En aquel partido la UD logra empatar sobre el pitido final y con un jugador o dos menos. Marcaba Nauzet el empate. En la prórroga ya con 8 jugadores -y Aday de porterazo pues también habían expulsado a nuestro portero-, Javi Martel daba la puntilla a los manchegos con el 1-2 final. La UD había hecho toda una proeza al levantar una eliminatoria con dos jugadores menos y a domicilio.
Esa eliminatoria espoleó a los amarillos y para mí que el "espíritu de Almansa" ya no abandonó al equipo en toda la temporada. Fue el año de los goles salvadores al final de los partidos:
el de Márquez -golazo de penalty al Rayo-, el de David Rodríguez que nos clasificaba terceros en Lanzarote y por supuesto el golazo de Nauzet en Anoeta. Anteriormente ya en la segunda jornada, Nacho Casanova había marcado en el último segundo del partido el 2-1 definitivo sobre el Vecindario -gol sobre el que COBO PLANA escribiría después unas emocionantes palabras que sólo se podían leer con los pelos como escarpias-.
Espero ahora que el "espíritu real" sirva también de estímulo para los nuestros como entonces, y ahora que se ha señalado la senda a seguir, nos lleve a buen puerto, y si es mucho pedir otro ascenso, que al menos nos depare muchas y muchas alegrías.
Saluti.




