- Continuidad al bloque: Con las bajas de Viera, Amatucci y Cristian Gutiérrez, Luis García optó por dar continuidad a su bloque de confianza con una dupla en el medio formada por Kirian y Loiodice, con Manu Fuster de enganche con Miyashiro y Ale García en los costados.
- Un inicio de pesadilla. A los 4 minutos ya Horkas había tenido dos manos salvadoras, aunque una finalmente se anulase por mano previa. Pero esas dos acciones dejaron muy a las claras que el Eibar no iba a regalar ni un segundo de respiro. Y tras esas dos acciones llegó el gol al cuarto de hora, tras un error del que había sido salvador previamente, Dinko Horkas.
- Reacción inmediata: Ni un minuto tardaron los amarillos en reponerse al gol tras una gran acción colectiva que culminó con mucha calidad Manu Fuster. La UD por fin aparecía en el partido.
- Quien perdona lo acaba pagando: Si bien había avisado Martón, cuyo gol fue anulado por clara falta previa a instancias del VAR, fue Las Palmas quien gozó de dos ocasiones clarísimas para ponerse por delante, especialmente la de Ale García quien en mano a mano mandó el balón al larguero. Poco después fue Jesé quien golpeó fatal el balón y no lo mejoró un minuto después, perdiendo el balón en campo propio propiciando el segundo gol del Eibar. Minutos después, misma historia: Miyashiro al larguero y justo después, otro gol de Martón.
- Pérdida de solidez defensiva: Que la defensa amarilla no es la de la primera vuelta ya se palpaba en las sensaciones, pero ahora también va en los números. El equipo de Luis García ya no es el menos goleado de la categoría, permitiendo no sólo goles sino ocasiones rivales con mucha más facilidad.
- Guion ya vivido esta temporada: La primera parte fue un calco a lo que pasó en El Sardinero. Un equipo con hambre que ganaba duelos y jugaba intenso, que parece que va volando sobre el césped… contra una UD que confía en su ritmo lento y paciente. El resultado al descanso fue similar. Un Eibar ganador en casi todos los duelos y una UD superada sin haber jugado peor que su rival.
- Falta de efectividad. Las Palmas tuvo en Ipurúa ocasiones no sólo para no salir derrotad, sino incluso para poder ganar el partido a poco que alguna entrase. Sin embargo ni en la primera parte para ponerse por delante y luego empatar, ni en la segunda para recortar diferencias fue capaz el equipo amarillo de ser más certero de cara a portería, lo que le acabó lastrando en sus opciones.
- Agarrados a Fuster y, sobre todo, a Miyashiro. Poco más tiene a lo que agarrarse el equipo de Luis García últimamente, porque ni Jesé está manteniendo el nivel que alcanzó hace varias semanas, ni la defensa está manteniendo la fiabilidad atrás para que el equipo no esté siempre a remolque. Si encima al japonés no le entran…












