Con el transcurso del tiempo este club se convirtió en la génesis de la cantera del balompié criollo.
Este fue el origen del Colegio Calasanz, cuya sede está en Catia, Caracas. Allí entrenan 200 niños repartidos en 36 divisas desde la categoría Preinfantil hasta la Sub23.
Esta institución, que participa en la Liga César Del Vecchio, desde hace varios años, tiene un amplio historial, que incluye diversos títulos tanto en Preinfantil A, Infantil A e Infantil B.
"El trabajo con los niños se torna muy satisfactorio.
Por más de treinta años he tenido el honor de formar jugadores y la verdad que por aquí han pasado figuras talentosas.
Creo que el esfuerzo ha valido la pena", explica el entrenador Armando Sa vio González.
El Calasanz, según indica González, funciona por autogestión.
"En la actualidad participar en la Liga César Del Vecchio tiene un costo de diez millones de bolívares, gracias a la colaboración de los padres y representantes se puede cubrir todos los gastos", enfatiza en tono emocionado el estratega.
OBJETIVO
La tradicional organización futbolística catiense está conformada en su mayor parte por niños de los sectores populares. Según nos refiere el entrevistado, la prioridad radica en los muchachos de barrio. "La meta consiste en lograr ser merecedores de los adjetivos de glorioso y legendario gracias a una formación ejemplar”.
En cuanto a la trayectoria del Calasanz, fue el primero que participó en la Liga Polideportiva del Oeste. También se encuentran diversos viajes tanto en el ámbito nacional como internacional.
En la actualidad cuenta con una serie de talentos. Entre ellos está Salomón Rondón, quien es observado por la gente del Lazio de Italia.

Esto da a entender que siempre ha destacado y que ha sido vigilado de cerca por importantes clubs.


