Termina el curso sin el objetivo cumplido. Se consiguieron 73 puntos, el equipo mostró coraje y orgullo ganando en Almería y A Coruña.
Pero no fue suficiente. Faltó garra, imaginación, eficacia para ganar partidos como ante el Zaragoza, Castellón, Albacete, Córdoba o el último en Málaga. Un dato ilustrativo, el Málaga inició los play off con siete canteranos, y la UD Las Palmas solo con dos. Otro año más sin grandes ascensos de la cantera. No ha sido un año fácil con lesiones eternas como las de Recoba y las de Sandro, eso ya es un obstáculo.
Fichajes como Iker Bravo, con cero goles al estilo Mata, otro pescador que no pesca. Y encima dos de nuestras estrellas no estaban para jugar 90 minutos, Jesé y Jonathan. Y del banquillo no salían soluciones, casi nadie que entró de refresco esta temporada marcó gol. Son muchos obstáculos.
Aun así, Las Palmas fue fiel a un juego vistoso, buen fútbol de posesión y dominio, pero con cada gol, se marchaba un paso hacia atrás y empezaban los regalos, la especulación, el miedo y los empates. Faltó contundencia y un banquillo que resuelva. Es motivo de otro análisis por qué Luis García no ha conectado con la afición canaria. Barrera, aunque hable de rock and roll, no tiene fácil celebrar la fiesta. Superar los 73 puntos, pelear por el ascenso directo, abrir la puerta a la cantera y competir ante equipos como Girona, Mallorca, Oviedo o Almeria.
Hay un buen equipo, pero se van viejas glorias como Jonathan Viera y Pejiño, el equipo pierde regate y desborde, que cada vez era menor. El máximo goleador solo hizo 11 goles, se va nuestro mejor jugador, Dinko Horkaš. Este será un año para recordar, si lo hacemos con nostalgia en junio 2027, será mala señal, es que no superamos los guarismos, si lo hacemos como lección aprendida y superada, lo celebraremos con rock, salsa, hip hop, bachata y mariachis, lo que sea. Que empiece la fiesta.
por Javier Fernández de Angulo
Editor de la revista Gentleman México y The New York Times Style Magazine México.













