LA MIRADA DE ANDERSSON / Desmontando a Manolo Torres
Publicado: Mar May 12, 2009 10:10 am
LA MIRADA DE ANDERSSON / EL EX DIRECTOR DE FÚTBOL DE LA UD LAS PALMAS, DE NUEVO PROTAGONISTA
DESMONTANDO A MANOLO TORRES
MARTÍN ALONSO. Las Palmas de Gran Canaria
La noche del 20 de enero de 2003, un lunes, redacté una noticia que cerraba uno de los periodos más nefastos de la historia de la Unión Deportiva Las Palmas: la destitución de Manolo Torres como director de fútbol del club amarillo, tras seis absurdos y disparatados meses en los que parte de la elegancia y distinción de la entidad se fueron por el retrete por las decisiones, por los modales y por el revanchismo del personaje en cuestión.
Llegó Manolo Torres a la UD Las Palmas en 2002, justo tras el último descenso de Primera a Segunda división y bajo la protección y amparo de Gonzalo Angulo, por aquel entonces consejero de Deportes del Cabildo de Gran Canaria y jerarca encargado de teledirigir, en clave política, un proyecto de salvación para la entidad que, al final, sólo contribuyó en tirar una palada más de tierra sobre un club moribundo.
Pensé, aquel 20 de enero de 2003, que por fortuna no tendría que volver a vincular el nombre de Manolo Torres con el de la UD Las Palmas. Pensé que, con el tiempo, su sombra sólo sería un mal recuerdo, una pesadilla que convulsionó al club y que lo llevó a una situación crítica: a un cisma entre la entidad y la afición que aún no se ha resuelto del todo.
Ahora, seis años después, vuelvo a escribir de Manolo Torres. Y de nuevo ligo su triste figura con la de la Unión Deportiva porque el pasado viernes, en una entrevista publicada en el diario As, el lumbrera que el año pasado casi baja al Vecindario a Tercera división no dudó en afirmar, entre otras cosas, que “mi proyecto llevaría a Las Palmas a Primera”.
Lo grave, realmente, no es la creencia personal del propio Manolo Torres en su capacidad para llevar a la UD Las Palmas a Primera. No, es peor aún que haya gente que se lo crea o que sólo recuerde, de su paso por la entidad de Pío XII, el quinto puesto del equipo a final de temporada. Como también es pésima, pero no sorprendente, la capacidad de asomarse, para enseñar la patita, que tienen ciertos individuos como él cuando la situación, en un lugar concreto [en este caso la Unión Deportiva], no es boyante.
Cuando aparece Manolo Torres, cuando sucede ese fenómeno paranormal entorno a la UD Las Palmas, siempre me planteo la misma duda: ¿brota primero el personaje y salpica luego la mierda o, por el contrario, florece antes la porquería y, como una mosca cojonera, se exhibe después el sujeto?
Nefasta gestión
Pero Manolo Torres, como cualquier otro cuentista, no aguanta la prueba del algodón y desmontar sus tesis o teorías se presenta como un ejercicio fácil y hasta saludable. Porque hay que estar muy desmemoriado, o hay que ser muy atrevido, o hay que ser un iluminado, o hay que ser muy tonto para, tras ocupar un cargo de relevancia en la UD Las Palmas, retar a la información que cobija una hemeroteca.
Se vanagloria siempre Manolo Torres de la plantilla que, como director de fútbol, confeccionó en la temporada 2002/03. En aquel equipo, por el trabajo de otros, ya figuraban en nómina la amarilla futbolistas como Orlando Quintana, Ángel López [disputó media campaña con la UD Las Palmas antes de ser traspasado, en invierno, al Celta], Javi Martel, Álex, Alvaro, Baiano [los brasileños permanecieron en el club tras ser convencidos por Tonono (director de captación y formación desde 2002)], Carmelo, Pedro Vega, Rubén Castro y Orlando Suárez.
A esos nombres se unieron 17 fichajes. De la mano de Tonono se incorporaron a la UD Las Palmas los andorranos Marc Bernaus e Ildefonso Lima, el portugués Diogo, el camerunés Alain N’Kong, y los baleares Silvano y Mairata. De esos seis refuerzos, sólo los dos primeros entraron habitualmente en las alineaciones del conjunto grancanario.
