El renacer griego de Sergio Araujo

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Araujo celebra un tanto este fin de semana con el AEK

Bajo el cobijo de un paternal Manolo Jiménez, el delantero argentino volvió a reencontrarse consigo mismo en Atenas. 

La salida de Sergio Araujo de la UD Las Palmas en el último mercado invernal era una noticia que había empezado a tomar forma desde que el futbolista volviese a recaer en problemas extradeportivos. La cesión parecía la mejor forma para que el ariete sudamericano encontrase de nuevo el camino que le llevó a convertirse en uno de los jugadores más queridos por la parroquia amarilla. El AEK de Atenas fue su destino definitivo y en el país balcánico ha sido donde, por fin, ha despejado dudas.

La insistencia de Manolo Jiménez en conseguir el pase del futbolista argentino fue una de las principales razones para entender su aterrizaje en Grecia. El técnico sevillano sabía de las condiciones del argentino y no quiso titubear a la hora de lanzarse a por sus servicios. Como si de un padre se tratase, el ex del Sevilla acogió al ‘Chino’ desde el primer momento sin tener en cuenta sus antecedentes lejos del césped y simplemente le trató como a uno más dentro de la plantilla, dejándole claro que quería recuperarle.

Con el paso de los meses, Araujo empezó una escalada hacia arriba en la que se reiniciaban muchos de los aspectos que le hicieron brillar en la UD. El delantero de Neuquén recuperó velocidad, chispa, ganas y hambre por demostrar que aquella vorágine de actos poco disciplinarios habían quedado atrás. De hecho, sus dos primeros goles con el conjunto ateniense llegaron en su primer partido en tierras helenas; dos cabezazos que le dieron la oportunidad de empezar su nueva etapa de la mejor manera.

A partir de ahí, la figura del ex de Boca consiguió instalarse dentro de la alineación y de ahí no lo iban a sacar. Los goles siguieron cayendo y el buen fútbol volvía a darle motivos para sonreír, para pensar que no podía desaprovechar el cariño que su nuevo entrenador le estaba proporcionando. La apuesta de Jiménez por el albiceleste siempre se mantuvo firme, dando como fruto de ello 9 goles y 6 asistencias en los 21 partidos que disputó con el AEK, incluyendo el tanto que valdría un billete para la Champions.

Lo que está claro es que Araujo ha recuperado en Atenas todo aquello por lo que durante tanto tiempo fue un jugador vigilado por muchos clubes del mundo. Allí enterró su pasado y empezó a edificar uno nuevo en el que se quita algunos griletes y olvida ciertos fantasmas que en la isla de Gran Canaria no le dejaban avanzar.

Con su pasado prácticamente en el olvido, el punta tendrá que el 10 de julio en Las Palmas para comenzar la pretemporada aunque su futuro está en el aire. Los rumores que vinculan a ‘Gabigol’ o Calleri con la UD más la presencia de jugadores como Livaja en la plantilla empiezan a dejar entender que no todos tienen cabida en el equipo.

Lo cierto es que Araujo parece recuperado para la causa, pero ¿podrá ser el futbolista que todos esperan con la camiseta de Las Palmas o su fútbol volará lejos del club amarillo? Las próximas semanas serán claves para conocer su futuro.

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