Sólo resta un partido para que concluya la primera vuelta. La mejoría de la Unión Deportiva es palpable y permite soñar con la permanencia. Han sido varios los factores que han propiciado la escalada del equipo amarillo en la tabla clasificatoria, un paso gigante desde el pesimismo al entusiasmo generalizado por estar cerca de salir del fango.
La plantilla insular es consciente de que aún no se ha hecho nada. Sellar la permanencia en la categoría seguirá siendo una empresa ardua en la que se tendrá que emplear el máximo esfuerzo. Sin embargo, nadie discute que la actual, es la línea a seguir. Las siguientes pueden ser algunas de las claves de la satisfactoria progresión de Las Palmas.
• Cambio en el banquillo
Las estadísticas cantan. La Unión Deportiva, en 10 jornadas con Juan Manuel Rodríguez como entrenador, ha triplicado la cantidad de puntos que sumó con Juanito en el mismo número de partidos. Las Palmas, con el técnico actual, ha acumulado 15 puntos, mientras que con el preparador tinerfeño sólo reunió cinco puntos en su casillero. El relevo en el banquillo, con los guarismos en la mano, está más que justificado.
• Patrón definido
Más cerebro que músculo. Desde la llegada de Rodríguez, los amarillos dan un mejor trato al balón, renunciando al abuso del patadón. El portero tiene la orden, cuando no es necesario, de iniciar el juego desde la defensa. Los centrocampistas asumen galones y las alas se han convertido en armas fiables a la hora de crear jugadas de peligro.
• Solidez defensiva
Las Palmas ha pasado de ser un equipo endeble en labores defensivas a ser un bloque sólido y casi impermeable. Una de las claves de la mejoría amarilla es la capacidad de no encajar tantos tan fácilmente como al comienzo del curso. Hacía dos temporadas -la del ascenso- que los insulares no dejaban su portería a cero durante tres jornadas consecutivas. Después del partido ante el Xerez se igualó esta cifra.
• Sin extras de fatalidades
La Unión Deportiva, en la primera parte del campeonato, nunca pudo contar con todos sus efectivos, ya sea por lesiones o por sanciones. Casi la totalidad del plantel se ha perdido partidos por estas circunstancias. Hombres como Marcos Márquez, Fukuda, Merino, Juanma, Juanpa, Ione, Capi o Monteagudo, incluso, han estado varias semanas en el dique seco.
• Estudio y control de la estrategia
La sensación de un mayor conocimiento de los rivales ha permitido más equilibrio. De ser un conjunto débil a balón parado, tanto en el aspecto ofensivo como defensivo, se ha pasado a tener un mayor control de la estrategia, circunstancia que, bien aprovechada, ha dado muchos puntos a los isleños.
• Confianza en la cantera
Juan Manuel Rodríguez siempre ha sido fiel a sus ideales, y uno de ellos es su defensa a ultranza de la cantera. Ha apostado fuerte por los valores de la tierra y éstos les ha devuelto la confianza con entrega y buen hacer sobre la hierba.
• Crece el rendimiento individual
El entrenador ha sabido sacarle buen rendimiento a sus futbolistas. Sin excesivos inventos, les sitúa en posiciones donde están más habituados y cómodos para la lucha. Las apuestas que, a priori, parecen menos lógicas, le han salido, hasta el momento, bien, como situar a Sergio Suárez como extremo, Nauzet como mediocentro, o Darino en la mediapunta.
• Tranquilidad en el entorno
La tranquilidad en el entorno amarillo y en el propio vestuario también ha servido para que los futbolistas trabajen con menos tensión. El técnico insular mandó el mensaje de aunar esfuerzos... Y lo logró. Los directivos, en su parcela, y los jugadores con menos protagonismo asumen su rol, involucrados en la causa y sin crear conflictos innecesarios.
fuente: canariasahora.es
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