Posición en liga
- AzoteAmarillo
- Presidente del Club

- Mensajes: 11391
- Registrado: Mar Oct 09, 2007 9:03 pm
- Ubicación: Estadio Insular
- GuerreroCanario
- Juez de la administración concursal

- Mensajes: 7526
- Registrado: Sab Abr 05, 2008 3:28 am
- Morete-Markov.
- Administrador concursal

- Mensajes: 5666
- Registrado: Dom Oct 28, 2007 5:10 pm
La ambición equilibrada hace que el individuo se supere siempre a sí mismo en un afán de generosidad que le hace fijarse nuevas metas. Es conveniente evitar dos extremos igualmente perniciosos:
Por una parte, la cobardía que desconfía de las posibilidades del otro y que seca toda motivación, porque la voluntad no se educa mediante la repetición machacona de actos (esto podría ser simple amaestramiento), sino con ideas claras que se convierten en profundas convicciones, en ideales.
Por otra parte, conviene evitar la hipermotivación angustiosa, que impide al individuo el mejor rendimiento de sus posibilidades. La ambición es el deseo de conseguir unas metas concretas que el sujeto se propone; una vez logradas son sustituidas por otras cada vez más importantes. Se dice que las personas ambiciosas llegan a más en la vida, logran sus objetivos con éxito, mientras que los que carecen de ambición se conforman con pocos logros y no suelen plantearse nuevas metas. La ambición normal o sana se encuadra dentro de un proyecto vital coherente y estructurado, con metas lógicas, aceptables y realizables. Esta ambición actúa como estímulo para lograr el fin propuesto, es de mayor o menor intensidad, pero siempre comprensible.
La ausencia de ambición no es un estado patológico en sí, pero al faltar unos objetivos a alcanzar, el sujeto no se plantea metas, se conforma con lo que es y lo que tiene sin cuestionarse nada más. Hay quien podría justificar esta actitud afirmando que la felicidad se basa en estar contento con lo que uno es, pero el ambicioso puede estarlo y desear y aspirar a otras metas.
Si puedo, quiero más que 50 puntos. Muchos más. Si no puedo, me conformaré, de momento.
Pd: Uno de los pocos hombres que han caminado por la luna cuenta cómo tuvo que reprimir sus instintos artísticos cuando llegó al satélite. Recuerda que cuando se hallaba mirando embelesado a la Tierra, estaba como paralizado por el asombro y diciéndose para sí: “¡Dios mío, que preciosidad!”
Pero en seguida, volviendo en sí, se dijo: “Deja de perder el tiempo y dedícate a recoger piedras!”
Por una parte, la cobardía que desconfía de las posibilidades del otro y que seca toda motivación, porque la voluntad no se educa mediante la repetición machacona de actos (esto podría ser simple amaestramiento), sino con ideas claras que se convierten en profundas convicciones, en ideales.
Por otra parte, conviene evitar la hipermotivación angustiosa, que impide al individuo el mejor rendimiento de sus posibilidades. La ambición es el deseo de conseguir unas metas concretas que el sujeto se propone; una vez logradas son sustituidas por otras cada vez más importantes. Se dice que las personas ambiciosas llegan a más en la vida, logran sus objetivos con éxito, mientras que los que carecen de ambición se conforman con pocos logros y no suelen plantearse nuevas metas. La ambición normal o sana se encuadra dentro de un proyecto vital coherente y estructurado, con metas lógicas, aceptables y realizables. Esta ambición actúa como estímulo para lograr el fin propuesto, es de mayor o menor intensidad, pero siempre comprensible.
La ausencia de ambición no es un estado patológico en sí, pero al faltar unos objetivos a alcanzar, el sujeto no se plantea metas, se conforma con lo que es y lo que tiene sin cuestionarse nada más. Hay quien podría justificar esta actitud afirmando que la felicidad se basa en estar contento con lo que uno es, pero el ambicioso puede estarlo y desear y aspirar a otras metas.
Si puedo, quiero más que 50 puntos. Muchos más. Si no puedo, me conformaré, de momento.
Pd: Uno de los pocos hombres que han caminado por la luna cuenta cómo tuvo que reprimir sus instintos artísticos cuando llegó al satélite. Recuerda que cuando se hallaba mirando embelesado a la Tierra, estaba como paralizado por el asombro y diciéndose para sí: “¡Dios mío, que preciosidad!”
Pero en seguida, volviendo en sí, se dijo: “Deja de perder el tiempo y dedícate a recoger piedras!”
- -JONIALI-
- Administrador concursal

