Miguel Ángel Ramírez Alonso confesó en su conferencia con motivo de las V Jornadas de 'Fútbol desde todos los ámbitos', que tuvo lugar en Telde, que hasta hace unas dos semanas no era el presidente legal de la UD Las Palmas por unos trámites que no se habían cumplido.
"Llevo cinco años sin ser el presidente legal porque las juntas de generales anteriores hacían ampliaciones de capital, 3.000 millones de pesetas, no acudía nadie y no cerraban la ampliación. Aquí seguían las ampliaciones, no se hacían juntas generales, no se registraban éstas, tampoco se registraban las cuentas anuales ... y así sucesivamente. Un caos", expuso sobre las vicisitudes que afrontó cuando entró en el club a finales de 2004.
"No teníamos ni siquiera un acta en el club, ni libro de actas. No había nada y todo eso lo hemos tenido que ir haciendo. Una cosa es el fútbol sobre el césped, lo que todo el mundo ve, y otra lo que al margen se trabaja para que el club vaya en la dirección correcta", dijo el presidente amarillo cuando habló de su experiencia al frente del club.
Su primer paso lo dio cuando lo involucró el anterior presidente. "En noviembre del 2004 coincidí en un restaurante con Manuel García Navarro y el hombre estaba llorando. Decía que el juez (Cobo Plana) le había dicho que en aquella semana la UD Las Palmas iba a desaparecer. Aquel domingo Manuel García Navarro fue muy hábil, porque al hablar conmigo me mintió y me dijo que hacían falta 50 millones de pesetas, que con esa cantidad arreglábamos el problema para que el juez no disolviera la entidad. Entonces nos reunimos en Santa Lucía con directivos del Vecindario Manuel García Navarro y yo. Y entre todos pusimos unos 150 millones de pesetas. Pero cual fue mi sorpresa que 48 horas más tarde nos citó el juez Juan José Cobo Plana en el Hotel Santa Catalina a los acreedores y nos dijo que esto era inviable, que iba a cerrar el club, y que la deuda era de 72 millones de euros y que no había solución".
TROFEOS AL VERTEDERO. Y además de condonar más de 100 millones de pesetas que la UD le debía a su empresa desde la época de Gerencia Deportiva, reunió un dinero imprescindible para la salvación del club. "Aparecí con 550 millones de pesetas, las deposité en La Caja Insular de Ahorros y le dije al juez que mi condición era que iba a dirigir el club. Yo dirigía el club y que los administradores concursales hicieran su trabajo. Había detectado que había administradores que perseguían aprovecharse personalmente por su profesión de diferentes temas".
Ese momento puntual en la historia de la UD, sufrió un hecho lamentable que Ramírez comentó como anécdota. "Cogieron camiones, los cargaron de trofeos de la UD Las Palmas y los tiraron al vertedero. Una gran mayoría de la historia del club se fue al vertedero por un señor (en alusión a Iñaki Urquijo) que no tenía nada que ver con la UD, que no tenía ni idea de lo que significaban para los grancanarios, para los aficionados, esos trofeos".
Pero más importante fue cuando se pudo reducir la deuda y negociar su financiación, como contó Ramírez. "Recuerdo aquella época porque como siempre los canarios nos dedicamos a autodestruir todo lo que otro canario trata de hacer. Cuando cojo el club estaba loco, porque 12.000 millones de deuda quién lo iba a sacar, pero más loco cuando anuncié que iba a reducir esa deuda a 21 millones, y lo conseguí; más loco estaba cuando dije que tenía un sponsor que me lo pagaba, no me creía nadie, y más loco cuando dije que había un banco que nos daba el dinero. La Caja había dicho que no y si no nos daba el dinero, lo que no podía es quedarme sentado y explicarle a los aficionados que la UD desaparecía, después de reducir la deuda, porque no tenía una entidad financiera que me reconvirtiera en dinero el sponsor que yo había dicho al Cabildo. Esa fue la famosa negociación con la Caja de Ahorros del Mediterráneo con la que llegamos a un acuerdo con un préstamo a 20 años, que el nominal paga el Cabildo y nosotros los intereses, 100 millones de pesetas al año gracias a que fuimos previsores y pactamos un interés fijo".
gestión y PLANES. Según Ramírez el dinero no lo es todo. "Somos el segundo equipo con el presupuesto más bajo de la categoría, detrás del Éibar. En esto del fútbol no puedo tomar decisiones como dirigente de la entidad en función de que si mi equipo gane o no. Tengo que tener un proyecto marcado, unos parámetros claros. Intento trasladar mi experiencia profesional al fútbol, y a veces sale bien y otras sale mal. Ahora estamos consiguiendo los objetivos. Claro que todo el mundo quiere que la UD Las Palmas esté en Primera, pero los que estamos en esto del fútbol tenemos que ser realistas y que las cosas no son tan fáciles. Si es cierto que si ponemos los medios, el trabajo y la implicación, más tarde o temprano, los objetivos se consiguen. Entonces, se trabaja en tener un equipo competitivo para poder optar a estar arriba. Vamos a apostar por estar bien situados e ilusionar a nuestros aficionados. Me van a poder recordar por ser un presidente que no me gastaba más de lo que ingresaba y porque, a pesar de que me gritaban, seguía en el puesto", señaló Ramírez.
laprovincia.es
Una vez más, chapeau PRESI!!!
Sin palabras, GRANDE MAR



