[Tribuna Libre] Niños y hombres (por Paco Sánchez)
Publicado: Jue Ago 27, 2009 2:27 am
- TRIBUNA LIBRE / SAÚL Y SANTAMARÍA PERTURBAN LA PRETEMPORADA DE LA UD LAS PALMAS
Niños y hombres
PACO SÁNCHEZ*. Las Palmas de Gran Canaria
“No mandes a un niño a hacer el trabajo de un hombre”. Esta frase se la he oído, siempre en la ficción, a los mejores estrategas. Desde Custer a Patton. Hasta a Cíclope, líder de los X-Men, que no es un hombre sino un superhombre, así que más razón tiene. Mira que repiten la frase, y cuando la cosa va de fútbol se nos olvida siempre.
Saúl Berjón y Roberto Santamaría fueron toda la pasada temporada niños muy niños que tenían que hacer trabajo de hombres muy hombres. Uno, el guardameta, lo hizo muy bien. Otro, el delantero, regular tirando a mal. Pero nosotros, espectadores rasos y profesionales de lo de escribir de fútbol, que aquí no se libra nadie, sólo veíamos a esos atletas que, con el uniforme amarillo y el escudo cerca del corazón, saltaban al campo a defender el color amarillo. Ni niños, ni hombres, ni gaitas: héroes directamente es lo que veíamos. Y decidíamos ignorar que nuestros prohombres superaban por muy poco la veintena de años. Y que, probablemente, el salón de sus casas está mucho mejor amueblado que sus cabezas.
No supieron, ni uno ni el otro, crecer al ritmo que su profesión exige. No quisieron saber algo que todo trabajador de los de ocho o más horas al día tiene bien clarito: que los contratos se firman para que las dos partes cumplan. Sí. Las dos. Tal vez si alguno de sus representantes, asesores, amigos de nuevo cuño y demás ministros de la orden tercera que les rodean les hubieran explicado que se juega dentro del campo, pero que fuera hay que tener los cigotos en su sitio y ser consecuente, no les pasarían estas cosas. Pero tampoco seamos tan crueles con ellos. Que aún son niños, hombre. A lo mejor hasta creen en las hadas. O peor, a lo mejor creen que la Unión Deportiva Las Palmas va a dejar que se vayan gratis. Qué inocente es la infancia. Que Villa sigue en el Valencia, por Dios.
Son niños, sí, pero con pistolas. La popularidad les da unas pistolas cargadas de tinta que escribe y cuenta (escribimos y contamos) los berrinches, dignos de un par de malcriados, que se han cogido las criaturas, y que disparan haciendo daño a todo el mundo: a los aficionados, al cuerpo técnico, al vestuario, a las arcas de club y, sobre todo, a ellos mismos. Porque, por muy niños que sean, tendrán que asumir las consecuencias de sus actos. Papá Presidente no está contento y, como buen padre, magnífico en el caso que nos ocupa, va a mandarlos a la cama sin ficha federativa si no se portan bien. Y un año sin jugar y el olvido es todo la misma cosa para un futbolista. Y a mí me parece estupendo. Para que aprendan, por ser malos chicos. Tampoco hay que ser inhumanos: a Saúl le curarán la pupita en la mano y esperarán que Santamaría deje de estar triste. Pero hay que portarse mejor y no enfadarse o echarse a llorar cuando las cosas no salen como el nene quiere. En este mundillo (qué leches, en este mundo) hay que ser más hombre y menos niño. No hay que olvidar que los hay que con menos edad sufren más presión y se acaban convirtiendo en capitanes del Real Madrid, o levantando Copas de Europa y siendo elegidos mejores jugadores del Mundo con el Fútbol Club Barcelona. Esos son los que maduran a tiempo. Los que no, tendrán que crecer en la grada.
* Redactor de Deportes de la Televisión Canaria
http://www.canariasahora.es/noticia/83491/