Desilusionado
Publicado: Dom Nov 14, 2010 11:02 am
Quizá esa palabra sea la que defina mi estado de ayer, hoy y quizá durante unos cuántos días.
Ayer cuando un señor quiso jugar con nuestras ilusiones, el mundo se me vino encima, desde que vi al árbitro correr hacia el punto de penalty, mi única expresión fue levantarme y llevarme las manos a la cabeza, no me lo creía, no podía ser, pero sí, una vez más, un partido más, otro sábado más, en el último suspiro las ilusiones tiradas por la borda, tanto remar durante 90 minutos para que luego algo ajeno al deporte te destroze, te asesine lentamente. Aún existía la heroica de Barbosa, pero no ocurrió y lo único que pude hacer fue soltar lágrimas, no entiendo aún ese momento, quizá desilusión, quizá coraje, quizá impotencia, pero una vez más ahí estaba en medio del estadio, levantado y llorando como un niño pequeño al que le acaban de quitar la ilusión de jugar con su juguete preferido.
Y lo que más duele no es que ese señor haya jugado con X ilusiones, que se haya cargado más de un corazón, lo que más me duele es ver derrotados a 14 tíos que acababan de dejarse la piel en el campo, que habían luchado del minuto 1 al 90, que otra vez habían merecido ganar por 3 - 4 goles, eso es lo que más me duele y esto es fútbol y por mucho que hagas, si no resuelves, pueden igualarte o ganarte siendo rácanos, ESO ES FÚTBOL, lo que no es deporte es que uno de negro decida un partido como mejor le venga.
Seguiré cada sábado animando a esos 11 pibes que este año luchan por la camiseta que lleva mi corazón, ahí estaré cada sábado, pero cada sábado más quemado, más lejos de este deporte y sobre todo más DESILUSIONADO.
Para terminar, simplemente GRACIAS señor Jémez y sus niños, GRACIAS por volver a hacerme CREER, por volver a hacer que sienta ese cosquilleo de los sábados, de las grandes citas, GRACIAS.
Ayer cuando un señor quiso jugar con nuestras ilusiones, el mundo se me vino encima, desde que vi al árbitro correr hacia el punto de penalty, mi única expresión fue levantarme y llevarme las manos a la cabeza, no me lo creía, no podía ser, pero sí, una vez más, un partido más, otro sábado más, en el último suspiro las ilusiones tiradas por la borda, tanto remar durante 90 minutos para que luego algo ajeno al deporte te destroze, te asesine lentamente. Aún existía la heroica de Barbosa, pero no ocurrió y lo único que pude hacer fue soltar lágrimas, no entiendo aún ese momento, quizá desilusión, quizá coraje, quizá impotencia, pero una vez más ahí estaba en medio del estadio, levantado y llorando como un niño pequeño al que le acaban de quitar la ilusión de jugar con su juguete preferido.
Y lo que más duele no es que ese señor haya jugado con X ilusiones, que se haya cargado más de un corazón, lo que más me duele es ver derrotados a 14 tíos que acababan de dejarse la piel en el campo, que habían luchado del minuto 1 al 90, que otra vez habían merecido ganar por 3 - 4 goles, eso es lo que más me duele y esto es fútbol y por mucho que hagas, si no resuelves, pueden igualarte o ganarte siendo rácanos, ESO ES FÚTBOL, lo que no es deporte es que uno de negro decida un partido como mejor le venga.
Seguiré cada sábado animando a esos 11 pibes que este año luchan por la camiseta que lleva mi corazón, ahí estaré cada sábado, pero cada sábado más quemado, más lejos de este deporte y sobre todo más DESILUSIONADO.
Para terminar, simplemente GRACIAS señor Jémez y sus niños, GRACIAS por volver a hacerme CREER, por volver a hacer que sienta ese cosquilleo de los sábados, de las grandes citas, GRACIAS.