Dueños de su destino (73-64)

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Foto: ACB

El Herbalife Gran Canaria doblega al Real Madrid y se planta en la final de la Supercopa con todas las de la ley. Los hombres de Casimiro realizaron un partido completo en ambos lados de la pista y maniataron a un equipo, el blanco, que no supo responder. 

Cuarta final en la historia del CB Gran Canaria. El conjunto amarillo consiguió vencer a todo un Real Madrid que no pudo responder al hambre amarilla. Los de Luis Casimiro hicieron un enorme encuentro, apretando las líneas de pase y asfixiando a los madridistas para dominar el choque desde atrás. Además, el buen acierto en el lanzamiento y el buen hacer en el rebote hicieron el resto para conquistar el billete para la gran final.

Y es que el Granca empezó como un tiro desde la línea de tres puntos, consiguiendo que el Real Madrid diese un paso atrás que les llevó a no encontrar sensaciones. El dúo McKissic – Seeley hizo estragos en la defensa de los de Laso y ambos consiguieron crearles dudas a la hora de frenar las acometidas de los grancanarios. De esa manera, los claretianos llegaron una buena ventaja al descaso a la espera de la reacción capitalina.

Con la reanudación, las muñecas se encogieron y ambos equipos tuvieron problemas para anotar. El nivel defensivo subió y las pérdidas no forzadas complicaron el avance de los dos. No obstante, el Gran Canaria se mostró siempre más intenso, con más hambre y apretó muchísimo atrás para que el Madrid no se le subiera encima. A pesar de ello, apareció Carroll para romper la sequía blanca y brindar un final apretado.

Con el encuentro en un puño, fue el Gran Canaria el que mejor jugó sus cartas comandados en la dirección por un Gal Mekel y un Albert Oliver que leyeron el partido a la perfección. A la fiesta se sumó un Eulis Báez decisivo con tapones, rebotes y puntos que terminarían siendo claves en el triunfo definitivo de los locales.

Al final, el Granca certificó su triunfo y ahora es el propio equipo amarillo el que tiene en su mano repetir un título que sería histórico. Los grancanarios ya miran a los ojos a los grandes y lo demostraron durante esta tarde noche mágica en el Gran Canaria Arena.