Cierto. La unión entre un club de fútbol y su hinchada es una relación de pareja en toda regla, con sus días buenos o peores, distanciamientos, con momentos de pasión y también de delirio. En ese ciclo ahora toca caras largas, noches de insomnio e inapetencia. Da ganas incluso de no mirar, de hacerse 'proGuardiola' y subirse al tren azulgrana del tiqui-taca. Pero la llamada del corazón puede más.
La UD Las Palmas seguirá después de Márquez, de Nauzet Alemán, de Jorge y Santamaría, como antes ocurrió con Valerón, Manuel Pablo, Guayre o el Turu. Seguirá tras Castellano, Vidales, Juanito, Ramírez e incluso de quien les escribe. La pareja de aquí atraviesa hoy su propia crisis, que se eterniza. Pero el sábado pueden juntos arreglar estos desencuentros y ganar tiempo al tiempo a través del sencillo atajo de la permanencia. Y, luego, otra vez a empezar todos con el amarillo por bandera.
Laprovincia.es
Bueno, no sé si esto va en el principal, pero si pediría que si no va lo dejen aquí hasta el próximo partido. A mí por lo menos me ha sacado una sonrisa y los ánimos me los ha puesto por las nubes. Una muestra más de que el amarillo es eterno y esté quien esté, mande quien mande, nadie nos lo quitará.
Bravo Mykel