- Mensajes: 6241
- Registrado: Mar Abr 29, 2008 12:19 pm
- Ubicación: VALENCIA LAS TIERRAS DE LAS FLORES
Por todo lo qu has dicho, SUPERMOTIVACION contra el Villarreal B. No quiero mas de 50 puntos. Quiero los 3 del proximo partido, y cuando se consigan (o no),a por los proximos 3. Esa es la meta.Morete-Markov. escribió:La ambición equilibrada hace que el individuo se supere siempre a sí mismo en un afán de generosidad que le hace fijarse nuevas metas. Es conveniente evitar dos extremos igualmente perniciosos:
Por una parte, la cobardía que desconfía de las posibilidades del otro y que seca toda motivación, porque la voluntad no se educa mediante la repetición machacona de actos (esto podría ser simple amaestramiento), sino con ideas claras que se convierten en profundas convicciones, en ideales.
Por otra parte, conviene evitar la hipermotivación angustiosa, que impide al individuo el mejor rendimiento de sus posibilidades. La ambición es el deseo de conseguir unas metas concretas que el sujeto se propone; una vez logradas son sustituidas por otras cada vez más importantes. Se dice que las personas ambiciosas llegan a más en la vida, logran sus objetivos con éxito, mientras que los que carecen de ambición se conforman con pocos logros y no suelen plantearse nuevas metas. La ambición normal o sana se encuadra dentro de un proyecto vital coherente y estructurado, con metas lógicas, aceptables y realizables. Esta ambición actúa como estímulo para lograr el fin propuesto, es de mayor o menor intensidad, pero siempre comprensible.
La ausencia de ambición no es un estado patológico en sí, pero al faltar unos objetivos a alcanzar, el sujeto no se plantea metas, se conforma con lo que es y lo que tiene sin cuestionarse nada más. Hay quien podría justificar esta actitud afirmando que la felicidad se basa en estar contento con lo que uno es, pero el ambicioso puede estarlo y desear y aspirar a otras metas.
Si puedo, quiero más que 50 puntos. Muchos más. Si no puedo, me conformaré, de momento.
Pd: Uno de los pocos hombres que han caminado por la luna cuenta cómo tuvo que reprimir sus instintos artísticos cuando llegó al satélite. Recuerda que cuando se hallaba mirando embelesado a la Tierra, estaba como paralizado por el asombro y diciéndose para sí: “¡Dios mío, que preciosidad!”
Pero en seguida, volviendo en sí, se dijo: “Deja de perder el tiempo y dedícate a recoger piedras!”
No quiero mirar al final de liga, no quiero ni siquiera fijarme en la clasificacion, quiero ganar todos los partidos. Pero de uno en uno, ya han habido 3, ahora a por el cuarto, todos los demas sobran (por ahora).
- Morete-Markov.
- Administrador concursal

