PITTI ¡TU NO PODIAS FALTAR!
Publicado: Mar Abr 08, 2008 11:40 pm
El genuino, el incombustible, el auténtico y famoso calvo tapao, no podía faltar y dejarnos alguna de sus perlas.
Si es como dice que con un empate no gana, yo que soy muy ingenuo me pregunto ¿Por qué le molesta que disfrutemos y seamos felicies? si un empate es un empate y con ello no ganamos la Champion ¿Por qué coño están tan cabreados?
¡Ah! Esa falsa ironía no oculta el cabreo que aún te dura de la calentura que cogiste ¡A chupirla!
El Tenerife, Nobel de la Paz
1 2 3 4 5 (2 votos) José Manuel Pitti
sábado, 05 de abril de 2008
"La caridad es la única virtud que precisa de la injusticia" (Jaume Perich)
http://canarias24horas.com/index.php/20 ... a-paz.html
Desde la lealtad debida e innegociable a mi credo tinerfeñista en la salud y en la enfermedad, y como ustedes pueden suponer, estoy caliente como un macho. Los derbys, y la seña de sus resultados, siempre dejan secuelas: en el espíritu de los futbolistas, que pasan de villanos a héroes en décimas de segundo, y en el ánimo mismo de los periodistas, que -coño- también tenemos nuestros corazoncitos.
"La victoria tiene un centenar de padres, pero la derrota es huérfana", pensó John Fitzgerald Kennedy, quien, a pesar de construir un axioma tan atinado, obvió la tutoría del signo del derby de ayer, por lo que, con mucho gusto, y puesto que -en la salud o en la enfermedad- el Tenerife nunca caminará solo, asumo desde ya la tutoría del empate.
Es verdad que el árbitro, tan gallo y tan moreno cuando adoptó la determinación de expulsar a Samuel, se tornó gallina y bien amarilla por cierto, cuando -a modo de compensación- nos mamó dos penaltis. Es verdad que, adecuadamente asistido por la noble afición grancanaria, que le lanzó al campo rollos varios de papel higiénico, Gallo Moreno se cagó por el pito p,abajo y hasta proporcionó a la Unión Deportiva Las Palmas ese minuto de gracia que le sirvió para empatar un partido que era virtual propiedad del Tenerife. Pero tampoco es mentira que -en su media hora de gallo y moreno, que parecía un hombre y todo- el presunto togado del derby nos perdonó la expulsión de Manolo Martínez, que es un gran futbolista, pero, a cuenta del desorden de sus arrecheras, también un quíquere irreconducible.
"En lo que parecemos, todos tenemos un juez; en lo que somos, nadie nos juzga", escribió Johann Cristoph Friedrich von Schiller, dramaturgo alemán cuya ficha no encontraremos en el coleccionable de "Marca". El magistrado Gallo Moreno, pues, tampoco fue infiel al rol que le asignaba la característica del guión del derby, y, humano, como el futbolista o el periodista, sin mala fe, se exhibió como un perfecto cagón.
El Tenerife estuvo bien dispuesto en el campo, mérito que reconozco a José Luis Oltra, pero careció de la pegada que configura, proyecta y distingue a los auténticos aspirantes. Nino es un goleador natural, pero -con una dentadura preferentemente discreta, que no causará estrés a odontólogo alguno- tampoco es exactamente Ronaldinho.
A modo de conclusión, diría que la historia ha dado un vuelco descomunal, o, lo que es lo mismo, el cuento ha cambiado un huevo. Con el máximo respeto para mis amigos y enemigos de la hermana Gran Canaria, nunca llegué a imaginar que la familia de la Unión Deportiva Las Palmas, presidida por mi excelente amigo Miguel Ángel Ramírez, celebrara un empate, en el Estadio de Gran Canaria, ante el eterno rival, con semejante exhibición y profusión de besuqueos, mimos, abrazos, carantoñas, alborozos, ósculos, tenderetes, folías, pasodobles, regodeos, rancheras y asaderos. Parecía hubiera ganado la Liga de Champiñones.
