipo hasta ahora y espero que nunca lo hagan.
— Reconocerá que tuvo un mal día...
— Por encima de las actuaciones individuales, lo más importante es que el equipo ganó. Yo soy el primer crítico conmigo mismo, el primero que se fue triste el otro día del estadio. Pero estoy muy contento con el triunfo, ojalá yo siempre juegue mal y el equipo gane. Sé que yo puedo aportar muchas más cosas. En el plano defensivo estoy mejorando mucho, estoy corriendo bastante; y en plano ofensivo estoy contento con lo que he hecho hasta el último partido.
— ¿Es de los jugadores a los que los malos partidos les produce insomnio?
— Cuando empiezan los entrenamientos te empiezas a olvidar de todo, pero sí que es verdad que en el fin de semana le das vueltas a lo que has hecho. Quizás otro pasa, pero yo sí pienso mucho y soy crítico cuando las cosas no salen bien. Para mí no es normal fallar dos o tres pases fáciles, porque al fin y al cabo el equipo es el que sale perjudicado. Fue un partido malo y le puede pasar a cualquiera, los compañeros y el cuerpo técnico confían en mí.
— ¿Entiendes que la grada tenga tan poca paciencia con usted?
— La gente es libre de opinar. Me siento querido por la afición y eso es lo importante. Es verdad que el otro día hubo pitos hacia a mí, pero es normal cuando fallas varios pases seguidos. Eso no quiere decir que la gente no me quiera. La afición de Las Palmas es la mejor, siempre nos ayuda, y aunque a nadie le gusta que le piten, la entiendo. Lo daré siempre todo a muerte por esta camiseta, eso nadie lo puede dudar. Me gusta que me exijan en el campo, porque eso significa que esperan mucho de mí porque saben que lo puedo dar. Cuando eso no suceda me preocuparé.
— ¿Nota una carga extra de responsabilidad en usted?
— Aquí todos somos importantes, desde Roberto hasta Márquez. Estoy convencido de que puedo aportar muchas más cosas al equipo, pero estoy trabajando al máximo para que me salgan todas las cosas que esperan de mí.
— ¿Pesa mucho el recuerdo de la primera etapa de Jorge en Las Palmas?
— No. Sé que la gente tiene ese recuerdo, pero mi manera de juego ha cambiado. No soy tan ofensivo, me quedo un poco más atrás. Ahora soy más asistente que goleador. He cambiado como futbolista, pero tengo mis virtudes y las tengo que explotar. La gente debe de tener paciencia porque sé que lo voy a hacer.
— Una máxima del fútbol reza que los jugadores de calidad no deberían correr.
— En mi antigua etapa corría más bien poco y por eso quizás a veces tenía tanta frescura para llegar al ataque. Pero el fútbol ha cambiado y ahora se requiere un mayor sacrificio que yo entiendo que es necesario.
— Rodríguez ha demostrado su fe en usted. ¿Qué le ha dicho?
— No hemos hablado tras el partido, pero de su trato no me puedo quejar. Apostó mucho por mi fichaje y tengo que darle las gracias porque ha confiado en mí. Llevo siete partidos seguidos jugando, pero también me exige mucho porque sabe lo que puedo dar, porque aún tengo mucho margen de mejora.
— ¿Entendería pasar ahora a ver los partidos desde el banquillo?
— No me veo suplente por ahora, aunque está claro que puede pasar porque el entrenador es libre para decidir. El otro día me quitó en el descanso porque no me veía bien o quería un cambio en el equipo y salió perfecto, que era lo mejor que podía pasar. Yo entreno para ser titular, si me tocase estar en el banquillo lo asumiría y seguiría trabajando al máximo para jugar.
— ¿Qué valor tiene para el equipo el último triunfo?
— Esta victoria nos ha dado tranquilidad, no sólo al equipo sino al entorno, pues se había generado impaciencia. Somos conscientes de que se ha generado mucha ilusión. Es importante estar en la zona media para cuándo se rompa la clasificación estemos con el grupo de arriba.
— Ahora toca visitar al Xerez de Momo y Aythami. ¿Se logrará el primer triunfo visitante en Chapín?
— Vamos con la intención de ganar, se ha demostrado que este equipo no sabe especular. Tenemos que tener el balón, porque sin él sufrimos mucho, y jugar al ataque como sabemos. El Xerez ha comenzado bien la liga y tiene jugadores de mucha calidad como Momo y Aythami. Nos lo pondrán muy difícil.