- Mensajes: 5666
- Registrado: Dom Oct 28, 2007 5:10 pm
Ahí te he visto, amigo. De acuerdo.-JONIALI- escribió:Por todo lo qu has dicho, SUPERMOTIVACION contra el Villarreal B. No quiero mas de 50 puntos. Quiero los 3 del proximo partido, y cuando se consigan (o no),a por los proximos 3. Esa es la meta.Morete-Markov. escribió:La ambición equilibrada hace que el individuo se supere siempre a sí mismo en un afán de generosidad que le hace fijarse nuevas metas. Es conveniente evitar dos extremos igualmente perniciosos:
Por una parte, la cobardía que desconfía de las posibilidades del otro y que seca toda motivación, porque la voluntad no se educa mediante la repetición machacona de actos (esto podría ser simple amaestramiento), sino con ideas claras que se convierten en profundas convicciones, en ideales.
Por otra parte, conviene evitar la hipermotivación angustiosa, que impide al individuo el mejor rendimiento de sus posibilidades. La ambición es el deseo de conseguir unas metas concretas que el sujeto se propone; una vez logradas son sustituidas por otras cada vez más importantes. Se dice que las personas ambiciosas llegan a más en la vida, logran sus objetivos con éxito, mientras que los que carecen de ambición se conforman con pocos logros y no suelen plantearse nuevas metas. La ambición normal o sana se encuadra dentro de un proyecto vital coherente y estructurado, con metas lógicas, aceptables y realizables. Esta ambición actúa como estímulo para lograr el fin propuesto, es de mayor o menor intensidad, pero siempre comprensible.
La ausencia de ambición no es un estado patológico en sí, pero al faltar unos objetivos a alcanzar, el sujeto no se plantea metas, se conforma con lo que es y lo que tiene sin cuestionarse nada más. Hay quien podría justificar esta actitud afirmando que la felicidad se basa en estar contento con lo que uno es, pero el ambicioso puede estarlo y desear y aspirar a otras metas.
Si puedo, quiero más que 50 puntos. Muchos más. Si no puedo, me conformaré, de momento.
Pd: Uno de los pocos hombres que han caminado por la luna cuenta cómo tuvo que reprimir sus instintos artísticos cuando llegó al satélite. Recuerda que cuando se hallaba mirando embelesado a la Tierra, estaba como paralizado por el asombro y diciéndose para sí: “¡Dios mío, que preciosidad!”
Pero en seguida, volviendo en sí, se dijo: “Deja de perder el tiempo y dedícate a recoger piedras!”
No quiero mirar al final de liga, no quiero ni siquiera fijarme en la clasificacion, quiero ganar todos los partidos. Pero de uno en uno, ya han habido 3, ahora a por el cuarto, todos los demas sobran (por ahora).
- -JONIALI-
- Administrador concursal

- Mensajes: 6241
- Registrado: Mar Abr 29, 2008 12:19 pm
- Ubicación: VALENCIA LAS TIERRAS DE LAS FLORES
Morete-Markov. escribió:Ahí te he visto, amigo. De acuerdo.-JONIALI- escribió:Por todo lo qu has dicho, SUPERMOTIVACION contra el Villarreal B. No quiero mas de 50 puntos. Quiero los 3 del proximo partido, y cuando se consigan (o no),a por los proximos 3. Esa es la meta.Morete-Markov. escribió:La ambición equilibrada hace que el individuo se supere siempre a sí mismo en un afán de generosidad que le hace fijarse nuevas metas. Es conveniente evitar dos extremos igualmente perniciosos:
Por una parte, la cobardía que desconfía de las posibilidades del otro y que seca toda motivación, porque la voluntad no se educa mediante la repetición machacona de actos (esto podría ser simple amaestramiento), sino con ideas claras que se convierten en profundas convicciones, en ideales.
Por otra parte, conviene evitar la hipermotivación angustiosa, que impide al individuo el mejor rendimiento de sus posibilidades. La ambición es el deseo de conseguir unas metas concretas que el sujeto se propone; una vez logradas son sustituidas por otras cada vez más importantes. Se dice que las personas ambiciosas llegan a más en la vida, logran sus objetivos con éxito, mientras que los que carecen de ambición se conforman con pocos logros y no suelen plantearse nuevas metas. La ambición normal o sana se encuadra dentro de un proyecto vital coherente y estructurado, con metas lógicas, aceptables y realizables. Esta ambición actúa como estímulo para lograr el fin propuesto, es de mayor o menor intensidad, pero siempre comprensible.
La ausencia de ambición no es un estado patológico en sí, pero al faltar unos objetivos a alcanzar, el sujeto no se plantea metas, se conforma con lo que es y lo que tiene sin cuestionarse nada más. Hay quien podría justificar esta actitud afirmando que la felicidad se basa en estar contento con lo que uno es, pero el ambicioso puede estarlo y desear y aspirar a otras metas.
Si puedo, quiero más que 50 puntos. Muchos más. Si no puedo, me conformaré, de momento.
Pd: Uno de los pocos hombres que han caminado por la luna cuenta cómo tuvo que reprimir sus instintos artísticos cuando llegó al satélite. Recuerda que cuando se hallaba mirando embelesado a la Tierra, estaba como paralizado por el asombro y diciéndose para sí: “¡Dios mío, que preciosidad!”
Pero en seguida, volviendo en sí, se dijo: “Deja de perder el tiempo y dedícate a recoger piedras!”
No quiero mirar al final de liga, no quiero ni siquiera fijarme en la clasificacion, quiero ganar todos los partidos. Pero de uno en uno, ya han habido 3, ahora a por el cuarto, todos los demas sobran (por ahora).
- AzoteAmarillo
- Presidente del Club

