Es evidente que algo ocurre en los filiales amarillos, no se si recordarán las dimisiones de principios de temporada, y ahora que 3 canarios se vayan al mayorca ofeciendo Las Palmas la renovación y posibilidad de militar en un 2ª frente a jugar en 3ª que es donde estaban militando.Este club ha tomado la decisión de no subir al primer equipo a ningún jugador de su cantera que tenga un contrato que venza en un plazo inferior a dos años. La medida pretende proteger los intereses de la entidad y centrar todos sus esfuerzos en aquellos futbolistas que realmente deseen tener futuro en el primer equipo y convertirse en valores que permitan rentabilizar el esfuerzo que se realiza en el fútbol base.
Para mi opinión, la postura del club es fruto de un fracaso en cuanto a qué se le exige a un jugador cuando viste la amarilla, es decir, compromiso.
Para mi, la solución no es simplemente esta postura, sino reservar a los muchachos que deseen de verdad jugar en la UD, y desechar al resto. Para ello, el club tiene un psicólogo, que podría examinar a cada uno de los jugadores, e intentar averiguar cuales son sus pretensiones. El club además debería tener orientadores para orientar a los jóvenes en cosas normales de la vida, en estudios y en fútbol (tal y como son en un instituto), porque esto ayudará a que el jugador sepa cuales son sus privilegios, y el club sea consciente de ello.
No se trata de examinar a nadie y echarlo porque no quiera ser amarillo por siempre, sino rentabilizar, explicarle al jugador que el puede ayudar a otro a salir del pozo y puede conseguir que muchos muchachos entrenen, solamente esperando y iendo a otro equipo que de verdad lo valga, y no a un 3ª como es el mayorca b.
PD: Para estos 3 señores, que solamente han pensado en ellos mismos (y no en el club, ni en los muchachos que vienen por detrás), mi deseo es verlos de nuevo por Gran Canaria, jugando contra un 2ª llamado Las Palmas Atlético, porque no tendrán nivel de hacerlo contra la UD Las Palmas, equipo que estará en 1ª división.




