Eso es lo que se ha visto por ahora. Las Palmas solo ha ganado un partido reñido en la temporada, y fue en la primera jornada ante el Nástic. Analicemos las cuatro victorias amarillas:
Jornada 1: Nástic (3-2). Después de ponerse dos veces por detrás en el marcador y establecer las tablas en el mismo número de ocasiones, la UD se lleva los tres puntos gracias a un gol de Javi Guerrero a falta de cinco minutos para el final, cuando el margen para la reacción catalana era muy estrecho.
Jornada 3: Alcorcón (4-1). Partido dominado de principio a fin, sin dar ninguna opción a los madrileños.
Jornada 4: Villarreal B (0-3). Los castellonenses tuvieron sus opciones en la primera parte, pero fuimos superiores y tuvimos la suerte de ponernos 0-2 al no mucho de empezar el segundo tiempo.
Jornada 5: Albacete (2-1). La UD pudo llegar a la conclusión del partido con un 5-0 ó 6-0, pero solo consiguió superar a Keylor Navas en dos ocasiones, y el Albacete llegó al pitido final metido en el partido gracias a un inesperado gol.
Estos son los únicos cuatro encuentros que nuestro equipo ha sabido ganar, cuando ha habido cinco partidos más en los que se ha visto por delante en el marcador (Granada, Recreativo, Betis, Ponferradina y Elche), es decir, SIEMPRE salvo cuando no hemos conseguido marcar (Huesca y Valladolid). Pero lo que sucede es que en estos cinco partidos hemos tenido que sufrir , y el balance se ha saldado, tristemente, con cero victorias. No hemos sido capaces de mantener ni un puñetero resultado cuando nos han puesto las cosas medianamente difíciles.
Conclusión: este equipo NO SABE sufrir. Cosa mala si pensamos en que estamos en Segunda División. A mí me preocupa.
