Drago Laramy escribió: ↑Mar Jun 09, 2026 9:31 pm
Voy a intentar aportar un poco de optimismo de cara a mañana, aunque reconozco que mi cabeza me dice otra cosa.
Es cierto que la situación invita al pesimismo. La dinámica del equipo ha sido muy negativa y todos estamos tocados después de tantos golpes. Pero si analizamos fríamente el último partido y dejamos a un lado las emociones, quizás haya más motivos para creer de los que pensamos.
Las estadísticas reflejan un encuentro mucho más igualado de lo que parece: 60% de posesión para la UD, más remates totales (12 frente a 11), más saques de esquina (4 frente a 2) y unas ocasiones claras bastante equilibradas (2 frente a 3). No son números de un equipo arrollado ni de un rival infinitamente superior.
Sí, el Málaga mostró más oficio y una estructura de equipo más trabajada. Pero sinceramente, no vi una diferencia tan grande sobre el césped. De hecho, considero que el empate habría sido un resultado bastante justo.
Además, conviene recordar cómo llega el gol. Nace de una acción puntual, de un error individual de E. Clemente al perder el balón fuera de su zona. A partir de ahí se produce una jugada en la que también intervienen varios factores: un resbalón en el remate, un rechace favorable y el acierto de un rival que aprovecha la ocasión. Mérito del Málaga, por supuesto, pero también una acción donde la fortuna tuvo su cuota de protagonismo.
Muchos recordarán el paradón de Horkas, pero nosotros también tuvimos la oportunidad de Iker Bravo. El partido pudo caer para cualquiera de los dos lados.
Por eso no me parece tan descabellado pensar que mañana pueda ser nuestro día. Que el fútbol, tan imprevisible como siempre, nos devuelva algo de lo que nos ha quitado durante la temporada. Que el balón quiera entrar. Que el equipo recupere por una tarde aquella personalidad y fortaleza que mostró al inicio del campeonato. Que veamos a once jugadores correr, pelear y dejarse el alma en cada acción.
¿Es difícil? Sin duda.
¿Es improbable? Quizás.
Pero el "no" ya lo tenemos. Ahora toca aferrarse a la pequeña posibilidad de que, por una vez, la historia juegue a nuestro favor.
¡Arriba d'ellos!