Bajo la recomendación de Manolo Torres, la UD Las Palmas contrató a nueve futbolistas más. Llegaron el portero danés Bo Andersen, el central sueco Eddier Frejd [de profesión, animador socio-cultural en su país], los argentinos Maceratesi, Reggi y Trotta [incorporado en invierno], el centrocampista Alberto Monteagudo, el delantero noruego Lindbaek y los asturianos Ramón y Hevia [cuando Torres critica los afectos de Ramírez hacia ciertos jugadores, ¿recuerda por qué fichó él a Hevia?].
Tres refuerzos, habituales en el once
De los nueve jugadores que reclutó directamente Torres [Mario Cotelo y Tomás Hervás llegaron tras su destitución y bajo la recomendación del propio Josu Uribe], sólo Reggi [autor de 11 goles] y Monteagudo fueron titulares indiscutibles durante toda la temporada, mientras que Bo Andersen [jugó 23 de las 42 jornadas] se repartió los minutos en la portería con Orlando Quintana y Trotta participó en 18 encuentros. Maceratesi sólo jugó nueve partidos, Frejd disputó cuatro, Lindabek no llegó a debutar [aunque un año después regresó al club], al igual que Ramón y Hevia, que tenían licencia federativa con Las Palmas Atlético.
En el último partido que jugó la UD Las Palmas con Manolo Torres como director de fútbol, el 18 de enero de 2003 ante el Numancia [finalizó con empate a cero en el Estadio Insular] sólo participaron con el equipo amarillo tres futbolistas contratados por él: Bo Andersen, Monteagudo y Reggi. Aquel día también jugaron Álex, Alvaro, José Antonio, Bernaus, Baiano, N’Kong, Carmelo, Ángel Sánchez, Rubén Castro, David y Pedro Vega.
Tras el empate contra el Numancia [jornada 19], justo una semana después de salir goleada en La Condomina ante el Real Murcia de David Vidal (6-1), la UD Las Palmas ocupaba la duodécima posición en la tabla de Segunda división, con 24 puntos sumados y con tan sólo tres de ventaja sobre el Getafe [primer conjunto metido en zona de descenso a Segunda B]. Después de la destitución de Manolo Torres, en las 23 fechas restantes del campeonato, la Unión Deportiva ganó 40 puntos más, que le sirvieron para cerrar la campaña en la quinta posición.
Dimisión de Tino Luis
Tras la frialdad de las estadísticas y los números, hay más detalles que subrayan y manifiestan la inoperancia de Manolo Torres como director de fútbol de la Unión Deportiva. La imposición en la alineación de Las Palmas Atlético de Ramón y de Hevia, en la primera jornada de liga en Tercera división, provocó la dimisión de Tino Luis, entrenador en aquel momento del filial amarillo. Esa jugada sacudió a toda la cantera y generó una crisis considerable en la casa amarilla. Esa misma semana dimitieron más de 20 técnicos y Heriberto Álamo, persona nombrada pocas semanas antes coordinador de la cadena de filiales.
Antes de ser destituido, Manolo Torres se enfrentó públicamente a futbolistas como Orlando Suárez [al que llegó a expedientar y a apartar de la plantilla] y a Álex Castro. E incluso, en una entrevista a La Provincia / Diario de Las Palmas, llegó a calificar a algunas peñas de aficionados [en referencia a Ultra Naciente] como “forajidos que destrozan cada sábado los asientos del estadio y cobran por ofender”.
Tampoco habría que olvidar que esa temporada, en la eliminatoria de Copa del Rey ante el Getafe, la UD Las Palmas incurrió en una alineación indebida, que no llegó a ser denunciada porque el conjunto azulón había ganado el partido (2-1). Ni la indecorosa salida de la entidad de futbolistas como Paqui o Sarasua o los denigrantes despidos de históricos como Ernesto Aparicio [al final se quedó en amago por ahorrar costes] o Manolo López, todos con el sello de Manolo Torres.
Entonces, ¿en serio alguien cree que Manolo Torres tiene la fórmula? No, por favor. Más bromas pesadas o más gadgets, no. La Unión Deportiva Las Palmas es algo serio y se merece una dosis enorme de dignidad.
http://www.canariasahora.es/noticia/71685/.