A vueltas con las sensaciones, por Miguel Hernández

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Hacía mucho tiempo que ver dos derrotas de la Unión Deportiva no me dejaba un sentimiento de tanta frustración. Generalmente cuando pierdes es porque lo mereces. Porque has hecho más cosas mal que el contrario. No ha sido el caso ante el Granada y Sevilla.

En el Nuevo Los Cármenes Las Palmas hizo una segunda parte magnífica. Tendemos a sacar conclusiones únicamente por los resultados o por el contexto. Los de Setién mostraron ambición, verticalidad y carácter. Todo ello sin perder su identidad ante un conjunto que repartió –y se le permitió– mucha estopa. Las Palmas se mereció ganar. Derrota y cero puntos, sí, pero sensaciones positivas.

Ante el Sevilla, más de lo mismo. Quizá uno de los cinco partidos que más he disfrutado viendo a la Unión Deportiva Las Palmas en la última década. Hablo como aficionado al fútbol. La pelea táctica, la capacidad de crecerte sabiendo que eres inferior a un equipo Champions, los detalles técnicos, las combinaciones… pero otra vez, derrota y cero puntos. Por ahí no hay debate.

Decía Marcelo Bielsa –y esto se lo robo a mi amigo Jorge Cruz que lo rescató hoy en Twitter– que “las evaluaciones no deben hacerse en función de lo que se obtiene, sino en función de lo que se merece”. Y esta Unión Deportiva Las Palmas merece mucho más.

El objetivo del juego es ganar, y Setién ha elegido un camino, el del balón y la posesión, que ha demostrado empíricamente ser más exitoso que otros estilos para estos jugadores. Sobran las comparaciones. No hay que consolarse únicamente con las sensaciones. Pero, si nos atenemos a lo visto en Granada y ante el Sevilla, cosas buenas están por llegar. Seguro. No dejen de soñar.

opiMiguelHernandez

Twitter: @mhernandez

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