
Miguel Cobas es el encargado de dar equilibrio a Las Palmas. (Foto: Fernando Ojeda)
CANARIAS7 / Alberto Artiles
Las Palmas de Gran Canaria
De profesión equilibrista sobre el césped, su labor, tan sacrificada como necesaria, pocas veces tiene reconocimiento público. Sus errores se magnifican, mientras que los aciertos sirven para que otros brillen.
— Protagonizó un partido impecable ante al Elche, pero los focos casi nunca destacan a los obreros...
— Cada uno tiene su rol en el campo y otras posiciones tienen mucha más vistosidad que otras. Santamaría paró un penalti y Marcos consiguió dos goles y a mí me toca una labor más oscura, pero que es tan importante como la de los demás. Por mi rol en el juego llevo bien estar en un segundo plano, lo entiendo.
— El reconocimiento sí lo tiene en el vestuario. ¿Qué siente cuando los halagos vienen de compañeros?
— El reconocimiento del vestuario es el que a uno más le llena. Compartes con los compañeros los éxitos y fracasos, son los que te respaldan durante los partidos. No hace falta que me digan nada por mi trabajo, pero siempre está bien que ellos valoren el esfuerzo.
— Con Jorge forma la pareja de gestores del juego de Las Palmas. ¿Les ha costado entenderse?
— Lo conocía desde hacía mucho como jugador, tiene una calidad contrastada. Está intentando alcanzar el nivel que ofreció en la primera etapa en Las Palmas, está adaptándose aún al grupo. Pero con la calidad que tiene seguro que dará muchas alegrías a este equipo.
— ¿Es diferente a Trashorras como compañero en la medular?
— Son jugadores completamente opuestos a pesar de la gran calidad que atesoran ambos. Se parecen en que tienen bastante claridad ofensiva, pero en el terreno de juego son muy distintos. Roberto es pasado. Ahora tenemos a Jorge, que también es un gran futbolista.
— Ha llegado nueva competencia, pero Miguel Cobas sigue inamovible en el centro del campo. ¿Cómo valora a los nuevos?
— Aquí hay competencia como en cualquier otro equipo. Lo importante es que cada posición esté bien cubierta con dos o más jugadores y que se dispute el puesto. Eso redundará en el bien del equipo, pues nadie se relajará.
— El último en llegar ha sido Miguel. ¿Qué le ha parecido en los primeros entrenos?
— También lo conocía: tiene buena zurda y es agresivo en el campo. Tiene mucha experiencia en la categoría, pues acumula una buena trayectoria y está capacitado para jugar en el centro del campo.
— ¿El triunfo ante el Elche ha despejado temores tras los primeros resultados oficiales?
— Siempre que se gana la alegría reina en los entrenamientos. Con un resultado positivo hay más buen rollo si cabe, porque siempre ha habido buen ambiente en el vestuario. Con triunfos los entrenos son diferentes, no hay caras largas. Está claro que se tiene mayor afinidad con unos, pero somos una piña.
— El Zaragoza será el siguiente rival que visite el Gran Canaria. ¿Cómo se le gana al principal aspirante al ascenso?
— Es el equipo a tener en cuenta en la categoría. Tiene jugadores de Primera, incluso de nivel Champions. Además, tiene muy buen entrenador. Debemos aprovechar el mal momento que tiene para ganarles porque luego será un equipo más peligroso.