Esa es la grandeza del Tenerife: regala dos puntitos, y, automáticamente, hace feliz a la Humanidad y se hace acreedor al "Nobel de la Paz".
Si es como dice que con un empate no gana, yo que soy muy ingenuo me pregunto ¿Por qué le molesta que disfrutemos y seamos felicies? si un empate es un empate y con ello no ganamos la Champion ¿Por qué coño están tan cabreados?
¡Ah! Esa falsa ironía no oculta el cabreo que aún te dura de la calentura que cogiste ¡A chupirla!
El Tenerife, Nobel de la Paz
1 2 3 4 5 (2 votos) José Manuel Pitti
sábado, 05 de abril de 2008
"La caridad es la única virtud que precisa de la injusticia" (Jaume Perich)
http://canarias24horas.com/index.php/20 ... a-paz.html
Desde la lealtad debida e innegociable a mi credo tinerfeñista en la salud y en la enfermedad, y como ustedes pueden suponer, estoy caliente como un macho. Los derbys, y la seña de sus resultados, siempre dejan secuelas: en el espíritu de los futbolistas, que pasan de villanos a héroes en décimas de segundo, y en el ánimo mismo de los periodistas, que -coño- también tenemos nuestros corazoncitos.
"La victoria tiene un centenar de padres, pero la derrota es huérfana", pensó John Fitzgerald Kennedy, quien, a pesar de construir un axioma tan atinado, obvió la tutoría del signo del derby de ayer, por lo que, con mucho gusto, y puesto que -en la salud o en la enfermedad- el Tenerife nunca caminará solo, asumo desde ya la tutoría del empate.
Es verdad que el árbitro, tan gallo y tan moreno cuando adoptó la determinación de expulsar a Samuel, se tornó gallina y bien amarilla por cierto, cuando -a modo de compensación- nos mamó dos penaltis. Es verdad que, adecuadamente asistido por la noble afición grancanaria, que le lanzó al campo rollos varios de papel higiénico, Gallo Moreno se cagó por el pito p,abajo y hasta proporcionó a la Unión Deportiva Las Palmas ese minuto de gracia que le sirvió para empatar un partido que era virtual propiedad del Tenerife. Pero tampoco es mentira que -en su media hora de gallo y moreno, que parecía un hombre y todo- el presunto togado del derby nos perdonó la expulsión de Manolo Martínez, que es un gran futbolista, pero, a cuenta del desorden de sus arrecheras, también un quíquere irreconducible.
"En lo que parecemos, todos tenemos un juez; en lo que somos, nadie nos juzga", escribió Johann Cristoph Friedrich von Schiller, dramaturgo alemán cuya ficha no encontraremos en el coleccionable de "Marca". El magistrado Gallo Moreno, pues, tampoco fue infiel al rol que le asignaba la característica del guión del derby, y, humano, como el futbolista o el periodista, sin mala fe, se exhibió como un perfecto cagón.
El Tenerife estuvo bien dispuesto en el campo, mérito que reconozco a José Luis Oltra, pero careció de la pegada que configura, proyecta y distingue a los auténticos aspirantes. Nino es un goleador natural, pero -con una dentadura preferentemente discreta, que no causará estrés a odontólogo alguno- tampoco es exactamente Ronaldinho.
A modo de conclusión, diría que la historia ha dado un vuelco descomunal, o, lo que es lo mismo, el cuento ha cambiado un huevo. Con el máximo respeto para mis amigos y enemigos de la hermana Gran Canaria, nunca llegué a imaginar que la familia de la Unión Deportiva Las Palmas, presidida por mi excelente amigo Miguel Ángel Ramírez, celebrara un empate, en el Estadio de Gran Canaria, ante el eterno rival, con semejante exhibición y profusión de besuqueos, mimos, abrazos, carantoñas, alborozos, ósculos, tenderetes, folías, pasodobles, regodeos, rancheras y asaderos. Parecía hubiera ganado la Liga de Champiñones.
Esa es la grandeza del Tenerife: regala dos puntitos, y, automáticamente, hace feliz a la Humanidad y se hace acreedor al "Nobel de la Paz".