- Mensajes: 11391
- Registrado: Mar Oct 09, 2007 9:03 pm
- Ubicación: Estadio Insular
Ese será el secreto de la UD de este año, y creo que Jémez va en esa línea.-JONIALI- escribió:Por todo lo qu has dicho, SUPERMOTIVACION contra el Villarreal B. No quiero mas de 50 puntos. Quiero los 3 del proximo partido, y cuando se consigan (o no),a por los proximos 3. Esa es la meta.Morete-Markov. escribió:La ambición equilibrada hace que el individuo se supere siempre a sí mismo en un afán de generosidad que le hace fijarse nuevas metas. Es conveniente evitar dos extremos igualmente perniciosos:
Por una parte, la cobardía que desconfía de las posibilidades del otro y que seca toda motivación, porque la voluntad no se educa mediante la repetición machacona de actos (esto podría ser simple amaestramiento), sino con ideas claras que se convierten en profundas convicciones, en ideales.
Por otra parte, conviene evitar la hipermotivación angustiosa, que impide al individuo el mejor rendimiento de sus posibilidades. La ambición es el deseo de conseguir unas metas concretas que el sujeto se propone; una vez logradas son sustituidas por otras cada vez más importantes. Se dice que las personas ambiciosas llegan a más en la vida, logran sus objetivos con éxito, mientras que los que carecen de ambición se conforman con pocos logros y no suelen plantearse nuevas metas. La ambición normal o sana se encuadra dentro de un proyecto vital coherente y estructurado, con metas lógicas, aceptables y realizables. Esta ambición actúa como estímulo para lograr el fin propuesto, es de mayor o menor intensidad, pero siempre comprensible.
La ausencia de ambición no es un estado patológico en sí, pero al faltar unos objetivos a alcanzar, el sujeto no se plantea metas, se conforma con lo que es y lo que tiene sin cuestionarse nada más. Hay quien podría justificar esta actitud afirmando que la felicidad se basa en estar contento con lo que uno es, pero el ambicioso puede estarlo y desear y aspirar a otras metas.
Si puedo, quiero más que 50 puntos. Muchos más. Si no puedo, me conformaré, de momento.
Pd: Uno de los pocos hombres que han caminado por la luna cuenta cómo tuvo que reprimir sus instintos artísticos cuando llegó al satélite. Recuerda que cuando se hallaba mirando embelesado a la Tierra, estaba como paralizado por el asombro y diciéndose para sí: “¡Dios mío, que preciosidad!”
Pero en seguida, volviendo en sí, se dijo: “Deja de perder el tiempo y dedícate a recoger piedras!”
No quiero mirar al final de liga, no quiero ni siquiera fijarme en la clasificacion, quiero ganar todos los partidos. Pero de uno en uno, ya han habido 3, ahora a por el cuarto, todos los demas sobran (por ahora).
GANAR Y GANAR, en cualquier campo y sin pensar en números ni calendario, hasta que realmente haya que hacerlo.
-
clima ud las palmas
- Habitual

- Mensajes: 27
- Registrado: Jue Ago 26, 2010 3:28 pm
vaya no pude votar, xd
aun es pronto para saber donde se podria situar las palmas, pero pienso que las palmas hoy por hoy, es el equipo que veo con mejor juego de la segunda division o el segundo, quizas el mejor es el valladolid, betis y rayo ganan sin convencer en el juego. Asi que yo lo colocaria ahora entre los 3 primeros, no obstante la liga es muy larga y cualquier cosa puede pasar, no podemos ir a los partidos creyendo que vamos a ganarles a todos.
aun es pronto para saber donde se podria situar las palmas, pero pienso que las palmas hoy por hoy, es el equipo que veo con mejor juego de la segunda division o el segundo, quizas el mejor es el valladolid, betis y rayo ganan sin convencer en el juego. Asi que yo lo colocaria ahora entre los 3 primeros, no obstante la liga es muy larga y cualquier cosa puede pasar, no podemos ir a los partidos creyendo que vamos a ganarles a todos.

