¿Y si Márquez falla?
Publicado: Lun Jun 29, 2009 3:17 pm
El ariete sevillano anotó el 45,6% de los goles del equipo amarillo durante la recién finalizada temporada, pero de cara al próximo proyecto los servicios técnicos de la UD han de esmerarse en encontrarle un repuesto.
Una señal de alarma se detecta en el balance general que ofrecen los números individuales de la UD Las Palmas. La soledad del ariete Márquez es incuestionable. Él firma el 45,6 % de los tantos del equipo en el transcurso de la temporada recién finalizada. No se trata de un delantero estilista, ni siquiera nos encontramos ante un jugador legendario de entre los tantos ilustres nombres que han defendido la camiseta amarilla. Pero su arrojo y perseverancia le convierten en la referencia actual, indiscutible pieza para diseñar el nuevo proyecto.
Márquez ha sido fiel a su estilo. Anotó 21 tantos, cifra igual que en 2007 le sirvió para acabar como máximo realizador de Segunda. Ofreció un promedio de un gol cada 171,3 minutos, cerca del de la temporada pasada (1 tanto cada 170,1 minutos) y próximo también al del ejercicio del mencionado pichichi (1 gol cada 153,3 minutos). Ha sido, sin duda, el hombre más regular aun cuando tuvo sequías en juego de 587 minutos (entre las jornadas 29 a la 36) y de 509 minutos (de la 18 a la 23). Y, como en los tres años precedentes, es la mejor referencia de ataque del club amarillo.
Pero, tras la venta de Colunga al Recreativo, Márquez no tiene recambio o complemento. Es un hecho llamativo y con previsibles consecuencias de riesgo. Óscar Arias, el nuevo director deportivo, ha de esmerarse en encontrar en el mercado actual un futbolista que pueda secundarle en las redes adversarias porque la aportación ofrecida por los compañeros de Márquez [comprobar datos incluidos en esta misma página] es baja o deficiente, sin garantías para ambiciosas aspiraciones clasificatorias.
Los otros dos teóricos arietes no respondieron a lo esperado. Saúl Berjón, en su primer año en la Liga Profesional, se expresó con excesiva frialdad, marcando bellos pero escasos goles. Fue un jugador inestable, sin la contundencia de su primo y tampoco acabó por rentabilizar sus oportunidades como titular. Rondón, por su parte, está aún a años luz del ritmo y experiencia que requiere la Liga española.
Los números defensivos de la UD Las Palmas han estado a la altura (incluso mejor durante gran parte de la Liga) que los del CD Tenerife. Pero sus hombres de vanguardia no han tenido la contundencia de los blanquiazules, con independencia de que un total de 22 lanzamientos amarillos encontraron la carpintería de las porterías contrarias. Un dato elevado que invita a la búsqueda de la precisión o del acierto entre los realizadores.
Otro hecho que ilustra esta falta de intensidad lo ha manifestado Pablo Sánchez: Uno de los jugadores más técnicos del equipo ha ofrecido más eficacia en los remates de cabeza que con los pies. La imagen de sus ocasiones malogradas inunda la memoria de la temporada.
Márquez iniciará la próxima Liga con 32 años de edad. No dudamos que pondrá en el terreno de juego su entusiasmo juvenil, la brega y el instinto. Pero si la UD Las Palmas quiere volver a estar entre los viajeros que ocupen los vagones de cabeza de la clasificación ha de tener a mano todas las piezas del puzle. Incluso las de repuesto.
laprovincia.es
Una señal de alarma se detecta en el balance general que ofrecen los números individuales de la UD Las Palmas. La soledad del ariete Márquez es incuestionable. Él firma el 45,6 % de los tantos del equipo en el transcurso de la temporada recién finalizada. No se trata de un delantero estilista, ni siquiera nos encontramos ante un jugador legendario de entre los tantos ilustres nombres que han defendido la camiseta amarilla. Pero su arrojo y perseverancia le convierten en la referencia actual, indiscutible pieza para diseñar el nuevo proyecto.
Márquez ha sido fiel a su estilo. Anotó 21 tantos, cifra igual que en 2007 le sirvió para acabar como máximo realizador de Segunda. Ofreció un promedio de un gol cada 171,3 minutos, cerca del de la temporada pasada (1 tanto cada 170,1 minutos) y próximo también al del ejercicio del mencionado pichichi (1 gol cada 153,3 minutos). Ha sido, sin duda, el hombre más regular aun cuando tuvo sequías en juego de 587 minutos (entre las jornadas 29 a la 36) y de 509 minutos (de la 18 a la 23). Y, como en los tres años precedentes, es la mejor referencia de ataque del club amarillo.
Pero, tras la venta de Colunga al Recreativo, Márquez no tiene recambio o complemento. Es un hecho llamativo y con previsibles consecuencias de riesgo. Óscar Arias, el nuevo director deportivo, ha de esmerarse en encontrar en el mercado actual un futbolista que pueda secundarle en las redes adversarias porque la aportación ofrecida por los compañeros de Márquez [comprobar datos incluidos en esta misma página] es baja o deficiente, sin garantías para ambiciosas aspiraciones clasificatorias.
Los otros dos teóricos arietes no respondieron a lo esperado. Saúl Berjón, en su primer año en la Liga Profesional, se expresó con excesiva frialdad, marcando bellos pero escasos goles. Fue un jugador inestable, sin la contundencia de su primo y tampoco acabó por rentabilizar sus oportunidades como titular. Rondón, por su parte, está aún a años luz del ritmo y experiencia que requiere la Liga española.
Los números defensivos de la UD Las Palmas han estado a la altura (incluso mejor durante gran parte de la Liga) que los del CD Tenerife. Pero sus hombres de vanguardia no han tenido la contundencia de los blanquiazules, con independencia de que un total de 22 lanzamientos amarillos encontraron la carpintería de las porterías contrarias. Un dato elevado que invita a la búsqueda de la precisión o del acierto entre los realizadores.
Otro hecho que ilustra esta falta de intensidad lo ha manifestado Pablo Sánchez: Uno de los jugadores más técnicos del equipo ha ofrecido más eficacia en los remates de cabeza que con los pies. La imagen de sus ocasiones malogradas inunda la memoria de la temporada.
Márquez iniciará la próxima Liga con 32 años de edad. No dudamos que pondrá en el terreno de juego su entusiasmo juvenil, la brega y el instinto. Pero si la UD Las Palmas quiere volver a estar entre los viajeros que ocupen los vagones de cabeza de la clasificación ha de tener a mano todas las piezas del puzle. Incluso las de repuesto.
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