Las llegadas de Jesé Rodríguez y Alen Halilovic dotan de mayor versatilidad y posibilidades en la zona ofensiva para Quique Setién, que tendrá un elevado número de combinaciones para alinear el once en cada partido. El nuevo rompezabezas del técnico amarillo.
Dos altas y cinco bajas -cuatro inscritos- es el balance de la UD Las Palmas tras el mercado invernal. Todas las modificaciones se produjeron en la zona del ataque, donde pese a contar con menos futbolistas, el salto de calidad a priori es notable con las llegadas de Alen Halilovic y Jesé Rodríguez. Estas dos incorporaciones contrastan con las bajas de Sergio Araujo, Nabil El Zhar, Tyronne, Asdrúbal Padrón y José Artiles, que no estaba inscrito.
No obstante, aparentemente todos salen ganando. La UD porque atiende las peticiones de Setién, que quería reducir el tamaño de su plantilla y reforzar el ataque con jugadores versátiles y de un perfil más vertical que el que ya hay en la plantilla. Ganan también Halilovic y Jesé, que llegan a un equipo cuyo estilo suele gustar a la mayoría de los jugadores por el predominio del toque y juego combinativo, además de aterrizar en un conjunto que puede relanzar sus carreras tras unos meses sin continuidad en Alemania o Francia. Y ganan también los que se han marchado porque van a tener los minutos que no iban a disfrutar en Gran Canaria.
Ahora queda una plantilla de 23 futbolistas, con dos por puesto, pero donde la parcela ofensiva ofrece infinidad de variantes. Para la punta del ataque queda Marko Livaja como delantero puro, aunque con la llegada de Jesé parece haber quedado también como punta Prince Boateng. El propio atacante grancanario puede desenvolverse también como jugador más adelantado.
Aparecen muchas alternativas en las bandas. La izquierda parece quedar para que compitan Jesé Rodríguez y Mateo García, en una posición en la que también pueden jugar con total garantía Jonathan Viera y Prince Boateng. Por el otro costado, salieron Tyronne y El Zhar pero llegó Halilovic para luchar un puesto con Tana y Momo, en una posición en la que además pueden jugar el propio Jesé e incluso Mateo García.
Un auténtico rompecabezas que también ofrece variantes por dentro y según el sistema que utilice Setién. En los últimos encuentros se está decantando por contar con Montoro de pivote para dar más libertad a Roque y Vicente por delante como volantes. Pero en la posición de volante suele ser ocupada por dos futbolistas y en la plantilla hay bastantes más de dos que pueden desenvolverse: los citados Roque Mesa y Vicente Gómez, además de Tana, Jonathan Viera y Alen Halilovic.
En definidas cuentas, Quique Setién cuenta con una plantilla llena de futbolistas versátiles que pueden ocupar varias posiciones y que pueden amoldarse a diferentes situaciones que plantee el técnico. Una UD más renovada, llena de variantes y mucho menos previsible, con un aparente fondo de armario más potente para desatascar partidos o no notar ausencias de primeros espadas. Una UD, si cabe, más ilusionante.
El gol de Prince al Villarreal, el mejor de la primera vuelta en LaLiga











