Estoy completamente de acuerdo con coloramarillo. A los jugadores se les ve bajos de ánimo, con la sensación de tener una moral muy minada. Pero es que eso es el reflejo de lo que transmite Vidales. En las fotos de Mykel al entrenador se le ve cara de estar desbordado, de encontrarse ante un precipicio. Y los jugadores reciben ese mensaje al ver al míster. Por mucho que después intente decir que el grupo está fuerte, su voz no denota que se crea su mensaje. Ese desánimo va calando entre los jugadores.coloramarillo escribió: la falta de calidad y de técnica de muchos de los que han sido fichados este año solo se consigue suplir con exigencia, trabajo, mucho trabajo y fuerza de voluntad para mejorar las carencias con mejor forma física y capacidad de sufrimiento.
Roque Olsen (q.e.d) lo tenía claro, uno de los mejores entrenadores de la historia de la UD Las Palmas, gritaba exigía y hacía trabajar a los jugadores hasta el máximo de sus posibilidades y de su capacidad física. Nunca osó culpar a la afición de unos resultados negativos, siempre supo que la exigencia estaba en el lado de la plantilla que debía dar alegrías a una afición modélica y entregada.
A la UD Las Palmas siempre le sacan mejor rendimiento los entrenadores duros, que obligan al jugador a trabajar, a pensar en lo que hace, a esforzarse cada día más. Entrenadores tipo Roque Olsen, Pacuco o Sergio Kresic. En cambio, cuando las cosas van mal dadas, un entrenador de perfil bajo y que solo sabe dar palmadas en la espalda no consigue cambiar el rumbo. Ejemplo, Fernando Vázquez.
Por ese motivo se necesita un cambio en la dinámica. Se requiere de un entrenador duro, exigente, que les haga mejorar su trabajo a diario, y que les transmita sensaciones positivas y ganadoras. No hablo de alguien que esté con un látigo de siete colas castigando al jugador, pero sí de un entrenador que les exija con sesiones doble de entrenamiento para mejorar su condición física, su colocación en el campo, que pare a cada instante para corregir los fallos en la presión, para mejorar las ayudas defensivas, para hacer un juego de ataque más fluido y con sentido, que haga funcionar los automatismos en ataque. Y sobre todo, que les haga ver que pueden ganar a cualquier rival si se lo proponen y se exigen durante los 95 minutos que puede durar un encuentro. Que les meta en sus cabecitas la creencia de que trabajando y luchando, con sentido común y lógica, se consiguen los objetivos. Un entrenador que transmita en su voz, en su mirada y en sus gestos ambición, garra, trabajo y un par de razones.
Estas imágenes me convencen aún más de que es necesario un cambio en la dirección deportiva. Estamos a tiempo de mejorar y salir de esta mala dinámica.
Ahora y siempre ARRIBA D'ELLOS!!!!
saludos





