- Ale García de vuelta al once: Junto a Clemente, que ya se esperaba por su condición de indiscutible con Luis García, el grancanario fue la gran novedad partiendo por la derecha en detrimento de Pejiño.
- Dominio inicial: Empezó muy bien la UD, con una puesta en escena de equipo que quiere ir a por el partido y se encuentra cómodo jugando de memoria. Loiodice, Amatucci, Viera y Fuster combinaban, Jesé apoyaba y Ale García tiraba desmarques. Sólo faltaba precisión en el último pase.
- Lesión de Viti. A los 20 minutos el asturiano se iba al suelo y pedía el cambio, trastocando el planteamiento de la UD de ser profundo por la derecha con Ale García yéndose hacia dentro y Viti ganando metros en banda. Entró Álex Suárez en su posición y no estuvo demasiado fino.
- Se adelanta el Racing: Como pasó en Gran Canaria, el equipo cántabro se adelantó en el marcador. Esta vez no fue a balón parado, sino en una acción en la que Viera pierde el duelo físico y la transición del Racing es demoledora.
- Empata Manu Fuster. Le hizo daño el gol a los amarillos, disfrutando el Racing de sus mejores minutos en el partido tras el gol. No obstante, en una acción a balón parado Manu Fuster recoge en el área un mal despeje de Ezkieta y logra la igualada.
- Primera vez que la UD recibe dos goles. Si olvidamos el partido de Copa en Extremadura, no había recibido dos goles en un mismo partido la UD esta temporada… hasta hoy. Y se veía venir viendo tanto el potencial ofensivo del equipo más goleador de la categoría como la falta de contundencia en los duelos que mostraban los amarillos. En un balón colgado Álex Suárez pierde el duelo aéreo y el rechace le cae al pichichi Andrés Martín para batir con fortuna a Horkas.
- La diferencia, los duelos. La explicación a lo que se veía en el marcador estaba en el hambre, en los duelos. Más firmes y contundentes los locales, ganando casi todos los duelos ya sea por arriba o por abajo, lo que les permitía disponer de segundas jugadas.
- Debut de Iker Bravo. No quiso esperar Luis García y dio entrada al nuevo fichaje desde el descanso en lugar de Jesé. El delantero demostró velocidad y frescura, aunque apenas pudo participar del juego.
- La debacle. Si en el partido de ida 7 minutos mágicos le dieron la vuelta al partido y la UD se llevó la victoria ante el Racing, algo parecido sucedió a la inversa en El Sardinero. La entrada de Camara dio frescura a una delantera que se sabía ganadora ante la peor tarde de la defensa amarilla y además Iñigo Vicente detectó a la perfección los agujeros en la defensa amarilla. Fueron campeones de invierno por méritos propios y lo demostraron ante Las Palmas.










