Creo que la culpa ayer la tuvo el exceso de confianza. Da igual la táctica o la alineación empleada (en el primer tiempo ambas cosas funcionaron muy bien) si saltas en la segunda mitad al terreno de juego, creyéndote que ya tienes el partido ganado.
Partidos como el de ayer he visto muchos (de la UD y de otros equipos). Quien me conoce sabe que estos partidos que empiezan tan bien y en pocos minutos se ponen las cosas tan de cara, me dan muchísimo miedo y se me enciende enseguida la luz de alarma. Normalmente (lo tengo más que comprobado) no solemos ganarlos.
Ayer entre cántico y cántico y en el descanso, los comentarios de la gente eran del tipo: "el Elche está muerto", "el Elche es el equipo talismán, está claro", "esto ya no se nos escapa", "el Elche es un regalo siempre"... mi respuesta siempre la misma "yo no me fío". Incluso alguno en mitad del partido con el balón en juego me suelta "vamos a ver lo que hacemos ahora en Málaga"

a lo que yo le respondí, "vamos a ver lo que hacemos hoy.... y mañana ya pensamos en Málaga".
Estoy seguro que con esos pensamientos saltaron nuestros jugadores al campo en la segunda mitad. Y cuando un equipo salta al campo pensando que ya tiene el partido ganado con 45 minutos por delante, pasa lo que pasa (que se lo digan al AC Milan y al Liverpool).
Por tanto la culpa ayer la tuvieron muchos. Los principales culpables los jugadores y el entrenador por supuesto, por no saber mantener la intensidad en la segunda mitad, pero también todo aquel aficionado que en algún momento del partido le perdió el respeto al rival, pensando que ya estaba todo ganado.
Si la expulsión y los goles llegan tras la reanudación, es muy probable que no se te escape un partido que tienes de cara (aunque nunca hay que fiarse), pero cuando tienes el descanso de por medio... mucho cuidado. Las pulsaciones bajan y la cabeza se enfría, al que le va bien el partido se relaja y se confía y al que le va mal, esos 15 minutos le sirven para romper con la dinámica negativa, aclarar las ideas y armarse de coraje para intentar dar la vuelta al marcador. ¿Cuántos partidos vemos cada fin de semana en los que cada mitad del encuentro es de un equipo diferente?
Lo dijo Aguiar en rueda de prensa. Lo de ayer, fue algo psicológico más que otra cosa. Esperemos que para otra ocasión sepa encontrar la forma de que los jugadores no se relajen lo más mínimo en los 15 minutos de descanso.